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  • Más de 30 curiosidades acerca de ‘Trainspotting’ para celebrar su secuela

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Trainspotting (Irvine Welsh, 1993) es una novela heredera del realismo sucio, pero ante todo hija de su tiempo. En ella una pandilla de amigos pelea por sobrevivir a lo que son: escoceses («lo más bajo de entre lo más bajo, la escoria de la puta tierra, la basura más servil, miserable y más patética jamás salida del culo de la civilización«), heroinómanos y jóvenes. Esta última condición es, posiblemente, la que en aquellos ‘felices 90′ le hizo conectar con una generación ansiosa de refrendar su idea de vivir el presente al máximo y no mantener la menor responsabilidad por todo aquello que sucediera de su cuerpo hacia fuera. Una actitud aparentemente egoísta, pero sobre la que el autor deja claro de qué lado está porque, ¿quién había abandonado antes a quién entre esas dos partes?

    Apenas tres años después de que se publicara, el -entonces- director de teatro Danny Boyle cumplía 40 y estrenaba la adaptación cinematográfica de la novela de Welsh. Con un millón y medio de libras, las andanzas de Renton (Ewan McGregor), Sick Boy (Jonny Lee Miller), Tommy (Kevin McKidd), Spud (Ewen Bremmer) y Francis Begbie (Robert Carlyle) engancharían al público de una forma tan inmediata como lo hizo con el productor de la película Andrew Mcdonald, quien llevó hasta Boyle el film.

    Tras dos décadas preguntando al director inglés por una posible segunda parte de esta icónica película, con un tratamiento visual de videoclip y cuya banda sonora marcó a una generación, al fin hubo una respuesta afirmativa y con plazos: esta semana, en la presentación de Steve Jobs, la última película del también director de La playaSlumdog Millonaire o 127 horas, Boyle reconocía que ya solo les resta cuadrar las agendas de Lee Miller (protagonista en la serie Elementary) y Carlyle (actor de la serie Érase una vez) para rodar -y estrenar- en 2016.

    Se da por supuesto en los medios especializados que esa continuación será la que Welsh ya escribió en Porno, la secuela literaria de Trainspotting publicada en 2002. Con este motivo y tal y como hiciéramos con la reposición de Alien: el octavo pasajero(Ridley Scott, 1979) o el aniversario de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), recogemos más de treinta curiosidades para celebrar la llegada de esta esperada segunda entrega.

    1. ¿Qué demonios significa Trainspotting? Es una práctica sencilla: observar cómo los trenes atraviesan el horizonte. Popularmente, la expresión se utiliza para referirse a una actividad que no tiene sentido y Welsh hace una analogía en este caso con la heroína, ya que la señala como una práctica absurda, sin sentido… excepto para el que la está experimentando.

    2. Boyle admite que el libro le intimidaba. Se ha referido a él en años posteriores como «un Ulysses (James Joyce, 1922) moderno». No obstante, la adaptación corrió a cargo del guionista John Hodge.

    3. La singularidad sonora del escocés es un activo en la novela -donde se suman las jergas- y de la propia película. Lograron que gustase en Inglaterra, país de Boyle, donde los escoceses (país de Welsh y Hodge) no son precisamente queridos por su acento. Una curiosidad es que los 20 primeros minutos del film, en los que se desarrolla el también icónico discurso de Renton, fueron subtitulados en Estados Unidos para evitar que el público norteamericano abandonara las salas de cine por no entender nada.

    4. Hodge, que ha acompañado a Boyle en otros de sus films como La playa o Tranceserá el encargado de adaptar Porno.

    5. En Porno Welsh recoge a los personajes de Trainspotting y los desarrolla una década más tarde. La clave para esta segunda película es que, en la secuela literaria, Sick Boy es el protagonista. En cualquier caso, esta posibilidad le llega a Lee Miller en un momento dulce de su carrera.

    6. Precisamente, McGregor fue durante años una barrera para que esta secuela se hiciera realidad. El actor escocés iba a ser el protagonista de la La playa, pero en el último momento Boyle tuvo ocasión de rodar con un DiCaprio en estado de gracia (y con un impacto en taquilla directo). McGregor no quiso volver a saber nada de Boyle, sobre todo, una vez trascendió esta historia. Por fechas, cabe destacar que aquella decepción para el actor escocés le dio la posibilidad de ser el joven Obi-Wan Kenobi en Star Wars.

    7. Renton, el personaje de McGregor, lleva el pelo tintado en la película. El pelirrojo que luce el protagonista de películas como El escritor (Roman Polanski, 2010) no es natural, aunque al raparse no se aprecia excesivamente.

    8. Antes de llegar al cine, Trainspotting inició un camino en los teatros que seguiría años más tarde. El actor que daba vida a Renton era Ewan Bremmer que, finalmente, se reconvertiría a petición propia en Spud.

    9. McGregor, que ya estaba delgado en aquella época, perdió algo más de 7 kilos para interpretar el papel de Renton. Según ha contado en varias ocasiones, dejó de tomar lacteos y alcohol durante dos meses. Una curiosa dieta.

    10. La implicación del actor le llevó a internarse con adictos a la heroína y le planteó a Boyle la idea en firme de colocarse para saber qué se experimentaba. El director lo rechazó y, finalmente, McGregor aseguró no haberlo hecho.

    11. Lo que sí aprendió fue a cocinar la heroína, a prepararla para inyectársela. Es una acción que repite varias veces en la película, en la que utilizó glucosa en su lugar.

    12. Aunque es solo una de tantas memorables escenas en la película, muchos recuerdan el onírico viaje de Renton a través de un infecto retrete como uno de los momentos más genuinos de Trainspotting. La suciedad que impregna el inodoro no fue tan desagradable para McGregor en el rodaje, ya que en realidad todas las manchas son de chocolate. La música corrió a cargo de Brian Eno.

    13. El trabajo de Hodge para Trainspotting le valió la única nominación de la película para los Oscar, pero no hubo suerte. Aquel año la Academia de Hollywood había nominado a nombres de tanto peso para su industria como Arhtur Miller, Anthony Minghella, Kenneth Branagh y el ganador Billy Bob Thornton, por su genial El otro lado de la vida. Hodge ganó el BAFTA.

    14. Hodge trabajó en su Escocia natal en el ámbito de la medicina, tratando directamente con adictos a la heroína. Desde luego fue algo que pudo influir en su sensibilidad para el guión.

    15. Welsh hace un cameo en la película como traficante de unos curiosos supositorios para Renton. Más allá de lo anecdótico, el autor se mostró infranqueable cuando Mcdonald y Boyle le presentaron un primer proyecto con trazas intelectuales. Welsh no quiso que la inmediatiz y la puesta en valor del lenguaje juvenil se pervirtiera en la película y lo consiguió.

    16. El doblador de ese personaje en la versión española es… ¡Santiago Segura!.

    17. Welsh, que vivió la explosión de punk en Reino Unido y Escocia, fue guitarrista y cantante de la banda del género llamada The Pubic Lice and Stairway 13.

    18. De madre camarera y padre trabajador en el puerto de Edimburgo, Welsh expulsa en la novela un relato que no ha negado que tiene tintes autobiográficos.

    19. Entre la crítica literaria es habitual poner en valor como en Trainspotting, abras por donde abras la novela, puedes reconocer al personaje que está hablando. El valor técnico del desarrollo de personajes es impecable en la obra de Welsh.

    20. Aunque la noticia del rodaje de una segunda parte causó un gran impacto en las audiencias de Internet, lo cierto es que Boyle no ha dejado de referirse a ello a lo largo de su carrera al reconocer que había material de sobra para llevarlo a cabo. Sobre todo, teniendo en cuenta la maravillosa y densa novela que es Porno, la ya citada secuela literaria original.

    21. El humor negro y el scottish touch de Welsh hacen que la novela se adentre en uno de los mayores quebraderos de cabeza de las sociedades de la época, el SIDA. Una triste curiosidad es que Edimburgo tuvo durante años un repunte singular de infectados, a menudo derivados también de la población drogadicta. Mucho menos presente en los medios que en la actualidad, el VIH y sus escenarios se entrecruzan mostrando flashes de miedo, contagio y muerte.

    22. Esa realidad no está desligada de su vigencia en Edimburgo, una ciudad que se muestra cruda, hostil y fría en la novela, pero que encandila. De hecho, sigue siendo sorprendente como una ciudad de apenas medio millón de habitantes cuenta con una de las escenas musicales más influyentes desde los años 90 en Europa y uno de los grandes festivales de artes escénicas del mundo, el Fringe.

    23. La introducción de la película, el discurso ‘Elige la vida’ de Renton, es uno de los posters cinematográficos más vendidos de la historia. Y eso que no es el póster original del film, otro de los más recordados de la época.

    24. El póster oficial es obra de Marcos Blamire y Rob O’Connor. Aunque al principio se les invitó a imitar una imagen promocional de The Beatles en la que los Fab Four aparecían apiñados, lo cierto es que estos diseñadores apostaron por una muestra individual de los personajes. Ellos mismos reconocen que en aquel momento, cuando Carlyle y McGregor eran -y no tanto- conocidos, fue algo «arriesgado». Sin embargo, O’Connor apuntó en 2011 a Creative Review que «la novela de Welsh está escrita desde diferentes puntos de vista y nos pareció importante hacer hincapié en esa individualidad de las personalidades».

    25. El póster se mostraba en un formato panorámico, algo que le llevó a aparecer girado en algunas marquesinas de media Europa. No obstante, cabe destacar que en su edición promocional británica, se incluye (como en la imagen) una mención a los creadores de Shallow Grave (‘Tumba abierta’). Esta fue la opera prima de Boyle. La recomendable película ya cuenta con algunos ingredientes que la conectan con Trainspotting: McGregor, Hodge, drogas y jóvenes británicos de los 90. Boyle se llevó nada menos que la Concha de Plata al Mejor Director en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián por su iniciático film.

    26. En el póster no aparece Kevin McKidd, el actor que intepreta a Tommy. Sencillamente, la sesión de fotos para la promoción le pilló de vacaciones. McKidd, que desarrollaría más tarde su faceta actoral, se estrenó en el oficio con Trainspotting.

    27. Boyle buscaba actores sin experiencia para llenar de frescura juvenil la película. Lo logró con McKidd y también con Kelly Macdonald, la joven intérprete que dio vida a Diane, una adolescente de 14 años. Macdonald, de 19, fue la elegida tras un larguísimo casting de actrices inexpertas, aunque ha sido una de las que a posteriori más actividad ha tenido en el cine después de Trainspotting.

    28. Aunque ahora cuesta desligar a Carlyle del personaje de Begbie, lo cierto es que fue una segunda opción tras el rechazo de Christopher Eccleston.

    29. Carlyle y Boyle trabajaron el personaje de Begbie como el de un gay frustrado, lleno de rabia. Welsh, por su parte, reconoció que su personaje mantenía en la novela -y también en la película- una confusión sexual que derivaba en una adicción a la violencia.

    30. Para tratar de motivar el espíritu de juventud y rebeldía, Boyle organizaba sesiones de cine con los actores y les facilitaba una corta lista de películas entre las que se encontraba The Hustler (Robert Rossen, 1961), La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971) o El exorcista (William Friedkin, 1973).

    31. Precisamente, Boyle ha mencionado en alguna ocasión que la impactante escena del bebé caminando por el techo y su giro de cuello están inspirados en la obra de Friedkin.

    32. Las variables de presupuesto y tiempo de la secuela distarán inevitablemente de su primera entrega. En aquella ocasión, Boyle manejó 1.550.000 libras y tuvo siete semanas y media para rodar.

    33. La banda sonora (listado completo) fue reconocida por Vanity Fair como la séptima más importante de la historia del cine, la décimo tercera para Rolling Stone o la décimo séptima para Entertainment Weekly. Son solo algunos ejemplos de su constante incursión en listas y reconocimientos, año tras año. El álbum tuvo tanto éxito de forma independiente al film que solo unos meses después, en 1997, EMI lanzó una segunda parte incluyendo temas que habían sido descartados -por tiempo o por criterio- para el film. De principio a fin, es posible que ‘Lust for Life’ (Iggy Pop), ‘Sing’ (Blur), ‘Deep Blue Day’ (Brian Eno), ‘Atomic’ (Blondie), ‘Perfect Day’ (Lou Reed) y ‘Born Slippy’ (Underworld) compongan la columna vertebral de un esquema sonora que acompaña a la realización de videoclip del film.

    34. Una influencia no reconocida para la planificación de la primera escena es el videoclip, precisamente, es el videoclip de la canción ‘Sabotage‘, uno de los temas más representativos de Beastie Boys. Si aquella fue una precuela de la escena, una secuela casi 20 años más tarde sería el genial y ultraviolento videoclip de Biting Elbows para su canción ‘Bad Motherfucker’.

    35. Boyle quería el tema original de Misión Imposible para la escena en la que Sick Boy y Renton divagan en el parque sobre una de sus muchas teorías de la vida, en las que el personaje de Lee Miller da rienda suelta a su obsesión con Sean Connery. Los derechos de la canción costaban el triple de lo que la película costó finalmente, así que la idea fue descartada.

  • Más de treinta curiosidades acerca de Alien con motivo de su vuelta a los cines

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Alien (Ridley Scott, 1979) se reestrena el próximo viernes 6 de febrero con el montaje definitivo del director, restaurada y digitalizada en alta definición. Este reestreno (que no remake) podrá verse en Kinépolis Paterna y Alicante y Cinesa Bonaire (Aldaia) dentro de la Comunitat Valenciana, ya que precisamente estas semanas la cartelera de los cines de la ciudad se encuentran colmadas con todas las nominaciones a los Premios Goya y Oscar.

    Sin embargo, el cúmulo de efemérides ha hecho que 35 años más tarde Versión Digital redistribuya en España un clásico del cine. Eternamente contemporánea, icónica, inquietante, gótica, de posibilidades filosóficas pero sin abandonar su corazón de ser un tótem del cine de ciencia ficciónAlien, el octavo pasajero (que fue su título original en España, donde rozó el millón de dólares de recaudación en su época) cuenta con la virtud de haber generado fans a través de las generaciones. 

    Difícilmente discutible como una de las obras maestras de la historia del cine, la película contó con ciertos riesgos en su lenguaje cinematográfico que todavía hoy supondrían un problema a la hora de buscar el rédito en taquilla. Pero para sorpresa de su propia productora, en 1979 y 1980, lo obtuvo, dando lugar a una saga que empezó a desvirtuarse a partir de la cuarta entrega. De la identidad propia de la fotografía al imaginario en la dirección de arte de H.R. Giger, de su producción, su guión y del equipo que participó en el film se desprenden una gran cantidad de anécdotas que compilamos para celebrar (entre spoilers) su reposición la próxima semana:

    1. Esta es posiblemente la anécdota más conocida de Alien¿qué pintan esos huevos de gallina en el cartel de la película si en la misma estos tienen hasta un sistema hidraúlico de apertura y, desde luego, otra forma? Lo cierto es que las exigencias promocionales para la producción ya existían a finales de los 70, tan agresivas como lo son ahora, y Ridley Scott (director) y Dan O’Bannon tuvieron que ingeniárselas para que 20th Century Fox contara con algo de material promocional antes siquiera de rodar un plano. De hecho, sirvió para visualizar el proyecto y que se le asignara un presupuesto.

    2. El proyecto original de Scott tenía como título Star Beast (La bestia estelar). Por suerte para el también director de Blade Runner apareció Dan O’Bannon en su camino. El guionista y creativo acabó por confirmarse como uno de los mayores talentos de la historia del cine de ciencia ficción. Con su trabajo en Dark Star (John Carpenter, 1974), que también despertó el interés de Alejandro Jodorowsky cuando trataba de rodar su versión -frustrada- de Dune, había iniciado algunos rasgos característicos para el género, aunque quizá Alien es su aportación más recordada. Él mismo fue el que bautizó la película con el nombre con el cual lo conocemos.

    3. De hecho, todos cuantos han escrito acerca de Alien aseguran que la historia original del film tiene más de O’Banon que de Scott, y es él el que, a la idea original de la ciencia ficción, le añade su intención de aportar una historia de terror. El cruce de géneros fue fundamental para que la película se destacara de todo lo que se estaba produciendo en el cine ‘de efectos visuales’.

    4. El tercer hombre tras la historia es el no tan conocido Ronald Shusset, que empezó a trabajar con O’Banon tras Dark Star, fue su principal colaborador en Alien y pasó a coger el mando en Total Recall (Desafío Total). 

    5. Citada Blade Runner, cabe destacar que muchas de las pantallas de ordenadores e interfaces fueron reutilizadas en este film posterior con origen en Alien.

    6. Alien es heredera del ya citado proyecto fracasado de Dune, la adaptación de uno de los referentes de la ciencia ficción en la que Jodorowsky sepultó una cantidad considerable de dinero del gigante de la producción cinematográfica Dino De Laurentis. ¡Y eso que no pasó de la preproducción! En ésta Jodorvsky fichó a O’Bannon, que se mudó a París para trabajar con el chileno y allí se creó un grupo de trabajo decisivo para Alien: el productor Chris Foss, el dibujante ‘Moebius’ Giraud y, sobre todo, H.R. Giger.

    7. Foss sería productor de Alien y el popular dibujante ‘Moebius’ diseñó los trajes espaciales de la tripulación de la ‘Nostromo’. El papel de Giger fue mucho más relevante.

    8. Giger, que falleció el pasado año, fue el creador del monstruo de Alien, pero también de toda la imaginería icónica que se desprende de la película. Su trabajo previo espantó a 20th Century Fox que prohibió que sus perturbadores creaciones conformaran los sets y monstruos de la película. Sin embargo, el trabajo de este reconvertido diseñador industrial suizo acabó por esculpir la imagen de Alien tras la insistencia de Giger y Scott. A él le pertenecen los escenarios, planetas y, por supuesto, diferentes versiones del monstruo.

    9. Giger no creó un monstruo ex profeso para Alien, sino que fue el propio O’Bannon el que le enseñó una de las pinturas del diseñador a Scott y ambos llevaron hasta el final que esa imagen fuese la que inspirase al gran monstruo de la película. La pintura tiene como nombre ‘Necronom IV’:

    10. Aun así, lo cierto es que Giger deseaba que la bestia fuera transparente (o tuviera la posibilidad de serlo como una más de sus armas), pero las posibilidades técnicas no lo permitieron. La idea se recuperó para Predator.

    11. La baba del animal es accidental: había que lubricar el mecanismo hidraúlico por el cual la boca se abría y goteaba. A los ‘mecánicos’ del film les pareció que la imagen, sumada a los flashes de luz blanca y la oscuridad general de esas escenas, hacían al monstruo más inquietante.

    12. La cabeza del ‘alien’ es una de las partes más complejas de todo el diseño de producción de la película. En concreto, 900 son las facciones hidraúlicas y móviles que contiene esta obra de ingeniería de Giger.

    13. Por cierto, dicha cabeza tuvo ojos durante prácticamente toda la preproducción, aunque finalmente se consideró que sin ellos la bestia era todavía más perturbadora.

    14. ‘El Ingeniero‘, uno de los personajes más enigmáticos de la película que no es otra cosa que un astronauta de otro planeta, de un tamaño descomunal y que aparece apenas un minuto, fue una de las batallas presupuestarias de Scott. La escena era tan corta y el decorado tan costoso que costó covenvecer a la producción de la importancia de este descubrimiento por parte de los pasajeros de la ‘Nostromo’.

    15. El presupuesto, finalmente, fue de 11 millones de dólares. La recaudación: algo más de 105 millones de dólares en todo el mundo.

    16. ‘El Ingeniero’ medía ocho metros y fue diseñado también por Giger. No obstante, para que pareciera todavía más grande, los actores pasaron a ser Luke Scott y Jake Scott, los dos hijos del director que fueron vestidos como los astronautas de la película y filmados de espaldas.

    17. Tras tantas concesiones por parte de 20th Century Fox, los productores ya habían transmitido a la major cierto pesimismo en cuanto a sus resultados en taquilla. Fue un éxito y en Estados Unidos, donde la cinta debutó sobre el mes de mayo de 1979, se convirtió en la sensación del verano en los cines de todo el país. 

    18. En el guión original, Alien sí contenía una escena de sexo: sucedía entre el capitán Dallas y la suboficial Ripley. Scott no quiso perder más tiempo negociando escenas que para los inversores suponían una preocupación por su rentabilidad.

    19. Dicho guión original no daba esperanza a Ripley y el único superviviente en la nave (incluido el ‘alien’) acababa siendo el gato Jones. De hecho, es un error de bulto que la película en los países hispanos se llamase Alien, el octavo pasajero ya que el gato sería el octavo (o noveno y decisivo) pasajero.

    20. Los productores de la película apostaron porque el protagonista de la misma fuera una mujer. Esto, lejos de lo que pueda parecer, ya era todo un avance en 1979 para una película de ciencia ficción o aventuras. La suboficial Ripley a día de hoy va ligada a la imagen de una joven Sigourney Weaver, pero lo cierto es que Scott trató de que Meryl Streep encarnara el papel. La llegada de Weaver en última instancia al reparto fue tal que, para cuando pasó a formar parte del equipo, los sets ya estaban construyéndose. Los BAFTA y los Saturn valoraron con sendas nominaciones su trabajo.

    21. Pero Weaver no es la única mujer en el reparto: Veronica Cartwright es una de los siete miembros que viajaban en la ‘Nostromo’. Aunque la actriz tenía bastante más experiencia cinematográfica que Weaver, ésta fue descartada en el último momento como candidata a encarnar a Ripley.

    22. Por cierto, Cartwright es la ‘niña de reparto’ en la película de Alfred Hitchcock Los pájaros.

    23. Weaver era una auténtica desconocida en la gan pantalla. Eso sí, llevaba unos pocos años trabajando en Broadway y su vinculación a Nueva York le llevó a debutar dos años antes en el cine con su único título previo a AlienAnnie Hall (Woody Allen, 1977).

    24. De vuelta por un instante a los huevos de los que salen los ‘aliens’, cabe destacar que se componían de restos de pescado, huevos, colorantes y otras vísceras de animales.

    25. De sustancias poco habituales en un set de rodaje también se llenó la escena en la que el androide Ash (Ian Holm), miembro de la tripulación, es decapitado. En este caso se usaron espagueti, aros de cebolla y leche, entre otras sustancias.

    26. Lo cierto es que, en la idea construida por Scott, O’Bannon y Shusset, los ‘aliens’ aparecían en el interior de unas pirámides gigantes, similares a las de Keops, Kefren y Micerino en Egipto. Los recortes provocaron que, finalmente, los huevos estuvieran en la nave estrellada hasta la que acuden los astronautas.

    27. ‘Nostromo‘, que efectivamente coge su nombre de la novela de Joseph Conrad, es el nombre de una nave cuyo aspecto exterior diseño el propio Scott.

    28. En cuanto a la producción, una de las curiosidades menos conocidas es que la niebla que los astronautas se encuentran en torno a la nave estrellada proviene de un láser que la banda británica The Who estaba utilizando en un evento que se iba a realizar muy próximo a ese set de rodaje de Alien.

    29. ‘Ese set de rodaje’ era un antiguo cementerio de aviones semiabandonado, recurso sacado de la chistera por producción y que fue clave para abaratar aún más la película.

    30. No obstante, la ‘aparición’ de un artista popular como The Who no es la única sorprendente y ajena al rodaje. El ‘arrancapechos’, o esa versión del ‘alien’ que  emerge de los infectados, está inspirada en uno de los populares trípticos de Francis Bacon:

    31. A nivel cinematográfico, una de las cuestiones que propone Scott menos habituales es que la primera vez que un ‘alien’ sale del pecho de uno de los tripulantes está rodada a cuatro cámaras. Con ello, Scott recogió las inesperadas expresiones de los actores, en un sentido vivo de la escena mucho más actual. La más aterrorizada en esta escena es Cartwright a la que la casuística de los fluidos haec que reciba un largo y prolongado chorro de sangre en la cara, por supuesto incluido en el montaje del director.

    32. Debajo del ‘alien’ (o xenomorfo) había una persona, aunque no era exactamente un actor. Encontrado por casualidad en un bar, Bolaji Badejo cumplía con la premisa de ser especialmente alto (2,18 metros) y extremadamente delgado. Este estudiante nigeriano tuvo que entrenar sus movimientos con un traje pesadísimo. Aun así, el aspecto definitivo de la bestia fue retocado a nivel digital y multipremiado.

    33. No es ninguna curiosidad, sino más bien un precedente tanto para el cine de ciencia ficción como para el género de aventuras: la música original -y efectos- de Jerry Goldsmith y la fotografía de Derek Vanlint pueden considerarse personajes con identidad en la película. Mientras que Vanlint tuvo una carrera de perfil bajo, Goldsmith ya era un gigante en su trabajo y Alien solo confirmaba todo lo que le quedaba por aportar a la música de cine. Ese mismo año, por cierto, hizo lo propio para Star Trek.

    34. 192 minutos duraba Alien, el octavo pasajero antes de que en 20th Century Fox metieran en cintura a Scott, O’Bannon y Terry Rawlings (montador). Finalmente, la película contó con un montaje del director de 116 minutos.

    35. La figura del ‘alien’ fue replicada en incontables ocasiones dentro del mundo de los videojuegos. Por ejemplo, en los títulos Contra, Animaniax o en Metroid. Por supuesto, también ha contado con sus propias adaptaciones, la última de ellas de 2014.

    36. Existió una demanda en firme del escritor A.E. van Vogt ya que este autor aseguró que la historia de Alien era similar a la de su libro ‘The Voyage of the Space Beagle’. 

  • 43 curiosidades para celebrar el 20 aniversario de ‘Pulp Fiction’

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    La segunda y más celebrada película de Quentin Tarantino por parte de público y crítica ha cumplido recientemente 20 años. La historia arrancó precisamente en el Festival Internacional de Cine de Cannes donde consiguió la Palma de Oro. Es en este punto exacto donde iniciamos una recopilación de anécdotas sobre una película que, de llegar este próximo fin de semana a las carteleras, sería tan vigente como aquel mes de mayo de 1994.

    1. Cuando Clint Eastwood leyó el veredicto del jurado (la Palma de Oro era para Pulp Fiction) una mujer (una crítica de cine, se asegura) gritó desde el público que la película era «¡un bodrio!». Tarantino le contestó con una peineta.

    2. La historia de Pulp Fiction, en su formato de borrador, fue escrita por el director de Tennessee antes que Resevoir Dogs (1992), aunque esta acabó realizándose dos años antes y sirviendo como puerta caliente de cara al público y los medios. De hecho, Pulp Fiction ya se recibió en Cannes con una gran expectación, con colas para poder ver el film al que muchos tuvieron que acceder una vez estrenada en las salas convencionales. Otra línea asegura que la historia de Reservoir Dogs estaba incluida en las anotaciones previas de Pulp Fiction y acabó siendo desarrollada como historia independiente.

    3. Uno de los aspectos que más llama la atención de esta película coral es su reparto y aquí empieza el baile de nombres: Bruce Willis rechazó el papel de Vincent Vega (John Travolta). El guión se lo hizo llegar -e insistió a petición de Tarantino- Harvey Keitel, a la postre Sr. Lobo en la película.

    4. El papel de Butch estaba ideado para un ‘auténtico’ boxeador y sonaron los nombres de Sylvester Stallone, Mickey Rourke y Matt Dillon. Finalmente, Tarantino reescribió el papel para que fuera el propio Willis el que se quedara en la película, pero con el rol que más le interesaba.

    5. Tarantino propuso a Miramax Films (la productora de la película) a Holly Hunter y Meg Ryan como candidatas a hacerse con el papel de Mia Wallace. Aun así, la que más cerca estuvo de serlo según los implicados fue Julia Louis-Dreyfus que no pudo aceptar dado su compromiso con la exitosa serie de comedia televisiva Seinfield. Los hermanos Weinstein propusieron a Uma Thurman el papel de su vida y fue tal la desesperación con la que Tarantino se acogió a esta opción -tras varios rechazos- que le leyó su papel por teléfono con tal de convencerla. 

    6. En la película, por cierto, Mia y Marcellus Wallace nunca se dirigen la palabra.

    7. Si Ving Rhames acabó encarnando a Marcellus Wallace es porque Max Julien se negó a rodar la polémica escena de la violación.

    8. Pulp Fiction encumbró a los hermanos Bob y Harvey Weinstein como los nuevos magnates del cine independiente. Los ‘capos’ de Miramax Films invirtieron 8 millones de dólares y recaudaron -y esto solo en referencia a lo que suposo la taquilla global del estreno durante aquel año- 200 millones de dólares.

    9. De los ocho millones de coste, cinco fueron a pagar directamente los sueldos de los actores. En el apartado técnico, producción y decorados, Tarantino se las arregló con tan solo tres millones.

    10. Volviendo al personaje de Travolta, las escenas de Vincent Vega en el baño no son casuales en cuanto al personaje. La historia deja claro que es heroinómano y esta sustancia química produce estreñimiento.

    11. En la preparación de personaje, Tarantino hizo que el trasnochado protagonista de Grease Fiebre del sábado noche contactara con un auténtico heroinómano. En concreto, un amigo personal del director. Éste, según ShortList, le dijo que probara a tomar incontables chupitos de tequila y luego sumergirse en agua hirviendo para tratar de acercarse a una sensación similar a la del ‘subidón’ de la heroína. Travolta lo hizo, pero a su manera: junto a su mujer y en el jacuzzi de un hotel.

    12. Travolta cobró solo 150.000 dólares por su trabajo

    13. Travolta le clava a Mia Wallace la jeringa de adrenalina para reavivarla en una escena físicamente impactante. De hecho, Tarantino en alguna ocasión ha asegurado que era de las que más le preocupaba. La realidad que se ha ido filtrando en diferentes entrevistas del director es que esa escena está filmada de forma inversa: Travolta extrajo el objeto punzante de ella y no lo introdujo. Luego fue cuestión de invertir el sentido de los fotogramas.

    14. Ambos personajes (Vincent y Mia) disfrutan de su escapada en la noche en la que se inicia buena parte de la trama de la película subidos en un Chevelle Malibu rojo. El increíble descapotable era propiedad de Tarantino, pero ahí no acaba la anécdota. Éste coche fue robado durante el rodaje de la película y recuperado el pasado año 2013, siendo entregado a su legítimo dueño (Quentin Tarantino) sin que se sepa por cuántas manos ha pasado desde 1994. El número de bastidor había sido modificado.

    15. El mismo Honda Civic que utiliza Butch (Bruce Willis) para ir a su casa en busca del reloj de su padre («colgado en el cangurito»), aparece tanto en Jackie Brown como en Kill Bill.

    16. El famoso pasaje bíblico de Ezequiel 25:17 no existe tal cual. Tarantino incorporó unas líneas de Abierto hasta el amanecer al original religioso, del que se respetan íntegramente las dos últimas frases:

    «Y os aseguro que vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan destruir a mis hermanos. Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé cuando caiga mi venganza sobre ti».

    17. El personaje de Esmarelda Villalobos está interpretado por Angela Jones. La actriz estadounidense desarrolló el mismo papel (es una suerte de cameo-spin-off dentro de Pulp Fiction) en la película Curdled, en la que la conductora de taxi es una auténtica asesina. La película de 1991, de la que Tarantino fue productor ejecutivo y pertenece al catálogo de Miramax, se comercializó en España con el curioso nombre de Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre.

    18. Los cereales que toma Lance, el camello de Vincent Vega, son Fruit Brute, los preferidos de Tarantino y que también se dejan ver en Reservoir Dogs.

    19. Prácticamente todos los actores han hablado largo y tendido sobre el «mágico» rodaje de la película. Cabe poner en alza su factura y duración para unas posibilidades técnicas de tan solo tres millones de euros. En este sentido, Maria de Medeiros aseguró que «había un ambiente especial en el rodaje y todo el mundo era consciente de las posibilidades económicas del equipo, por lo que estábamos muy implicados». 

    20. Uma Thurman aseguró que Travolta, arquetipo de bailongo por sus papeles en musicales, estuvo «incómodo, tímido y avergonzado» durante el rodaje de la escena del twist entre Mia Wallace y Vincent Vega.

    21. Aunque ambos acuden a casa de los Wallace con el trofeo de campeones, casi imperceptiblemente, por la megafonía del salón de baile-restaurante se anuncia a otra pareja como los ganadores de la noche… un sutil error del guión.

    22. La habitación de la música de Tarantino: el director posee una especie de tienda de discos propia de cara a realziar sus bandas sonoras, tal y como ha declarado en una entrevista para The New York Times, en la que almacena álbumes clasificados por estilos y bandas. De esta forma, trata de sumergirse en distintas posibilidades ambientales con un amplio catálogo y en el caso de Pulp Fiction las elecciones giran en torno a cuatro estilos muy marcados: rock, surf, soul y pop.

    23. Tarantino quiso comprar el hit My Sharoona de The Knack para Pulp Fiction, pero sus derechos fueron adquiridos por Ben Stiller para su ‘noventera’ Reality Bites que llegó a las carteleras ese mismo año.

    24. La película fue escrita junto a Roger Avary, excompañero de trabajo en el videoclub de Los Angeles en el que las sesiones de cineforum eran interminables, según ‘la leyenda’. Además, cabe puntualizar que Pulp Fiction fue escrita en un cuchitril de Ámsterdam en menos de tres meses. Eso sí, une retales escritos años antes por Tarantino. Uno de ellos, como ya se ha citado, podría ser el origen de Reservoir Dogs, extraído para su primer largometraje.

    25. Tarantino hace diferentes referencias al cine clásico y a los modernos del cine. Hay dos homenajes deliberados a Alfred Hitchcock: el primero y más evidente es la escena en la que Butch (Bruce Willis) se cruza con Marcellus Wallace (Ving Rhames), el primero dentro del coche y el segundo cruzando la calle. La escena está calcada de Psicosis, de Hitchcock. Por otro lado, el maletín de Jules (Samuel L. Jackson) es un Macguffin¿Y qué es un Macguffin? Un objeto para el misterio que aparece en la narración, pero que no acaba siendo relevante pra la historia.

    26. El maletín, en sí, es otro homenaje al cine clásico. En concreto a la película El beso mortal (Robert Aldrich, 1955).

    27. ¿Y qué contiene el maletín? El guión de la película no lo resuelve (Mcguffin), aunque una teoría dice que originalmente sus creadores lo habían llenado de diamantes. Otra línea, mucho más cinematográfica, asegura que es el alma de Marcellus Wallace lo que resplandece, mientras que una posibilidad muy comentada en Internet y mucho más divertida asegura que es el traje de oro de Elvis Presley (ídolo de Tarantino) en la película True Romance.

    28. Otro homenaje declarado por Tarantino es el de la escena del twist en el restaurante ‘Jack Rabbit Slim’s’ -por cierto, todo decorados; no existe tal restaurante- en la que se puede re-visualizar una escena de Banda Aparte (Jean-Luc Godard, 1964). Aun así, la escena también tiene una reminiscencia total a otra escena de la película 8 ½, de Federico Fellini, cuyos bailarines son Mario Mezzabotta y Gloria Morin.

    29. En el capítulo de referencias y manifiestos, seguramente lo más notable sea el propio nombre de la película: Pulp Fiction, extraído de las revistas Pulp que se caracterizaban por su lenguaje e imágenes violentas y que sacudierona la sociedad estadounidense de mediados del siglo XX. La actitud y lenguaje textual y visual de la película cumple con el reconocimiento a estos ‘magazines’. Modesty Blaise, la que tiene entre sus manos Vincent Vega en el momento de su muerte, es solo una de ellas.

    30. Siniestro Total publicó una canción de dudoso efecto en la que se utilizan diferentes fragmentos de texto de la película y cuyo título está extraído de una frase del personaje Sr. Lobo: ‘Bueno, pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía’.

    31. Las pistolas de Vincent Vega y Jules son el mismo modelo -y puede que, directamente, sean las mismas armas- que las que usa la banda de Reservoir Dogs.

    32. ¿Pero por qué Vincent Vega no se altera al oir entrar a Buch? ¿Le pertenece el arma que hay fuera? No. El arma pertenece a Marcellus Wallace, que lleva dos cafés cuando se cruza más tarde con Butch (el suyo y el de Vincent) y que aguarda con él en la casa -aunque sale un momento a comprar- la llegada del boxeador.

    33. La hamburguesa Big Kahuna no existe en realidad, pero si en la ficción: también aparece en Abierto hasta el amanecer, cuyo guión también es de Tarantino. La película, también de 1994, tiene numerosos cruces de escritura e historia con Pulp Fiction, ambas creadas simultáneamente en la mente del realizador.

    34. Tarantino escribió el papel de Lance (el camello) pensando en que sería interpretado por él, pero la necesidad de controlar y estar tras la cámara en la escena de la jeringuilla con la adrenalina hizo que finalmente ‘aceptara’ cambiar de rol e interpretar a Jimmy Dimmick.



    35. ¿Y quién estaba tras la cámara en esta y el resto de escenas de Jimmy Dimmick? Un semidesconocido -por aquel entonces- Robert Rodríguez.

    36. En una escena, Butch escoge entre un martillo, un bate de béisbol, una motosierra y una espada de samurai, eligiendo esta última. Su devoción por el cine oriental y sus homenajes posteriores no dejan lugar a dudas de la intencionalidad de esta elección.

    37. La popular cartera de Jules en la que se puede leer ‘Bad Mother Fucker‘ pertencía al propio Tarantino.

    38. Lo primero que suena al inicio de la película es un ‘rugido’ de motocicleta. Exactamente, la motocicleta con la que huyen Butch y Fabienne (Maria de Medeiros) hacia el final de la película.

    39. Existe una éxotica continuación del papel de Jules (Samuel L. Jackson) en la filmografía de Tarantino. En su parlamento final en Pulp Fiction confirma su retirada del crimen y anuncia su futuro como vagabundo. Pues bien, como un errante -así está catalogado el personaje- aparece Samuel L. Jackson en el segundo volumen de Kill Bill. Allí es, al inicio de la película, el pianista Rufus. 

    40. La palabra «fuck» se dice 265 veces en la película. Un récord, por aquel entonces, que Martin Scorsese ha batido varias veces posteriormente.

    41. Courtney Love aseguró que Tarantino les ofreció a ella y a Kurt Cobain interpretar los papeles de Lance (el camello) y su pareja, pero el propio realizador ha negado siquiera haber hablado nunca con el músico que falleció aquel mismo año de 1994.

    42. Aunque no es muy conocida -por razones que parecen evidentes- existe una adaptación satírica de Pulp Fiction llamada Plump Fiction en la que no solo aparecen escenas de esta película, sino de una parte de la filmografía de Tarantino (la reaiizada hasta 1997).

    43. Con una brutal dosis de ironía, cine negro y ultraviolencia, la película aprovecha su corte polémico para conseguir una fórmula muy compleja a la par que deseada: convertirse en una película de culto a la vez que en el primer gran blockbuster del cine independiente.