Random, Reportajes

Coche compartido Madrid-Valencia: el AVE tiene alternativa

Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

MADRID. Durante los 12 primeros meses de funcionamiento del AVE Madrid-Valencia (diciembre de 2010 a diciembre de 2011), el número de viajerosse multiplicó por la vía ferroviaria en una proporción cercana a la de los panes y los peces en la leyenda de Betsaida.

Si el anterior servicio Alaris transportaba unos 720.000 pasajeros al año en esta ruta, el AVE consiguió transportar a 1,9 millones de viajeros en su primer ejercicio, que sumados a los 141.000 de la alternativa ferroviaria Alvia, dan una cifra redonda con ánimo de titular.

El impecable giro del negocio viene heredado de los viajes en avión y en coche por esta línea, que se han reducido un 55 y un 25 por ciento, respectivamente, según Renfe. Pero fuera de la excelente mejora en la cuota de mercado del Corredor ferroviario Madrid-Valencia han quedado por el camino aquellos viajeros del servicio público capaces de invertir hasta 60 euros por un trayecto de ida y vuelta.

QUIÉN VIAJE EN EL AVE MADRID-VALENCIA

Haciendo caso a los estudios de Renfe, el viajero tipo del AVE Madrid-Valencia es un hombre (61%) con una edad media de 44 años. Además, tiene estudios universitarios (72%) y utiliza este medio al menos una vez cada 15 días (40%). En el mejor de los casos, haciendo una media de horarios y ofertas online, el viajero de clase ‘Turista’ está dispuesto a pagar unos 90 euros por su ‘ida y vuelta’, mientras que el viajero de clase ‘Business’ paga unos 130 por el mismo servicio.

Con la excepción de los puntuales descuentos por temporada (destacan, sobre todo, durante Navidad) o a 40/50 días vista en el calendario (como premio a la disciplina de agenda y reuniones), muchos viajeros desestiman la opción ferroviaria para esta ruta, siendo la carretera y el avión por este orden las alternativas al nuevo establishment del tren entre ambas ciudades.

COMPARTIR COCHE: LA ALTERNATIVA POR CARRETERA ENTRE VALENCIA Y MADRID

Sin la necesidad de hacer grandes números para comprender que la caída continuida durante los últimos tres años en el número de pasajeros que realizan esta ruta aérea entre Madrid, Valencia y Alicante nos dan un cociente total de menor número de viajes en la ruta, hay un buen número de viajeros que siguen realizando esta conexión entre ambas Comunidades por vías alternativas.

En carretera, sin olvidar el servicio de autocar que ofrecen empresas como AlsaAvanzabus y otras compañías, con una media de 45 á 60 euros por ida y vuelta según la clase de asiento y empresa, el coche compartido ha explotado definitivamente la opción del viaje low cost y ecológico entre Madrid y Valencia. Internet es -también en este caso- la herramienta clave para que conductores y viajeros compartan sus posibilidades.

CÓMO FUNCIONA EL COCHE COMPARTIDO ENTRE MADRID Y VALENCIA

Las empresas que ofrecen servicios para compartir coche basan su estructura en una red social online. Las dos compañías con mayor número de usuarios registrados y activos en España son BlaBlaCar (antes Comuto) y Amovens. A través de sus plataformas online los usuarios ‘conductores’ ofrecen el trayecto, en el que además de la fecha y hora del viaje se fijan el precio y unas condiciones básicas, como por ejemplo si pueden viajar animales en el coche, si se puede fumar e incluso si habrá música de ambiente.

Buena parte del éxito de estas iniciativas para compartir coche reside tras el viaje. Los pasajeros y el conductor se valoran dentro de la red social online a través de la que hayan realizado el trayecto. Los puntos positivos, los comentarios y las valoraciones son esenciales para que los conductores elijan entre los pasajeros, pero sobre todo para que los pasajeros elijan a su conductor entre las variables de comodidad, horario, precio y coche.  

Con respecto a las rutas, cualquier usuario que acceda a cualquier plataforma para compartir coche online verá que la oferta es prácticamente infinita. Desde tramos cortos en provincias, entradas en ciudad grandes a primera hora de la mañana o largas distancias.

EL ÉXITO DEL COCHE COMPARTIDO VALENCIA-MADRID EN CIFRAS 

La Comunidad Valenciana es en ambas redes la que mayor número de usuarios tiene proporcionalmente en España. En BlaBlaCar casi el 25% de los usuarios de su red son valencianos (6.000), que sumados al 35% que suponen los viajeros de Madrid dan un total de 15.000 registrados activos en esta red con esta ruta entre sus posibilidades.

En BlaBlaCar, desde hace 3 meses, la ruta más utilizada de España es Madrid-Valencia, seguida en este orden por Alicante-Valencia, Alicante-Madrid y Alicante-Elche. Momento idóneo para recordar que la gasolina más cara de España está en la Comunidad Valenciana por la carga de tasas autonómicas.

Por su parte, en Amovens, sólo en lo que va de año, han multiplicado por cuatro el número de usuarios registrados en ambas ciudades y por cinco el número de trayectos de la ruta (BlaBlaCar ha tenido un aumento prácticamente calcado durante 2011). Para hacernos una idea del tráfico que genera esta iniciativa del coche compartido entre ambas ciudades, en la red Amovens existen en este momento 200 ofertas de viaje entre Madrid y Valencia para los próximos días. Con una media de cuatro pasajeros por coche, sólo esta comunidad moverá a corto plazo a 800 viajeros entre ambas ciudades. 

Pero la cifra más importante y que determina el aumento de la actividad en este tipo de iniciativas, cuya tradición en algunos países de Europa como Alemania u Holanda viene desde los años 60, es el precio del trayecto. Variable según la ruta, en la más utilizada, Madrid-Valencia, tiene unos 15€ de media. Un precio que el viajero abona al conductor previamente o durante el trayecto y que está pactado en el momento de la reserva de la plaza.

EL VALOR ECOLÓGICO Y ECONÓMICO DE COMPARTIR COCHE 

En España cada día se quedan vacíos 160 millones de asientos en trayectos en coche de todo tipo. Si un 2% de estos asientos se compartieran se dejarían de emitir 3.500 millones de toneladas de CO2 (el coche sigue siendo el principal emisor de este gas a la atmósfera) y se ahorrarían 2 millones de euros en gasoleos.

Cierto es que menos CO2 y menor gasto en combustible fósil provoca el AVE. El inconveniente es que no es accesible para todos los bolsillos, y no por eso, como está quedando demostrado, una parte de los valencianos y los madrileños se van a dejar de mover.