Categoría: Música

  • Santiago Auserón: «La violencia no es un contenedor ardiendo, es una familia hundida por las preferentes»

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    Santiago Auserón actúa este viernes en Valencia con ‘Casa en el Aire’, la formación a dúo junto al guitarrista Joan Vinyals que repasa lo mejor de sus cinco álbumes bajo el heterónimo de Juan Perro. Con especial atención a Río Negro (La Huella Sonora, 2011), su último disco publicado y cuyas canciones fueron rodadas durante conciertos de 2009 y 2010, Auserón adelanta que en sus directos de este año empieza a ‘girar’ nuevas composiciones, antesala del que será su próximo trabajo de estudio. Un adelanto en exclusiva y al alcance de los que compartan el próximo viernes en el Espai Rambleta el último acto del celebrado 15 aniversario de la revista musical Efe Eme.

    La actividad del ex líder de Radio Futura, que este próximo mes de julio cumplirá 60 años, se despegó hace más de dos décadas de la de esta popular banda que en los 80 dominó desde ‘La Movida’ buena parte de las atenciones discográficas y mediáticas del momento. Sobre el cambio de rumbo y la profunda investigación en torno al ritmo y la métrica de la música popular, Auserón ha desarrollado una carrera ‘en solitario’ que ha ido sumando adeptos lentamente, tras un vacío de masas inicial. Con paso firme hacia la recuperación de las raíces latinas en su primera etapa como Juan Perro y un viaje de vuelta al blues y el rock de Nueva Orleans con Río Negro, su visión musical muestra un amplísimo conocimiento (ensayo incluido) que no ha conseguido ahogar al ‘trobador’ en las turbias aguas de la erudición. Una experiencia más allá de lo artístico, vital, compartida con otras inquietudes como la filosofía (es licenciado y escribe su tesis para doctorarse), gracias a la cual ha conseguido desarrollar una lúcida y dulce madurez.

    -Decía Jaime Urrutia recientemente que el establishment de los 80 en España mal acostumbró al público a ver en fiestas populares, por ejemplo, a Gabinte Caligari y Radio Futura gratis. Con la distancia que otorga el tiempo, ¿en qué crees que os equivocasteis los que estábais participando de ello?
    -Es cierto que se llegó demasiado lejos en en la mediatización de lo que hacíamos, pero España necesitaba nuevos estímulos, estaba abierta a nuevas ideas. La llamada ‘nueva música española’ se transformó en una mercancía muy rentable y esto planteaba serios problemas desde el punto de vista creativo. Condicionaba su futuro tal y como estaba evolucionando.

    -Un apoyo, quizá, sobredimensionado de las instituciones a la llamada ‘Movida’. ¿No parece que estemos viviendo ahora justo una reacción contraria a esta posición?
    -Ahora no tienen reparo en estrangular a la cultura. Hemos llegado al extremo oposuesto, tras el gasto de dinero público de forma desmesurada para todo lo que tuvieran un fin mediatizado. Y si lo hacen es porque han descubierto que la cultura es un elemento incómodo, que los creadores no son fáciles de manejar. La idea es apoyar aquello que sí es fácil de mediatizar a su favor. Prefieren poner ese cerco, dificultar su práctica, pero se equivocan tanto… se equivocan profundamente porque desde hace milenios la poesía y el canto es lo único que ha perdurado. El lenguaje y la música es lo único que tiene el ser humano para renovar su energía psíquica y la riqueza material, deberían saber, no sirve de nada, no se disfruta sin esa energía psíquica. Están conduciendo a la sociedad hacia la tristeza y la tristeza conduce al caos… al puto caos, si se me permite decirlo. Les recomiendo que se lo vuelvan a mirar, porque en términos puramente económicos, es obvio que existe una industria de la música en español en el mundo, un idioma que no hace falta comentar ya qué posición ocupa. Y esto es algo que me sorprende, porque cuando estamos tejiendo esas redes con los países de habla hispana, desarrollando la industria de la música en este sentido, siempre acabamos desbaratándolo todo.

    Un artículo tuyo en la versión online de la revista JotDown ha despertado una polvareda de comentarios en Internet. ¿Lo que peor asumes de la democracia española es ‘la careta’ con la que se toman las decisiones?
    -Efectivamente. Es una absoluta apariencia de democracia en la que los responsables, que se consideran públicamente demócratas, no creen en la soberanía popular. Es una democracia en apariencia, porque el Gobierno de turno toma decisiones autoritarias una vez está al mando, según le es conveniente: indultos de amigos y conocidos, reforma laboral a su antojo, privatización de los servicios públicos básicos. Se llaman demócratas, sí, pero no se fían de la palabra ‘pueblo’, de lo que puede hacer la sociedad con ellos. El pueblo siempre tiene capacidad de regeneración, mientras que las clases dirigentes corruptas…

    -En tu artículo invitabas a los jóvenes españoles a emigrar. ¿Por qué?
    -Durante todos estos años he encontrado españoles en todas partes, con dificultades, en Berlín, en Los Angeles, en ‘el DF’… En sus ojos veo una chispa que no veo aquí, la de la lucha y la de haber ‘salido’ supongo. Y no todos son países ni condiciones en los que están mejor. Por ejemplo, la juventud en México se enfrenta a un índice de violencia salvaje, pero allí está claro quiénes son los malos: llevan una pistola en la mano. Con esto quiero decir que aquí estamos confundidos con quiénes son los malos de la película. Además, es muy importante hablar del concepto de violencia, porque la violencia no es un contenedor ardiendo, que por supuesto no lo queremos ver nadie y que no justifica nada, pero la verdadera violencia, la violencia real del día a día es, por ejemplo, una familia hundida por las preferentes. Y ya no es solo la gente que se suicida, que parece que es lo único capaz de causar impacto en los medios; aquí la violencia es la que han sufrido miles y miles de familias por las consecuencias de una estafa, por gente corrupta que se ha aprovechado de las cajas de ahorro para apropiarse de estructuras sociales a su favor. ¡Precisamente de las cajas de ahorro!, que nacieron para generar una circulación local de la riqueza. Han empobrecido las expectativas de vida de la gente y mucho y esto es biopolítica. Es una violencia muy grave.

    -Regresando a los límites creativos que imponía el sistema en el que se desarrollaba Radio Futura, has declarado en numerosas ocasiones que había barreras con la dinámica de trabajo que teníais. Esto motiva en gran medida la aparición de Juan Perro y, tras 20 años, ¿crees haber conseguido ese espacio para aprender y componer que buscabas?
    -La estrategia llamada Juan Perro respondía a esa necesidad: más tiempo para crear. Radio Futura tenía tanto éxito que mi tiempo se reducía a una quinta parte para poder investigar. Y no solo sobre música, también sobre filosofía. Así que la opción era reducir los ingresos a una quinta parte también, multiplicando el tiempo, y en ese camino estamos. Sabía que no iba a ser sencillo, y no lo ha sido, pero me apasionan los retos [risas]. Todo empezó al conocer a los soneros cubanos. Tenía la información de todo un siglo de una música que me llamaba, que me pedía hacer algo y me di cuenta de que me tenía que dedicar a ello al 100%, que necesitaba mucho más tiempo aunque eso supusiera un nuevo camino. No me arrepiento, ni siquiera del nombre, que ha costado mucho hasta que la gente lo ha aceptado.

    -Un trabajo de investigación hacia las raíces de nuestra música que ha culminado en ensayo (El ritmo perdidoEd. Península, 2012) ¿Cómo ha sido la experiencia de ‘escribir’ todo este conocimiento?
    -No hay que confundir la investigación con la faceta musical. El ‘tochito’ que he publicado contiene pasajes densos en los que hablo de documentos que tienen siglos y hay que demostrar documentalmente que existe una relación de ritmos que provienen de África. No hay otra forma diferente para hacerlo que aportando toda la información, aunque la cosa acabe por ocupar 450 páginas. Estas respuestas parten detratados árabes o medievales para los que, obligatoriamente, me he visto obligado a hacer argumentaciones elaboradas. Pero quiero dejar claro que no quiero imponer al oyente la obligación de licenciarse en nada. Eso sí, si a algunos les interesan estas ideas, tanto mejor.

    -Un tránsito entre las raíces que, finalmente, la música de Juan Perro ha ensamblar, con la ‘negritud’ hispana de un lado y el blues de Nueva Orleans al otro.
    -Es que los puentes que van al oriente cubano son los que nos hacen entender el circuito que existe entre las dos orillas de la música. Darme cuenta de que había una comunidad de ritmos, de armonías con las músicas afrolatinas, es lo que me ha llevado a entender finalmente la conexión entre ambas caras. Es lo que trato de hacer evidente ahora, en los conciertos como el de este viernes o con la Zarabanda (su gran formación de directo). Por eso vuelvo a insistir en que no es solo un asunto teórico, si no que la música lo convirtió en motiviación para investigar; problemas prácticos para resolver con el verso castellano.  

    -¿Así que queda probada la existencia de puentes entre el son y el rock?
    -Desde luego existe una clave cubana en el rock y hasta el swing o el jazz más cool, el neoyorkino por ejemplo, no tienen precisamente una diferencia abismal con el son. El puente que los separa, a veces, es una manera de interpretar, una actitud más fría o más caliente con la música. Pero la verdad no es solo que hay caminos comunes entre estas dos formas de hacer música, sino que existe una conexión real entre todos los estilos. No conozco ningún caso aislado.

    -Después de ahondar durante tanto tiempo en las raíces de la música, ¿te cuesta desarrollar una canción en su sentido más básico, una estructura sencilla para conectar con la gente?
    -No tiene nada que ver. ¡No quiero que nadie piense que ahora hay que ser un estudioso para escuchar a Juan Perro! [risas]. Es obvio que no es así, porque la música tiene que funcionar por sí sola. De hecho, lo más relevante es que las ideas que caben en una canción son muy discutibles… y muy discutidas por los músicos. Esa es la grandeza, porque es un medio muy ceñido cuyas limitaciones resultan muy interesantes.

    -La sencillez de la canción que en 2014 abordas en directo con dos formaciones, ‘Casa en el Aire’ y ‘Juan Perro & la Zarabanda. ¿Cómo vais a funcionar?
    -En la Zarabanda somos 18 personas trabajando, por lo que tenemos las fechas contadas, de momento. Poner en marcha esta maquinaria es costoso, pero a su vez está activo el proyecto retomado de ‘Casa en el Aire’, con Vinyals con el que puedo abordar sonoridades que me apetecen mucho para las canciones de Juan Perro. Puedo llegar al esqueleto de las mismas.

    -De nuevo mirando al pasado, ahora parece que se ha convertido en habitual que los músicos ‘de clásica’ flirteen con la música popular. El caso del violinista Ara Malikian, por ejemplo, es paradigmático. ¿En el inicio de tu carrera existía este tránsito con la música popular?
    -No, ¡por fin! Como espectador he disfrutado mucho viendo cómo músicos clásicos se dejan llevar en clubs haciendo variaciones de Mozart, Bach o Schubert y es impresionante. Es natural que los grandes músicos de clásica tengan esas reacciones, porque no quieren seguir toda su vida un programa mediatizado. A muchos, les apetece por ejemplo integrarse en una tendencia jazzística, para tener esa libertad que los que no sabíamos más que tocar dos acordes en su día conseguíamos a base de subirnos al escenario sin pensar a las primeras de cambio. De todas formas, lo más relevante de esto es que la importancia que tiene que todas las sensibiliaddes de la música intercambien datos. El clásico liberándose de ataduras formales y el músico popular poniéndose las pilas en un sentido técnico. 

    -Por cierto, una curiosidad: ¿has seguido la serie Treme de David Simon?
    -Por supuesto. La inspiración de Rio Negro llega tras visitar apresuradamente Nueva Orleans tras el paso del devastador huracán Katrina. Pensaba que se habría perdido todo ese gran foco de música, pero la verdad es que no y es algo que se ve en la serie. Más allá de las tramas propias de este tipo de ficciones, de pareja y líos, sirve como plataforma para hablar de una cuestión muy viva: la de la cultura de Nueva Orleans. Hay mucha música en esa ciudad y la ciudad está en sí muy viva.

    -Una actividad paralela a tu creación a la que hay que sumar que, por lo que hemos podido saber, vas acercándote al final de tu doctorado.
    -Bueno, no me lo tomo como una carrera o como una meta con la que cumplir en una fecha determinada. Sigo estudiando cada vez que tengo un rato libre, aunque reconozco que me cuesta concentrarme. Con los conciertos, termino haciéndolo cuando puedo y corro el riesgo de quemarme con esta dinámica. A veces tengo una semana libre y me pongo a trabajar en uno de los capítulos de mi nueva tesis, porque renuncié a la primera tras un principio fallido. Lo cierto es que en estos días de trabajo no solo utilizo el día para desarrollar las ideas, quizá porque con el día no me basta. Acabo soñando con lo que estoy escribiendo y pensando a todas horas porque el proyecto requiere de toda la concentración.

  • Jorge Martí: los paisajes escandinavos y reveses del día a día tras La Habitación Roja

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Esta es una de las vistas desde la casa de la familia Martí-Øverås. La ciudad de Molde, en la región de Møre og Romsdalm, en Noruega, tiene menos de 25.000 habitantes y, sobre todo, unos paisajes espectaculares. Allí nos atiende en «el invierno más suave de los últimos 100 años» Jorge Martí, tras sortear dos ciervos recogiendo a sus dos hijas de las actividades estraescolares. Cantante, guitarra y principal compositor de las canciones de La Habitación Roja, es necesario destacar esta rutina «en una ciudad en la que todo es muy solitario. A creo que la gente piensa ‘¿por qué este tío escribe estas letras?’, y lo cierto es que su día a día influye.

    Con motivo del próximo lanzamiento del que será el noveno disco de la banda, a la venta el 3 de febrero, Martí nos habla de este trabajo titulado La moneda al aire.

    -Pese a lo bien que ha funcionado Fue eléctrico a todos los niveles, el título nos hace pensar que habéis vuelto a pasar por un punto de inflexión
    -Tiene algo de eso, aunque nuestra evolución ha sido progresiva en estos 20 años. Terminábamos contrato con Mushroom Pillow y queríamos realizar una producción costosa con el nuevo álbum, haciendo una preproducción larga y grabando en Rockfield[los míticos estudios de Gales por los que han pasado Iggy Pop, Paul Weller, New Order, Suede o Coldplay, entre muchos otros]. Para conseguirlo tuvimos que poner mucho de nuestra parte, incluso en mi caso un ‘cachito’ de una hipoteca que afortunadamente ya hemos recuperado. Entre otras cosas porque seguimos por este y otro álbum más con Mushroom Pillow. Aun así, reconozco que ponerle título a los discos es algo que nos termina atropellando siempre; lo elegimos cuando ya está enviándose a fábrica.

    -Una preproducción elaborada. ¿Queda ya muy lejos el modus operandi con Steve Albini (produjo Nuevos tiempos y Cuando ya no quede nada, en 2005 y 2007)?
    -La verdad es que es una forma de trabajar completamente distinta. Con Albini todo se basaba en tocar las canciones por nuestra cuenta hasta dejarlas perfectas. Luego, grabación en directo todos juntos, voces y disco cerrado. Era lo que buscábamos y ahora veo que lo conseguimos: un sonido mucho más crudo y un muro, con guitarras hacia abajo [se refiere al golpeo] y contundencia. Hace tiempo que buscamos otra cosa porque nos autoimponemos no hacer las cosas de la misma forma en cada disco. En este destaca seguramente la ausencia de distorsiones y el gran trabajo que ha realizado Jose (Marco) con Santi para darle una vuelta a las baterías.

    -¿Tiene que ver con el adjetivo ‘bailable’ que he leído en algunas previas de vuestro disco?
    -Sí y no, porque la verdad es que no estoy de acuerdo con ese concepto. El que lo espere se va a decepcionar un poco, creo, porque el disco tiene un par de temas en los que sí hemos trabajado este tipo de ritmos. La razón tiene que ver con el remix que Dorian hizo de nuestro single ‘Ayer’, de Fue eléctrico, porque a raíz de esto nos apetecía trabajar por este camino en el estudio. Santi García nos ayudó con referencias a Delorean a los que grabó con Ayrton Senna o con bandas como Tahití 80, pero también hay elementos que se extienden con otras formas en el disco: sintetizadores, el uso del KAOS Pad, iPads…

    -¿Santi García ha intervenido más en este segundo disco como productor?
    -Desde luego. Hicimos una preproducción en los estudios Tigruss de Gandía durante una semana. Se puso en mitad nuestra, mientras tocábamos, escuchó las canciones a partir de las cuales fue introduciendo ideas. En este caso ayudaba que llegáramos con estructuras muy poco desarrolladas. Teníamos letra, melodía y una pequeña idea de por donde iba a ir la canción. Santi iba sugiriendo, como siempre, que para eso lleva más de 500 discos a sus espaldas, pero en este caso tenía mucho más margen ‘de entrada’, por así decirlo. A veces con referencias de lo más extrañas, cogiendo un momento concreto de una banda de hardcore, por ejemplo.

    -¿Y el objetivo, tras casi 20 años haciendo canciones, es seguir haciendo canciones con una fuerte base pop?
    -Habrá gente que piense que siempre sonamos igual, pero a poco que uno escuche música pop notará los cambios que hemos ido haciendo disco a disco. Dentro de las coordenadas de la música que manejamos, la verdad es que seguimos haciendo canciones que nos gustaría escuchar. Y en este sentido nos gusta que el resultado sea especial más que satisfacernos con el hecho de que algo sea súper original. En referencia a la variación entre Fue eléctrico La moneda al aire quizá lo que más destaco es haber reducido mucho el muro de sonido del que hablábamos antes.

    -En el single que ya hemos podido escuchar te encierras en una serie de  pensamientos que aunan la soledad, historias del espacio y las referencias a las letras de esta temática como Space Oddity (David Bowie) o Satellite of Love (Lou Reed).
    -Hay una novela de la que más tarde han hecho serie de televisión aquí en Noruega. Se llama Buzz Aldrin, What Happened to You in All the Confusion? y está presente en esta y en otras canciones del disco. Me influyó mucho porque habla de un tipo muy listo que prefiere currar en un vivero mientras ve como las multinacionales le comen terreno hasta dejarle sin trabajo. Y esto es algo que me obsesiona: cómo la gente se preocupa obsesivamente por el éxito. En nuestro entorno, especialmente en la música, conocemos a un gran número de personas que hacen cosas muy interesantes, cosas que admiramos. Pero su obsesión no es el éxito. Al protagonista de la novela la novia le da por precisamente por esa especie de vida outsider y el acaba en una sanatorio de las Islas Feroe, rodeado de personajes muy especiales. La verdad es que es una novela y una serie que recomiendo. Aquí la verdad es que elaboran una ficción muy buena.

    -Este es un punto diferencial sobre todo en la evolución de tus letras. La manera en la que has ido encajando tu realidad con tu mujer en Noruega, tus hijas y la vida al frente de La Habitación Roja. ¿Qué peso tiene esta vida de viajes y rock con un hogar tan peculiar como el que has creado?
    -Me determina por completo. De hecho, después de estas casi dos décadas ahora mismo lo único que me pesa, que me duele, son los viajes y separarme de mi familia para poder trabajar con la banda. En Fue eléctrico descargué todo el peso de la enfermedad de mi mujer y una vez descargado me di cuenta de que el mensaje era vitalista. En este nuevo disco sigue siéndolo y lo es pese a que a nuestro alrededor tengo la sensación de que el castillo de arena se desmorona. Han despedido de sus trabajos a mucha gente en las familias de los miembros del grupo y nos ha influido mucho. He escrito las letras en este espacio, en esta conversación en la que vamos aguantando mientras vemos como todo se desmorona, y aun así vuelvo a ver un disco muy vitalista. La verdad es que no me imagino haciendo canciones ‘derrotistas’, por decirlo así. Un día un fan nos dijo algo que recuerdo mucho: ‘hacéis canciones tristes que hacen que la gente se ponga contenta’. Creo que es una buena definición.

    -Aun así, escribes desde Molde, conectado a estas realidades a veces de cerca y a veces en la distancia, pero la gente parece haber conectado más que nunca con el último disco.
    -La verdad es que no me veo en una atalaya aquí en Noruega. Vivo aquí por mi mujer. Si hubiera tenido el mismo problema de salud, realizando un doctorado y con un contrato temporal, sé que la hubieran despedido. Estamos aquí porque nos ofrece unas condiciones muy buenas para todos, porque ya he recibido el permiso de residencia [aunque tiene que documentar 600 horas de aprendizaje del idioma noruego; algo que le ocupa varias horas al día] y yo también considero que me he desarraigado. Ya no me siento al 100% de ningún sitio y no me extraña porque si pienso en la banda… somos gente con la maleta en la puerta desde hace años.

    -Una de esas últimas maletas fue grande: la que tuvisteis que hacer para pasar cinco semanas en México. ¿Viendo el impacto que tenéis allí, no os planteáis pasar una temporada y explotar este camino?
    -La verdad es que sí y creo que desde Mushroom Pillow van a apostar por explotar esta vía al máximo. De hecho este viaje ha sido muy especial porque ha servido para muchas cosas: firmamos allí de nuevo con nuestra discográfica, descubrimos una gran cantidad de público que va desde la gente de instituto hasta los 40 años y aprovechamos para limar asperezas dentro del grupo. Esto es algo que sucede de tanto en cuanto, aunque la verdad es que nos llevamos muy bien y sé que de otra forma sería imposible seguir. Pero en México sucedió algo así como una catarsis. Un viaje intenso, distinto a otros, en el que hasta grabamos un videoclip con un realizador mexicano especializado en efectos especiales. Teníamos miedo de que no pareciese honesto, pero hemos flipado con el resultado.

    -Videoclips, álbumes y, sobre todo, nuevas canciones. ¿Cómo ha cambiado el escenario de las bandas de música independiente en España?
    -Ha cambiado radicalmente. Ahora mismo me parece dificilísimo que una banda llegue a circular bien en España. Hay tanta gente haciendo música y los canales son tantos que lo veo complicadísimo. Antes alguien te enseñaba un vinilo suyo y la reacción era de admiración: ‘alguien ha puesto pasata para que fabriques esto’. Ahora hay tantas bandas en ese mar de propuestas que se pierden muchas cosas buenas. Nosotros siempre hemos sido muy afortunados con todos los pasos que hemos dado, hay que reconocerlo.

    -Empezábamos hablando de puntos de inflexión y más tarde citabas la necesidad de ir limando los roces y saneando una relación tan extensa en el tiempo. ¿Habéis pasado por momentos de incertidumbre, de pensar en dejarlo?
    -Cuando lanzamos Largometraje y cuando se unieron Grabaciones en el Mar y Astrohúngaro todo lo que se movía a nuestro alrededor era muy ambicioso. Querían posicionarnos como ‘los nuevos Planetas’ y pese a que conseguimos estar en más y mejores escenarios [por ejemplo, como cabeza de cartel en un FIB a las 10 de la noche ante más de 20.000 personas] todo parecía decepcionante porque no colmábamos las expectativas. No se vendían los discos necesarios y parecía que aquello era un fracaso. Esto nos llevó al límite, pero también a recogernos un poco y grabar con Dani Cardona en Estudio 54, en Valencia, y empezar casi desde abajo. Nos uniómás que cualquier otra cosa que nos hubiera podido pasar, hicimos una gira de ciento y pico de conciertos y nos dimos cuenta que esa era la filosofía: ser exigentes con nosotros mismos, pero viviendo y disfrutando el momento, llevando la batuta y haciendo buena parte del ‘curro’ por nuestra cuenta. Y así creo que hemos conseguido llegar hasta este momento, sin volvernos locos con las expectativas, tal y como hacemos de cara al nuevo disco.

  • Modelo de Respuesta Polar: en la calma que precede a la tormenta

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Así pasen cinco años (Limbo Starr, 2012) fue la puesta de largo de Modelo de Respuesta Polar en el panorama musical. La banda compuesta íntegramente por músicos valencianos sigue los pasos de su compositor, letrista y cantante, Borja Mompó, que emigró a Madrid ya hace un par de años. Allí ha interactuado y compartido cafés, cenas y desayunos con músicos y miembros del llamado circuito nacional. Estas vivencias, alejadas del peso protagonista de una relación sentimental que acaparó las letras del primer disco, son las que protagonizan ahora El cariño.

    El nuevo disco se publicará a mediados del próximo mes de febrero de 2014. La banda, que ha dejado atrás a su baterista fundacional en estos últimos meses, ha incorporado a Pau Paredes a este puesto. El exmiembro de Twelve Dolls y Kostrok, conocido principalmente por su labor como productor en Millenia Studios y como productor musical independiente, es uno de los principales ingredientes del nuevo disco cuyo máximo exponente es Suso Sáiz. El afamado productor que asegura haber dicho no a Julio Igleasias por estar comprometifdo a una grabación de los extintos Piratas (Relax es, posiblemente, su trabajo más reconocido).

    Nos acercamos a la calma que precede a la tormenta que se avecina con el lanzamiento de El cariño, el disco con el que Borja Mompó, Jorge y Fran Moya y Pau Paredes esperan subir otro escalón dentro de la escena nacional:

    CUANDO LA PREPRODUCCIÓN LO ES TODO

    «En verano viví en casa de Suso durante un mes y medio. Nos despertábamos, desayunábamos e íbamos a nadar. Luego leíamos las noticias en Internet y escuchábamos música hasta el mediodía y sólo por la tarde le enseñaba alguna canción. Cogía la guitarra y se la aprendía ‘malamente’, pero la interiorizaba. El motivo de este proceso es que él quería conocerme y conocer el por qué habían salido mis canciones, qué significaban. Reconozco que este tiempo me desesperó, pero él me calmab. Me decía, ‘tranquilo que el disco después de esto sale solo’».

    «La siguiente fase fue una semana y pico en La Finca, en Fontanars dels Alforins. Era el mismo método de convivencia, pero con toda la banda. Aquí si grabamos algunas cosas, porque para nosotros esa convivencia fue mágica. De ahí han salido ambientes y alguna guitarra que ha acabado en el disco tal cual».

    «Esta forma de trabajar, dedicándole meses a la preproducción, era algo que quería vivir, pero dudo que vuelva a repetir el método porque estoy astiado». Lo relevante de hacer una preproducción tan larga es que cuando llegas al estudio no hay ‘la magia del estudio’. No está. Llegas y en unos días ya está todo. Todo suena en su sitio desde el primer momento. Pero sí, acabo seco. Me cuesta coger la guitarra y ensayar!. 

    MODELO ANTE EL ESPEJO Y EL TIEMPO

    «Da pereza enfrentarse al mundo interior de un tipo desconocido. Si es tu colega le escuchas, pero si no le conoces de nada… ‘uh, este tío está contando su vida y cree que todo lo suyo muy importante, pero a mí me es indiferente‘. Es cierto que en el público entra de una forma lenta la música que hacemos, pero una vez dentro tienen buenas sensaciones por lo que nos transmiten y se sienten cómodos en general».

    «Recientemente, hablábamos sobre ello: no llevamos tanto tiempo con el proyecto. Empezamos a mitad de 2010. Recuerdo perfectamente que cuando creamos el proyecto esto nos preocupaba mucho. Estábamos y estamos en un entorno en el que dentro de la escena independiente aparecen grupos que petan muy rápido y desaparecen. Nuestro proyecto ha de ser todo lo contrario a esto, porque están triunfando grupos que no entiendo. Por eso, reconozco que no sé lo que le está gustando a la gente ahora. Por mi parte, lo que me interesa es refugiarme en las mejores diez canciones que podía hacer porque no voy a participar de una vorágine musical en lo independiente que no entiendo».

    CAMBIOS EN LA BANDA

    «La salida de Matías Entraigues(batería desde el inicio de la banda) se debe a un cambio de ritmo en nuestras vidas, aunque reconozco que a nivel personal nunca hemos cuadrado. A nivel musical es un magnífico batería, pero había diferencias y están presentes en el nuevo disco porque, sencillamente, el disco es mucho más naive y orgánico».

    «Pau Paredes ha aportado seguridades y ese mundo ‘pro’ del que viene. Esto le ha hecho chocar mucho con Suso, pero nosotros hemos salido beneficiados de ese choque entre dos formas de entender la música: más orgánica y más ‘cuantizada’. Hemos seguido la pauta de Suso, obviamente, pero Pau nos ha ayudado a sonar algo más cómo… ¿una banda americana?, no sé. El disco, no obstante, es todo interpretación y ahí Pau también está a un nivel muy alto».

    EL PESO DE MADRID

    «Llevo tres años en Madrid y he conocido a mucha gente. Tengo la sensación de que me han pasado un trillón de cosas. Y, claro, soy el que escribe las canciones por eso era chocante cuando llegaba a ensayar con el resto de la banda y traía canciones de ‘estoy feliz y me lo estoy pasando de puta madre’».

    «Lo que tiene Madrid es el ajetreo diario. Eso te activa. Eso y ver cómo las que para ti son estrellas viven justitas y otros a los que tú no conocías también viven de la música. Todo esto te activa y te hace verte con unas posibilidades que cuesta tener en cuenta sin llegar hasta aquí. La época de las redes sociales… c’est finiNormalizar las relaciones entre la gente de la profesión es importante. Y no me refiero a esas marcas personales, sino a la gente que batalla y trabaja como tú por la música».  

    LAS RUTINAS Y ‘EL MOMENTO’

    «Me prometí que durante el proceso creativo no me tensaría por vivir de esto. Lo he conseguido hasta este momento. He vivido estos últimos meses para hacer un disco distinto y sé que Modelo de Respuesta Polar vivirá o morirá con su proyecto actual, en Limbo Starr (su discográfica con la que le restan al menos dos trabajos más), pero eso sí: al menos durante el próximo año vamos a salir adelante. Lo tengo muy claro«.

    «A mí ningún músico me ha ayudado y nunca me he sentido en deuda con nadie. La gente que públicamente se dora la píldora, a menudo, no está dentro de la escena. Como espectador, a mí me gusta la gente que me cuenta su mundo porque es totalmente distinto al mío. Me gustan los artistas que viven en su nube y creo que el peso de la rutina es devastador para la creatividad».

  • Santiago Motorizado: «Sería muy enriquecedor un mayor flujo de músicos entre España y Argentina»

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    El mató a un policía motorizado, una banda de rock formada en La Plata (Argentina), actuará por segunda vez -con la formación completa- en la ciudad de Valencia. La primera ocasión fue en 2010, acompañados de Radar, el mismo grupo formado por miembros valencianos que sonará justo antes que los platenses en la sala Wah Wah esta noche (22:00h, 10 euros anticipada/13 euros en taquilla).

    Siendo una de las bandas referentes del indie-rock en Argentina y tras su paso por México, EMPM inició este mes de septiembre otra gira por España. A continuación de su paso durante las pasadas semanas por el festival Ebrovisión (Miranda de Ebro, Burgos), Huesca, Zaragoza y A Coruña, la formación recala de nuevo en Valencia donde llevan instalados algunos días. El pasado mes de mayo, su cantante, bajista y compositor Santiago Motorizado ya estuvo compartiendo humedad y noches de conciertos con esta ciudad, días después de haber actuado en el festival Primavera Sound de Barcelona, en un viaje acompañado por una caravana -en sentido literal- de músicos; los miembros de las bandas argentinas ‘107 Faunos’ y ‘Go-Neko!’.

    Después de pasar una tarde de fútbol y sol en la playa, esta misma semana, el propio Santiago Motorizado celebra haber encontrado un sello en España (Limbo Starr) interesada en editar el que es su último trabajo: La Dinastia Scorpio.

    -En comparación con vuestras anteriores grabaciones, la base rítmica del grupo parece mantenerse inalterable en La Dinastia Scorpio, pero las letras resultan algo más nostálgicas. ¿Fue algo premeditado?
    -La verdad es que no, pero sí es así. Incluso en algunas tienen momentos épicos, pero coincido en que no se ha mermado la parte más enérgica del grupo.

    -Las letras son una de las claves para el público que habéis logrado fidelizar en España. ¿Cómo vives tú, como autor de las mismas, la conexión con gente tan distante a tu realidad?
    -Es curioso, pero tengo la sensación de que la existencia de un gran número de traducciones literarias en España que llegan tal cual a nuestro país influyen en la forma en la que escribimos. Lo más importante de las letras, para mí, es que las escribo pensando en poderlas sentir fuerte cuando estoy sobre el escenario. Que mientras interpreto, no mes resbalen. Son historias propias o de gente que ha estado muy cercana a mí y cuyas vivencias he sentido como propias.

    -Hay una etiqueta sobre las letras que se repite: «urbanas». ¿Te gusta?
    -La verdad es que lo son. Son cosas que me perturban, que son sinceras, pero que están en la calle y junto a mí.

    -A veces son muy literales, como pegadas a un vocabulario concreto. ¿Hay algún autor que te haya influido?
    -Me influyen especialmente los artistas que me rodean en Argentina. Aprecio mucho cómo fluye la escena musical en España, donde los grupos tienen cierta ruta de salas, a diferencia de lo que sucede allí. Allí todo pasa por Buenos Aires… (ellos son de La Plata). En este sentido, me influye mucho todo lo que escucho de las bandas argentinas. La música es mi vida y lo que se crea a mi alrededor me cautiva. Incluso, con bandas que estuvieron cerca mía en el pasado. Por ejemplo, las letras de Rosario Bléfari (de la banda ‘Suárez’) que me parece una de las mejores poetas no sólo de la música, sino de la historia.

    -¿Cómo es esa relación entre artistas en tu entorno?
    -La poesía de mis amigos, de los más cercanos, fue lo que me dio pie a iniciarme en la música y, sobre todo, a escribir. Empecé a partir de sus textos y me motiva ver qué hacen los aristas platenses y argentinos.

    -¿Y cómo es la relación con las bandas españolas?
    -Genial. Para nosotros, esta relación con otras bandas aquí es muy importante. Ojala pudiéramos viajar más, pero también bandas de aquí a Argentina. Bandas como ‘Los Planetas’, ‘Triángulo de Amor Bizarro’, ‘Hidrogenese’ o ‘Los Punsetes’. Un flujo de bandas entre ambos países creo que sería muy enriquecedor para todos, ojala se pudiera dar.

    -Hablas bien de los circuitos de músicos en España. ¿Qué te hace compararlos en positivo con los de Argentina?
    -Como te decía, todo pasa por Buenos Aires. Además, en un sentido artístico y social es muy distinto. Nosotros, mucho antes de venir a tocar al Primavera Sound, éramos seguidores de este festival; de festivales así. Allí no sucede algo de tanta magnitud. Un evento en el que se puedan reunir tantas bandas que admiro . Eso también es una diferencia.

    -Y ahora estáis aquí con un sello que os edita vuestro último trabajo y con una gira plagada de fechas. ¿Cómo fue el contacto con Limbo Starr?
    -Nos conocimos y nos enamoramos. También trabajamos con un sello local en México que nos distribuye (Intolerancia) y necesitamos que la gente que nos ‘saque’ trabaje como nosotros: de forma independiente, sin el ritmo acelerado de las grandes discográficas. Con David y Carmen (Limbo Starr) fue un amor a primera vista y estamos encantados con la edición del disco.

    -No son vuestros únicos ‘flechazos’ en España. A Radar les conocisteis -cosas de Internet- después de que se publicara un vídeo de un concierto en el que versionaban una canción vuestra.
    -Sí, y desde entonces empezamos a cruzar mails. Por aquel entonces quedaba muy lejos que pudiéramos venir alguna vez a España. Pero de repente llegamos al Primavera Sound (en 2010) y por supuesto quisimos organizar algo en Valencia. Gracias a ellos hemos llegado aquí y también son personas increíbles, que amamos.

    -Hablábamos de viajes y sinergias. Vosotros, pese a la vitola de independientes, no paráis de venir a España.
    -Es mi profesión y el grupo ha generado los recursos como para que pueda vivir de esto. No tengo muchos lujos, pero tampoco siento que los necesite.

    -Haciendo el viaje inverso, España-Argentina, hasta que la industria se perdió en era digital, todo lo que triunfaba aquí a nivel mainstream podía darse una buena gira por vuestro país. ¿Cómo se vivía allí?
    -Y… sí. Era así. Todo lo que tenía movimiento en España podía pegar allí, aunque tampoco tengo muchas referencias. El problema es que eso, no lo sé, quizá impedía que llegaran otras bandas. Allí teníamos mucho Serrat, Sabina… ¡Los Rodríguez!, que me encantan, pero yo hubiera preferido que llegaran Los Planetas.

    -Leer sobre vosotros es leer un sinfín de etiquetas: años 90, The Strokes, Los Planetas, Pixies y algunas otras a cada cual más distante. ¿Cuále es la que más gracia os ha hecho durante estos años?
    -(Ríe). La verdad es que han sido muchas, pero hubo una en Argentina que nos hizo mucha gracia. Decía: «los nuevos reyes del Pop». A mí me encanta el pop, para nada me molesta, pero el sentido del pop en Argentina no es como en España. A mí aquello me sonó inevitablemente a Michael Jackson.

  • Daniel Alonso (Pony Bravo): «La industria es un atraso para la cultura»

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    VALENCIA. Pony Bravo han conseguido premios, caricias de la crítica y el reconocimiento del público pese a no estar sometidos a ningún contrato ni ser socios de SGAE. Con su acento andaluz por bandera, su estilo es una suerte de kraut andalusí, pasando por psicodelia y dejes de otras mezclas anteriores ya filtradas por la tradición del rock de los 70 en Andalucía. Hablamos con Daniel Alonso, cantante y teclados de la banda: 

    -¿Os habéis puesto a pensar ya en el tercer disco? ¿Hay fecha, canciones, letras, necesidad por grabarlo?
    -Todavía no hay fecha, pero ya estamos trabajando en las canciones nuevas. 

    -En vuestro proceso creativo, ¿cómo se ordenan concepto, música y letras? ¿Ha cambiado el sistema desde vuestros inicios?
    -El sistema no es fijo, va cambiando con los años, hay veces que aparece la idea primero, luego la letra, luego los arreglos, y otras veces se trabaja sobre arreglos. Intentamos que haya mucho material basado en improvisaciones de los cuatro en el local de ensayo.

    -En vuestras letras hay un espíritu crítico, casi desterrado de la música independiente, con una mayor cantidad de público afín a historias costumbristas como las de Manel o Russian Red. ¿En el tercer disco la cosa va a más u os apetece relajaos?
    -Lo ideal para nosotros con las letras es intentar no repetir las mismas fórmulas de siempre, porque en teoría la música debe evolucionar, lo grupos no deberíamos hacer siempre las mismas letras, aunque eso venda más. En realidad, se trata de intentar evolucionar. Con intentarlo vale, porque es muy difícil conseguir avances en música popular, pero un poco de riesgo nunca viene mal, es más respetuoso con el público ese enfoque de riesgo que directamente irse a las fórmulas. 

    -Se os atribuyen muchas inquietudes, más allá de las musicales. Si algún día lográis vivir de esto, ¿querréis dejar todo lo demás?
    -Lo ideal es seguir trabajando con más gente. Se aprenden y se viven más cosas. No es muy sano centrarse sólo en el trabajo de uno.

    -La ministra Ángeles González-Sinde ha aparecido ya en diferentes carteles promocionales de vuestros conciertos, en uno de ellos con un fotomontaje como si hubiera sido arrestada por la Policía. Ahora que le quedan dos telediarios, ¿continuaréis el mito u os adaptaréis a la/el que venga?
    -Vamos a seguir pensando que compartir cultura de forma legal en Internet es fundamental para que salgamos del embrutecimiento cultural poco a poco, y que el copyright clásico y toda la industria rancia que lleva detrás son un atraso. El político de turno que ocupe un cargo es lo de menos, creo. Lo importante es la idea.

    -Aprovechando las referencias místicas, ¿a qué músico español resucitaríais para llevarle a La Mina (estudio en el que han realizado todas su grabaciones)?
    -Hay muchos…, Poch de Derribos Arias, Jesús de la Rosa de Triana…, hay grandes músicos en nuestra historia. 

    -Defendéis como pocos la creación independiente. ¿Puede un grupo español independiente – de las majors – tener la inquietud de hacer ‘rock de estadio’?
    -No lo sé, supongo que algún grupo habrá con ese sueño, y en música no hay barreras, puede pasar de todo.

    -Pony Bravo es también Fiera. ¿Hizo falta crear una nueva ‘marca’ para clasificar otras inquietudes? Algunas canciones de Déjese Llevar (Fiera – El Rancho, 2010) parecen tener un origen musical próximo a la banda original.
    -Bueno. lo ideal en música es que no haya marcas. El mercado y el marketing son otra cosa, pero si que hizo falta crear Fiera para intentar sacar esas otra inquietudes. Lo del origen musical común también es cierto en ocasiones, y es normal porque somos los mismos y trabajamos juntos, pero al final Fiera es otro grupo, son las canciones de Pablo Peña, y parte de unas influencias e ideas musicales propias.

    -Sois copyleft. Quizá algunos de vuestros seguidores no sean conscientes de lo que esto puede suponer en una carrera emergente, pero ¿os habéis parado a pensar cuánto dinero ha ingresado SGAE en vuestro nombre?
    -Claro que lo hemos pensado, pero lo tenemos claro y vamos a seguir con el mismo enfoque.

    -Si pudierais borrar algo de lo bueno o de lo malo desde 2005 hasta hoy en vuestra carrera juntos, ¿qué sería?
    -Hay muchos errores en el día a día, pero tampoco se trata de borrarlos porque al final aprendes. Lo de siempre: intentamos no pensar mucho en eso, lo justo para solucionar lo que no funcione.

    -¿Alguna noche valenciana se ha quedado especialmente marcada en vuestra bitácora? ¿Qué sucedió?
    -Yo espero que esa noche sea la de hoy, durante el concierto.

    -Una respuesta rápida, sin pensar: ¿Valencia?
    -Betunizer.