Etiqueta: youtube

  • Venga Monjas y el espectáculo escénico más asqueroso de España

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    En la biografía de Venga Monjas de YouTube Xavi Daura y Esteban Navarro aseguran seguir siendo «dos niños mimados de Barcelona». 11 años después de haber abierto ese canal, 12 millones de reproducciones y 69.000 suscriptores más tarde, su webserie Da Suisa se ha convertido en la excusa definitiva para explorar la última frontera entre el humor y la expiación colectiva. Desde su primer vídeo y en cualquiera de sus cortometrajes, incluso en sus trabajos -más diluidos- para series como Museo Coconut o Retorno a Lilifor-, ese afán por encontrar placer en la incomodidad del espectador se ha dado la vuelta por completo con la versión en vivo de esta suerte de remake de los Simpsons en la que el guión es una improvisación junto al público. 

    La propuesta no es precisamente clandestina. Ellos mismos se promocionan asegurando que «el asco ha llegado a tu ciudad. El dúo cómico Venga Monjas vuelve con una nueva temporada de su show más apestoso: Da Suisa. La familia más asquerosa de internet vuelve a los escenarios presentando nuevos capítulos en primicia y paridas en vivo que provocarán las arcadas de mayores y pequeños». Aprovechamos el menú para conversar en torno a su momento profesional y a la histriónica propuesta que este sábado 25 de marzo estará en el Espai Rambleta

    -¿La intención con vuestro directo de Da Suisa es llevar al espectador al límite?
    Xavi Daura: «Es el espectador el que nos lleva al límite a nosotros».
    Esteban Navarro: «Son los que provocan todo. Nos sorprende las barbaridades que podemos a llegar a hacer en el escenario. O a decir».

    -Es decir, que la autocensura…
    Xavi Daura: «La marcan ellos, pero, visto lo visto, no tienen».

    -El humor se ha convertido con propuestas como la vuestra en algo terapéutico. ¿Es algo así como una forma de gritar contra a la corrección política?
    Xavi Daura: «Es totalmente así. Es liberador. Terapéutico es el término más adecuado. Da Suisa está funcionando porque nos demuestra que es posible ser un bárbaro en la vida. Que es posible liberarse desde lo más bruto, entre colegas, hacer el burro hasta límites insospechados». 

    -¿Sin límites?
    Xavi Daura: «No hay pretensión de ofender o de pasarse de la ralla. Es la naturaleza. Es lo que surge y lo que nos complace en ese momento. Lo que surge si no pones límites y, a veces, son situaciones muy jodidas».

    -¿Sin guión?
    Esteban Navarro: «El show se va formando espectáculo a espectáculo. Todo está super abierto. El público propone mucho, aunque haya números definidos».
    Xavi Daura: «El guión parte de algo así como una parodia de los Simpsons, de sus capítulos más famosos. Capítulos que nos sabemos de memoria porque somos más que fanáticos. Eso evoluciona a ideas muy raras, que en el caso de la webserie surgen durante el rodaje y en directo, sobre el escenario. Así que del guión podemos decir que sabemos cómo empieza, pero nunca cómo acaba».

    -Y, con esa premisa, de repente, os habéis convertido en algo así como rockstars, de gira, compartiendo escenario con amigos y haciendo el espectáculo que os da la gana. 
    Esteban Navarro: «Es una gozada lo de hacer carretera con amigos de toda la vida, preparar los CD’s para escuchar por el camino, comer en áreas de servicio, durmiendo en diferentes ciudades, que los chavales te escupan encima en los shows… joder, sí. Rockstars… pero rockstars no sé de que época.

    -¿El humor es el nuevo rock?
    Xavi Daura: «Sí, sí. Totalmente. Es el nuevo rock. Supongo que tiene que ver con la crisis en el mundo del entretenimiento. Las industrias empezaron a recortar a lo bestia. También la televisión que dejó de tener ese halo de glamour, que dejó de estar bien pagada. A la vez surge el entretenimiento en internet que tiene toda la libertad del mundo y al que se acaban sumando. 

    -¿Os sentís algo así como rockstars?
    Esteban Navarro: «Rockstars… sí. Es una gozada hacer carretera con tus amigos de toda la vida, preparar los CD’s de música para el camino, comer en áreas de servicio, dormir en diferentes ciudades, que los chavales te escupan encima en el espectáculo… no sé en qué época le escupían a los rockstars, pero si era así, sí».

    -¿Qué os viene a la cabeza al contrastar este momento dulce con los 11 años de navegación y clips en YouTube?
    Ernesto Navarro: «Pues que tenemos el culo pelado ya. Pero también nos sirve para poder repasar la cantidad de capas y registros que hemos abarcado hasta llegar a Da Suisa«.

     -En esa década habéis atravesado todo tipo de límites. ¿En qué momento sois conscientes de que todas esas ideas que van en todas direcciones pueden ser una posibilidad de realizaros profesionalmente?
    Xavi Daura: «En el momento en el que te pagan por ello. Ese momento en el que te sientes ‘un profesional’ del asunto. Eso te guía, te marca».

     -En vuestro caso intuyo que fue un momento frágil, porque precisamente veníais de mantener una expresión totalmente descarrilada, muy difícil de ‘patrocinar’, muy difícil de ‘comprar’. ¿Cómo fue ese proceso?
    Xavi Daura: «Exactamente. Fue jodido. En ese momento tienes que creértelo y, a la vez, cuidar lo que haces y saber por qué se han fijado en ti. Nosotros, igualmente, somos muy conscientes de que los trabajos en televisión o los espectáculos son finitos. Esto no son trabajos de por vida, así que cuanto más cuides los proyectos que haces, a largo plazo, te irá mejor».
    Esteban Navarro: «Yo creo que el momento de clic fue cuando nos cogieron para trabajar en Museo Cocnout. Eran nuestros primeros sueldos sin más explicación por esto que hacemos. Luego ya se va juntando con que puedes ir haciendo tus ideas y financiarte. De repente, puedes ir empalmando proyectos y vas creciendo hasta que encuentras algo como el directo, como lo de ahora, que hace que te vaya bien. Es un proceso muy lento y nunca tienes la sensación de haber culminado porque una noche va de puta madre y al día siguiente no tanto».

    -¿Pero se puede decir que estáis en un momento dulce en Venga Monjas?
    Esteban Navarro: «Ahora mismo sí, porque los momentos de gira, como las rockstars, vas de subidón. Pero la rutina continúa en casa, con el canal, con los trabajos diarios… las giras siempre se acaban. Por desgracia».

  • Criando ratas: la ‘peli gratis’ entre el hype, el cine quinqui y la honestidad brutal

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    La pasada semana se cumplía un mes del estreno de Criando Ratas, la ópera prima del cineasta y músico Carlos Salado. Rodada en los barrios Colonia Requena, Mil Viviendas o Virgen del Remedio de Alicante, su éxito de audiencia a estas alturas es incontestable: casi 800.000 visionados en YouTube. Sí, en YouTube, ya que sus creadores y participantes contaron con 5.000 euros de presupuesto sus cinco años de rodaje y, obviamente, no quisieron traicionar el altruismo de los implicados con su proyección. 

    Sin embargo, no son pocos los asuntos en torno a la película que resultan ser muy distintos a lo que la audiencia prevé. La frescura de su planificación, la aparente ingenuidad de su composición, su nivel formal, poco o nada tienen que ver con la falta de recursos: «sabíamos que lo que teníamos entre manos era un proyecto potente. Si nos dejamos seis años de nuestra vida era porque teníamos clara la película que íbamos a componer, en la que dedicar mucho esfuerzo y trabajo». Lo apunta Rubén Ferrández, productor del film y director de la consultoría de comunicación del Grupo Idex.

    La vis publicitaria de Ferrández y Salado, director de contenido audiovisual y creativo de la misma agencia, la relación personal ente ambos, se ha trenzado alrededor de una película donde «no hay nada casual». A lo largo de estas semanas sus creadores han aparecido en prácticamente todos los medios impresos y online, en las secciones culturales generalistas y en las especializadas de cine, en informativos y programas de televisión, en magazines de radio, blogs de referencia e impregnado las redes sociales con la pirueta de una «película completa» a un solo clic del público. «Hemos tenido presencia en la totalidad de medios nacionales más importantes de nuestro país». 

    «No es un modelo a seguir»

     Con este bagaje mediático del que los propios productores han generado su propio balance de impacto, el interés sobre Criando ratas va más allá su efecto cinematográfico: «antes de rodar ni un solo plano, manejábamos un plan de marketing de 200 folios«, apunta Fernández. Pero matiza: «la distribución gratuita no pretende ser una lección a nadie ni un modelo a seguir. En su condición de producción low cost y a partir de su carácter social, su objetivo siempre fue regalarla. Nunca planteamos un retorno económico por su exhibición, aunque somos conscientes de que se haya generado un debate por su audiencia en apenas unas semanas. Creo que se entiende que el proyecto no está aquí para sentar cátedra en ese sentido».

    Ferrández declara que con el film buscaban «otras cosas, como, por ejemplo, incidir en su trascendencia social«. Para ello hay que poner en valor sus mimbres: con el cine quinqui como referencia, Salado quiso poner en valor su inspiración en el cine hiperrealista y el cine dogma. De ambos, adscribe muchas de sus premisas para crear un film que, más allá de sus intenciones, sí que evidencia haberse aproximado a una realidad social ciega para la industria cinematográfica española. «No hay artificio en la película. Teníamos la premisa de los diálogos improvisados, usando escenarios naturales, cámara en mano y primando la realidad sobre nuestras ideas preconcebidas».

    Salado, uno de los alumnos de la escuela de cine de la Ciudad de la Luz, y Ferrández, licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual y Máster en Comunciación Social, han producido un film poniendo toda su experiencia formal al servicio de un proyecto con el que ambicionaban trascender. No ocultan la búsqueda de esa reconocimiento, pero también marcan sus bases como creadores: «el cine es un arte y el arte ha de generar sentimientos y pensamientos. No vemos el cine como una manera de entretener. Lo vemos como una manera hacer sentir y hacer pensar. En este proyecto de cine o en cualquier proyecto futuro, lo que queremos generar es reflexión».

    La película, que se publicita como neoquinqui, es mucho más cruda que el cine quinqui. Si bien es cierto que las películas de Eloy de la Iglesia José Antonio de la Loma aportaban las imágenes de chutes, robos y violencia que el cine español tenía prohibidas por arte de la censura, Criando ratas es mucho más cruda a la hora de dejar que sus personajes -sus personas implicadas- vayan aportando una serie de reacciones y jergas más libres. Al fin y al cabo, de la Iglesia o de la Loma se asomaban a esa realidad con una distancia distinta a la que Salado ha tenido con esos barrios.

    «Criando ratas es posible por el cariño que la gente ha puesto en el proyecto. Esta hecha desde el corazón de su equipo técnico y artístico y es única en su especie, por el momento en el cual la hemos hecho [se entiende en su etapa formativa y de juventud] y el anonimato con el que se ha ido sucediendo». Es curioso que, a lo largo de estos años, en distintos programas de televisión y a través de su propio canal de YouTube, se hayan permitido enseñar una parte del proceso. Algo que, lejos de ir en detrimento de la sorpresa, ha afianzado una expectativa ahora saciada.

    Familiares, vecinos y actores han puesto a su servicio bares, casas, coches de distinta gama «y hasta las paellas que nos hacíamos en cualquier momento del rodaje». Una aportación que ha contado, además, «con una paciencia terrible para aguantar seis años apoyando la película sin poder verla». Dificultades como esa o el encarcelamiento del mismo protagonista, totalmente restablecido según ha comentado él mismo en distintos medios, pero que no ha sido ocultado precisamente de la promoción del film. 

    Y, sobre todo, una película

    Ramón Guerrero, el icono de una nueva generación que sustituye a los símbolos que supusieron el Torete, el Pirri o el Vaquilla, es ‘Cristo’, un popular delincuente juvenil que mantiene una deuda con uno de los traficantes más poderosos de su barrio. A lo largo de una jornada, en la que se desarrolla cronológicamente el film, trata de reunir el dinero que debe, sumando sus actos delictivos en un crescendo de errores y suma de enemigos con un final trágico como marcan sus precedentes del quinqui.

    Guerrero no es el único protagonista de una historia de barrios deprimidos, periferias y glosario de acciones y reacciones demasiado alejados del mundo que sucede en los informativos de la TDT. El plano documental, de hecho, es una de las raíces más interesantes del film que trata de encontrar analogías en su forma de ser grabada con el cine dogma, muchas más que con la obsesión por el zoom y la estética de 35mm del cine quinqui. También se distancia en su otro valor fundamental: mientras que aquellas películas entraron con mayor o menor facilidad en el circuito comercial (e inspiraron exposiciones y retrospectivas), esta se ofrece desde su acceso gratuito.

    La película fluye con algunos lapsus temporales: Guerrero, en un mismo día, realiza varios atracos y trapicheos a distinto nivel, pasa la jornada con una hija que no reconoce porque su madre ha de trabajar, pasa el mono encerrado en un váter… Los peros formales se diluyen ante la potencia conceptual. De otro lado, Criando ratas no es cine comercial, no es cine de autor, no es cine amateur y no es cine de festivales. No ‘tocará’ las salas, no encumbrará a su director por su excelencia técnica, no es -ni mucho menos- una idea ingenua de tantas que acaban en YouTube y ya no podrá ofrecerse como estreno a los certámenes españoles (camino del millón de visualziaciones).

    Aunque sus promotores no son proclives a la comparativa, si la ‘colásemos’ entre los estrenos de 2016, Criando ratas ya sería la sexta película más vista del último ejercicio. Solo Un monstruo viene a verme (4,6 millones de espectadores), Cuerpo de elite (1,1 millones de espectadores) Kiki, el amor se hace y Cien años de perdón (cada una con más de 1 millón de espectadores) y Villaviciosa de al lado (960.000 espectadores) superarían los casi 800.000 visionados del film en YouTube. Su efecto -recibida como un hype, cuestionada por su revisión del cine quinqui y halagada por la honestidad con respecto a la historia y lugar, quedan a la espera de unas consecuencias muy apetecibles: la carrera que a Salado le queda por delante. 

  • ¿Por qué lo llaman ‘paella valenciana’ cuando quieren decir ‘arroz con cosas’?

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    El chef Jamie Bissonnette elabora el clásico rice with stuff, aunque lo llama «paella valenciana». Es un gancho comercial en la carta de sus restaurantes Toro en Boston y Nueva York donde es socio del popular chef Ken Oringer. Ambos conforman un «dream team» para medios digitales tan influyentes en Estados Unidos como Eater, el mismo que el pasado mes de junio colgaba un vídeo en el que Bissonnette elabora una «paella valenciana». No era la primera vez en que el reciente ganador del James Beard Award daba rienda suelta a su imaginación para utilizar este nombre con impunidad, logrando más de 200.000 visionados de la receta al publicarse hace tan solo unos días en Facebook, pero sí la primera vez que ha generado una airada reacción por parte de los lectores a este lado del charco; decenas de valencianos han iniciado una campaña espontánea contra el cocinero a base de comentarios e imágenes a lo largo de la Red.

    LA «PAELLA VALENCIANA» DE BISSONNETTE

    Bissonnette es un músico de hardcore frustrado, relato a partir del cual ha construido una imagen pública y una carrera en la que acapara no pocas atenciones en las redes sociales online. Con casi 50.000 seguidores entre sus cuentas en Twitter o Instagram, la coletilla mediática de la que se acompaña («the paella master«) es el punto de partida para la organización de eventos en algunos de los barrios más hipsters de Boston y Nueva York, en los que ejerce de embajador trendy de la «paella valenciana». En el citado y más reciente viral (en otro anterior resolvía cómo la spanish food le salvó de ir a la cárcel, dado que travestir la receta de la «paella valenciana» no constituye ni delito ni persecución internacional) la elaboración del nuestro plato más internacional es la siguiente:

    Arroz de Calasparra (o bomba como alternativa), verduras al capricho de la temporada (espárragos trigueros, cebolletas tiernas, pimientos… lo que surja), almejas del Atlántico, carabineros gallegos… La magia se inica con un sofrito a base de chorizo, al recipiente se le llama «sartén» en todo momento y todo sucede sobre una placa vitrocerámica a la máxima potencia, existe el objetivo de conseguir un arroz «al dente» y el asunto se remata cubriendo el resultado con de aceite de oliva en abundancia, justo antes de servir. Para mayor detalle, Bissonnette advierte a sus seguidores que, tal y como se sirve en sus restaurantes, el «socarrat» es un delicioso crujiente al que «no hay que tener miedo». Pese a ello, en el vídeo el propio «socarrat» se muestra como una base compacta y quemada, como una galleta en la que es imposible distinguir el arroz, lejos del habitual grano ennegrecido al que la cocción a leña nos tiene acostumbrados.

    En esencia, un claro ejemplo de un ‘arroz con cosas‘, esa definición popular cada vez más utilizadas por los valencianos ante semejantes hallazgos.

    UN CONFLICTO GASTRONÓMICO INTERNACIONAL

    Este caso, aupado por los comentarios que se acumulan en los vídeos, tuits y fotos de Bissonnette durante los últimos días, solo es un ejemplo más del conflicto internacional en torno a la marca «paella valenciana». Y su receta, la tradición y el arraigo de este plato con la región, no es una leyenda. Como ya describió Óscar Gómez en Gastronosfera, los ingredientes y la receta de la paella valenciana se documentan en la literatura culinaria desde el siglo XVIII [La fiesta del arroz, Vicente Esteve Albert (Ed. Gacitoe), Viaje a los arroces, Alfonso Ortuño (Ed. Maeva), Como piñones mondados, Néstor Luján (Ed. Folio), Biografía de la Paella, José María Pisa (Ed. De re coquinaria) El libro de la cocina española, Néstor Luján y Joan Perucho (Ed. Danae)] y se consolida en un lugar y un tiempo concretos: l’Albufera de Valencia, siglo XIX.

    La perversión de esta tradición puso en marcha hace dos años el proyecto Wikipaella. Este organización sin ánimo de lucro compuesta por ciudadanos, profesionales de la restauración y organismos, ha logrado repercutir en la prensa internacional los ingredientes que conforman la paella valenciana, el arroz a banda senyoret y el arroz de conejo y caracoles. Estas son las tres principales referencias extraídas a partir de una red de 166 restaurantes y 119 recetas particulares validadas por el organismo independiente. En el caso de la paella valenciana, este es el arco de ingredientes (solo se muestran ingredientes con más de un 5% de uso):

    El garrofó, la judía de ferradura o el romero son tres ingredientes predominantes y ajenos a la viral receta de Bissonnette. El conflicto es conocido por la Organizadora de Concursos Internacionales Gastronómicos, la OCI, al frente del Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca que celebra su final el próximo 12 de septiembre. Uno de sus organizadores, Ulises Menezo, destaca «la carrera de fondo que supone enseñar en todo el mundo cuál es la paella valenciana». Menezo, que trabaja desde los años 90 con diferentes empresas de exportación e importación en países asiáticos, destaca que «a los cocineros japoneses, por ejemplo, no puedes echarles la bronca por la paella que haces. Necesitas atraerlos y enseñarles el valor de la receta tradicional. Una vez lo conocen, ejercen de socios locales para transmitir la paella valenciana, pero también hay que entender su contexto».

    La OCI, que en los dos últimos años ha celebrado subsedes del concurso internacional de paella en Japón, China, Australia y Estados Unidos, ha logrado recientemente crear la Japan Paella Association. Menezo destaca que, en el caso de Japón «por citar un ejemplo, la comida tiene un componente muy elaborado en el aspecto visual. A los restaurantes les preocupa que sea una receta vistosa y el gran valor de la paella valenciana es su componente de sabor. Una vez lo conocen, hay mucho ganado, pero es cierto que nunca ha existido una gran campaña internacional para utilizar a nuesro favor la única marca que habla de Valencia en cualquier lugar del mundo».

    Para Guillermo Navarro, fundador de Wikipaella, «no hay excusas. Si alguien quiere hacer una paella valenciana, está muy clara cuál es la receta, cuáles son los procedimientos y cuáles son los ingredientes. Hay variables geográficas mínimas, como se puede ver en Wikipaella, y quien quiere hacer una buena paella en cualquier lugar del mundo la hace». El ejemplo al que todos los agentes internacionalizadores de la paella acuden para demostrar esta reflexión de Navarro es el restaurante Jaleo del chef José Andrés en Las Vegas. El cocinero español con más presencia en Estados Unidos, conocido en España por haber conducido un programa para Televisión Española y en aquel país por ser uno de los preferidos del matrimonio Obama, «ha construido un paellero tradicional en Las Vegas», apunta Menezo. Navarro añade: «ha venido a Rafael Vidal [Restaurante Levante] y le ha dicho, ‘quiero hacer la paella valenciana, dime cómo se hace y qué necesito».

    De hecho, en el menú del restaurante Jaleo la paella valenciana tiene como nombre «Paella valenciana Rafael Vidal» y está compuesta de base, según apunta la carta, de pollo, conejo y judías verdes. Menezo excusa de nuevo la problemática de una receta con conejo en los países asiáticos, donde éste es un animal de compañía. Navarro vuelve a insistir en que «no hay excusas. Igual que nosotros cuando acudimos a cualquier lugar del mundo y queremos comer una comida verdaderamente tradicional del lugar podemos comer ranas o insectos, la paella valenciana lleva conejo«. Que se prescinda del mismo es casi un mal menor ya que, como reconoce Menezo, en un país como Corea del Sur «intentan elaborar paellas que incluyan el kimchi [una col china transversal en su comida]». Menezo añade que otras recetas valencianas, «como el arroz del senyoret o la fideuà son mucho más fáciles de introducir en Asia porque tienen una base de pescado, muy importante en su cocina».

    EL PROBLEMA EMPIEZA EN MADRID Y EN BARCELONA

    Esta última idea le lleva a Navarro a concluir que «lo que hace Bissonnette está enfocado al postureo gastronómico, a plantar un evento al aire libre en Williamsburg [Nueva York] y poco más. Los foodies esstadounidenses, los que tienen interés por la paella valenciana y en Wikipaella tenemos embajadores en Nueva York que prueban lo que allí se hace, saben que ‘eso’ no es una «paella valenciana». Tanto Navarro como Menezo aceptan «cierta gravedad» en la posibilidad de que cocineros con una proyección de comunicación como Bissonnette «influyan en la imagen de la paella, pero lo que debemos hacer es invitarle al evento que el próximo año haremos en New Jersey para que conozca cuál es la verdadera paella valenciana», apunta Menezo.

    El Concurso Internacional de Paella Valenciana, que el próximo año repetirá en Tokyo, volverá a pasar por Australia y también estará en la citada ciudad de New Jersey, es un ejemplo de labor por la extensión de las posibilidades del plato tradicional valenciano. Un Caballo de Troya para el turismo al que las instituciones dejan expandirse sin que, por el momento, exista un plan o una estrategia para su posicionamiento en el mercado internacional.

    Lo preocupante, añade Menezo, es que «cualquier estrategia debe pasar antes por ser conscientes de la ‘paella valenciana’ que se come en Madrid y Barcelona. Si aquí al lado, en las grandes ciudades, se maltrata el mayor icono de la gastronomía española… ¿cómo vamos a pretender corregirlo a miles de kilómetros de distancia?».

    PERO ENTONCES, ¿CUÁL ES LA RECETA Y CUÁLES SON LOS INGREDIENTES?

    Wikipaella ya culminó hace un año su labor en busca de «la receta«, pero adjuntamos también la que se utiliza de forma oficial en el Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca, impulsada por Jesús Melero, en el por cierto este año participan cocineros llegados desde Japón.

    Ingredientes: (para 4 personas)
    400 gr. de arroz de Sueca
    800 gr. de pollo
    400 gr. de conejo
    1 docena de «vaquetes» (caracoles)
    400 gr. de garrofón
    150 gr. de tavella
    300 gr. de judías
    aceite de oliva
    1 diente de ajo pelado y picado
    1 tomate maduro triturado
    1 cucharada de pimentón
    azafran en hebras, sal, ramita de romero (optativa)

    Y ASÍ SE ELABORA

    Cortamos el pollo y el conejo a trozos regulares, los salamos, ponemos el aceite a calentar en la paella y lo sofreimos muy bien y lentamente los trozos de carne. Una vez sofrita la carne, añadimos la verdura y la sofreímos. A continuación se añade el ajo, el pimentón y el tomate. Seguidamente se le añaden 2 litros de agua, los caracoles engañados al sol. Todo esto se deja cocer durante 10 minutos. Después se ponen las hebras de azafrán y el arroz repartido por toda la superficie de la paella y se deja cocer a fuego muy vivo durante 8 minutos.

    A continuación se quita el fuego con la finalidad de que se cueza a fuego lento durante 10 minutos más, para que coja el punto de socarrat.

  • YouTube, el archivo no oficial de Canal 9

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    ¿A quién pertenece el libre acceso a los fondos audiovisuales de Radiotelevisión Valenciana? La inversión pública en las extintas radio y la televisión valencianas ha generado casi 250.000 horas de imágenes (Canal 9 y el resto de canales de tele) y 1.300 de audio (Nou Ràdio y Si Ràdio). No obstante, antes de que sucediera el cierre, el ERE ya proponía el despido de los 18 documentalistas y 2 técnicos superiores de documentación del ente, reduciendo a seis personas el equipo correspondiente.

    Con el cierre, la conservación y uso de los archivos ha preocupado hasta el Consell Valencià de Cultura, que pidió hace meses comprobar en persona el estado de dicho archivo. Además, mostró su preocupación -sin más respuesta- «a lo sucedido con los archivos de los centros territoriales de Castellón y Alicante». Tal y como está previsto, el archivo audiovisual de Canal 9 irá a parar a la Filmoteca de Valencia.

    Aunque desde el Consell se rechazó la posibilidad de protegerlos como BIC (Bien de Interés Cultural), se defiende desde el cierre del ente que las leyes de Patrimonio Cultural Valenciano y la de Archivos ya protegen este legado. Sin embargo, lejos de que todavía sean destinados los recursos necesarios a la Filmoteca para su traslado definitivo, el acceso digital y en abierto a los mismos no ha entrado todavía en el debate público.

    Entre tanto, aficionados, ex trabajadores y ex técnicos de Canal 9, compilan y ‘cuelgan’ en YouTube una infinidad de vídeos extraídos de los 24 años de emisión. Destacan los vinculados a su cierre, cuota de máxima audiencia para la propia cadena, pero también contenidos amables de entretenimiento, televisión infantil, caretas de informativos o el paso de celebridades por la televisión valenciana. Estos son algunos de esos documentos accesibles desde la plataforma propiedad de Google:

    CABECERAS DE INFORMATIVOS

    Dos cuentas reúnen, especialmente, el mayor número de cabeceras de Canal 9 y cortinillas. La primera es RTVV en la memoria y la segunda Ràdio Televisió Valenciana Arxius, las dos creadas en cuestión de días el pasado verano. Aunque ambas contienen recopilaciones de distinto tipo con las citadas cabeceras, destacan las entradillas a informativo de 1989 (el año de su fundación), 1995200020052009 o 2013.

    Pero no son las únicas entradillas nostálgicas vinculadas a los servicios informativos. También se encuentran la cabecera de Dossiers durante más de una década, Notícies del mon con Empar Recatalà, las emisiones en prueba de 24/9La Revista, cámaras ocultas, Societat AnònimaOcupa’tMatí Matícortinillas y más cortinillas, y hasta la presentación del cambio de imagen (y de máxima responsable de la SAU)emitido apenas unas semanas antes de la decisión del cierre. Y, como no, l’Oratge (de 1991).

    BABALÀ Y LAS SERIES INFANTILES

    Uno de los programas que mejor feedback encuentra en las redes sociales es Babalà, más allá de algún comentario en la deep web que recuerda cuál llegó a ser la realidad salarial de María Abradelo para RTVV. Con Fani Grande y Diego Braguinsky se dio rienda suelta a la versión concurso del programa para dar paso a una etapa plagadas de musicales. En el caso de Babalà, la que presencia más allá de la pantalla (por ejemplo, con la constante activación de la marca en la feria infantil de Navidad ExpoJove) hizo que el arraigo de los niños valencianos, afiliados a un club mediante un carné y a los que se les enviaba de forma postal una carta y VHS por su cumpleaños, todavía perdure. En este caso, generando una cantidad ingente de vídeos en YouTube.

    En cualquier caso, tras una etapa de mayor elaboración e inversión especialmente durante los años con Abradelo al frente, el sentido musical del programa propio infantil de Canal 9 no desapareció hasta desdibujarse por inversión en los últimos años (hasta la etapa final del BabaClub). Aun así, siguen siendo las ficciones insertadas en el horario infantil las que acumulan sus cabeceras y escenas en YouTube: Bola de Drac (con una marcada presencia de música techno como dinamización de la promo), MusculmanDr.SlumpGuardians de la Galaxia

    ENTRETENIMIENTO

    La aportación de los programas de producción propia como entretenimiento se prolongan a lo largo del tiempo ahora a través de YouTube como signo de cohesión territorial. Enseguida se comprueba que los vídeos de El show de Joan Monleón cuentan sus vistas por miles, siendo uno de los iconos de la etapa inicial de Canal 9. Si Mediaset importó desde Canale 5 las Mamachicho hasta España, la televisión valenciana trataba de captar a su manera la atención con un programa especialmente low cost.

    Tan solo nueve años después llegarían momentos álgidos de gasto para el entretenimiento, como la entrevista a Belén Esteban del año 2000. El primero de los programas presentado por Ximo Rovira en 1997 (completo a partir de este enlace), en el que las celebrities presentadas -en valenciano- fueron Carmen Martínez-Bordiu, Sofía Mazagatos, Jorge Juste, Marlene Moureau, Carmén Ordóñez, Antonia Dell’Atte y como invitada especial Chábeli Iglesias. El formato marcó un precedente que, posiblemente, supone el mayor y dudoso legado de la televisión valenciana al resto de España.

    Pero la nómina de programas que perduran en la memoria y ahora en la Red es extensísima: Canta Canta, la retransmisión de los premios empresariales NovaTela MarineraAmor a primera vistaEn casa de BárbaraLa naranja metálicaEn connexióLas mil y una con Inés BallesterFem TeleEfecte PalomarGrafitiInés de Nit, el concurso Tria TresPasarel·laQueda’t amb mi La vida va.

    En algún punto intermedio entre los sucesos, la sociedad y la propia línea de programas de entretenimiento se encontraban casos como los de Punt de MiraParle Vosté Calle Vosté o Gent per gent.

    DEPORTES

    El tiempo corre especialmente rápido a partir de la actualidad deportiva. Equipos que aparecen y desaparecen, victorias y descensos, fichajes y hasta deportes que un día ocuparon retransmisiones y hoy apenas cuentan con espacio en el audiovisual, como el flagrante caso de la pilota valenciana. Sobre este deporte, entre otros archivos en YouTube, posiblemente destaca el Dossiers monográfico bajo el título Paraula de Cavallers:

    Entre todos ellos se encuentran pequeñas joyas como el ascenso de Lucentum a la ACB en el año 2000, recorridos profesionales como el de Ferran Pina a pie de campo, al documental 90 anys de sentiment sobre el Valencia CF. Las categorías inferiores, los derbis autonómicospromocionesMinut a minut con Paco Nadal, la exaltación de la Formula 1, los éxitos de Valencia Basket en la voz de Fermín Rodríguez, Passa-la y un sinfín de partidos, resúmenes y crónicas.

    CULTURA, TRADICIONES Y TERRITORIO

    Otra de las cuentas que acumulan un legado seleccionado de RTVV es Canyot, la misma cuenta que dio a conocer el viral de ‘el caloret’ aunque posteriormente TV Mediterráneo consiguiera su retirada al reclamar la propiedad de las imágenes. En su cuenta encontramos un mediometraje documental sobre Enric Valor, pero también programas en diferentes direcciones culturales, como S’estila o Trau la llengua. De este último apenas se pueden recuperar algunos fragmentos subidos por los propios entrevistados.

    Esta es, seguramente, una de las ramas más sensibles del material que poco a poco se va acumulando en YouTube. Por ejemplo, podemos ver prácticamente íntegras la retransmisiones de la Entrada Cristiana y la Entrada Mora de los ‘Moros y Cristianos de Alcoy’ del año 2000, emitida en Punt2. En la cuenta de Oscar Monllor Nadal se acumulan entradas de 19971998 o la de 2013 en Ontinyent. Pero también la primera retransmisión de la Tomatina o los más recientes reportajes de Cor de Festa.

    También desde el aspecto de territorio se acumulan, congelados en el tiempo, realidades como la de Manuel, un agricultor de Altura retratado por el programa De temporada. La identidad más local ha hecho que muy distintas cuentas hayan subido ‘sus’ vídeos de El poble del costat, y así Turismo de Eslida ha subido el de que ‘enfrenta’ a su pueblo con Artana, pero también encontramos estas rivalidades catódicas entre Pedreguer y OndaRequena y UtielBenidorm y la Vila-joiosa o Xàbia y Dénia, entre otros.

    También a partir del humor y en otra de las producciones de éxito recientes se encuentra Gormandía, y así vuelve estar accesible -a través de YouTube- el arroz marinero de Vinaròs, el del senyoret de Cullera o la paella típica de Sueca. De hecho, gracias a un trabajo de recopilación a partir de algún miembro del equipo, es posible recuperar a través de YouTube todos los capítulos de todas las temporadas de Gormandia. Cuando la app para tablets y móviles y ‘RTVV a la carta’ estaban activos, el programa ya era uno de los más ‘demandados’ por los internautas.

    Y grandes dosis de costumbrismo: las campanadas de fin de año, el viento durante la plantà de las FallasVostè Parla, las fiestas de la Magdalena,

    FICCIÓN

    L’Alqueria Blanca supuso un éxito sin precedentes para Canal 9 y ahora es fácil encontrar extractos de la serie, de los más cómicos a los más dramáticos. Pero hubo más y progresivamente van apareciendo a través de YouTube: Senyor retorAutoindefinitsNegocis de familia o Bon dia, bonica.

    EL CIERRE

    Lo nunca visto llegó con el cierre. Los portavoces de los partidos políticos representados en Les Corts se sentaban en una misma mesa para hablar del cierre de Radiotelevisión Valenciana al día siguiente de que Alberto Fabra, presidente de la Generalitat Valenciana, anunciara el cierre de RTVV. A la mesa también se sentó Serafín Castellano, secretario general del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, además del secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, el síndic de Compromís, Enric Morera y la coordinadora general de Esquerra Unida al Pais Valencià, Marga Sanz.

    Pero también momentos únicos, como el discurso de Eugeni Alemany el propio 6 de noviembre de 2013, el especial de Societat Anònima ‘Rebobinem RTVV‘; momentos surrealistasagridulceshistóricosreivindicativos desde otras cadenas y, como no, los últimos 12 minutos de emisión de Canal 9.

    Además, el propio canal de RTVV en YouTube, especialmente dedicado a las promos y a rescatar algunos momentos de programas, sigue abierto pese al cierre.

  • Google News, Internet, los huevos y las gallinas

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Un país muestra al mundo su fragilidad democrática cuando unas pocas empresas se sientan junto al Gobierno y aprueban una ley para proteger sus intereses particulares sin tener en cuenta los intereses generales. Ni es una situación que pertenezca al pasado ni a una dictadura centroafricana ni protege a los periodistas ni da cobijo a la deontología ética de ningún oficio. Es España, es la nueva Ley de Propiedad Intelectual y es la forma en la que los principales editores de prensa tratan de compensar su torpeza para sobreponerse a la triple crisis del periodismo en nuestro país: económica, tecnológica y generacional.

    Todo ello se manifiesta de forma lamentable después de que Google decida poner fin a su servicio Google News para los medios de comunicación españoles. Lo hará después de que el Gobierno del Estado haya impuesto una tasa «para la protección» de los editores de prensa. Un canon no cifrado, vigente a partir del 1 de enero de 2015, con carácter retroactivo y que vendría a controlar una sociedad gestora al estilo de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Un símil de garantías que ha granjeado un presente brillante para sus industrias asociadas.

    En la práctica, el grupo ValenciaPlaza.com no se verá especialmente afectado por la decisión. De hecho, el cierre de agregadores de noticias -para evitar el futuro pago de la tasa- como Menéame afecta hasta tres veces más al medio que el cierre del servicio de Google News. No obstante, entre todos ellos, apenas han derivado un 4% de los casi 30 millones de páginas vistas este año entre las tres cabeceras digitales de la empresa. Afecta, eso sí, a la realidad del entorno de los medios online y su incontrolable reacción tras la decisión de una herramienta de búsqueda rápida y efectiva para los usuarios.

    Porque el verdadero afectado por la desaparición del servicio es el internauta, aquella o aquel que busca en Google una palabra o serie de palabras y pretende encontrar el resultado más acertado. Hasta este momento, los resultados que se vinculaban a la actualidad o sobre los que, en los últimos días o semanas, se había generado un reportaje con contenido inédito relevante, aparecían sobre el resto de páginas ajenas a estos conceptos. Esta preselección desaparecerá a partir del 16 de diciembre, la fecha en la que Google News cesa su filtraje. Las búsquedas se mezclarán con Wikipedia, webs institucionales e información documental de cualquier tipo, sin criterios de actualidad, valor de los elementos multimedia y generando una distorsión del acceso a la actualidad que raya -pese a lo que diga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- la agresión al derecho a la información.

    EL ORIGEN DEL CONFLICTO Y SUS CONSECUENCIAS

    El verdadero problema entre los grandes editores de prensa españoles y Google no tiene mucho que ver con Internet, sino con el hecho de que un mercado de acceso restringido como siempre había sido el periodístico pasara a ser accesible por arte del ADSL. Pero hay que profundizar todavía un poco más, hasta los valores fundacionales del gigante californiano, para entender cuál es el verdadero problema de partida de que la información pase a ser de competencia abierta.

    El 27 de septiembre de 1998, Larry Page y Sergey Brin abrieron a la world wide web un motor de búsqueda llamado Google. No solo hacía años que el uso de Internet se había extendido, sino que el nicho de mercado al que se encaraba este proyecto universitario convertido en empresa parecía dominado por empresas como Altavista, Yahoo! o Lycos.

    Los dos jóvenes entusiastas haciendo su trabajo de fin de carrera en la Universidad de Stanford estaban muy lejos de contar con presiones comerciales o empresariales para distinguir entre un Blogger y un medio de comunicación. Si el primero publicaba antes y aportaba una extensión de contenido y elementos visuales y SEO importantes, ¿por qué iba a posicionarse sobre éste un gran medio llegando después que el primero?

    Claro que, durante más de una década a los medios esto no les preocupó porque nunca creyeron que Internet fuera a formar parte de su core businessLas grandes corporaciones editoriales soñaban una realidad en la que la gente accedía a la información acudiendo a sus cabeceras, por afinidad a las marcas periodísticas; porque sí. Lo cierto, es que cada año la tendencia era cada vez más distinta. La gente oía algo en la radio, lo veía en la tele o le llegaba a través de un hilo de chat en MySpace o Microsoft Messenger. Entonces lo googleaba y allí, durante muchos años, otras webs se aprovechaban de la inacción de los grandes medios para posicionarse sobre estos.

    Cuando los medios se dieron cuenta, siempre tarde -y dos o tres años más tarde en España- muscularon con becarios las ediciones digitales y se pusieron a crear contenido específico para ganar visitas: sexo, Hitler, soft news, fotogalerías de discotecas o presentadores de televisión y un exhaustivo repaso a los timelines en Instagram de Miley Cyrus o Rihanna. Los incrementos de visitas, exponenciales. El arma de doble filo: que los medios, gracias a Google News, posicionan por encima de contenidos de páginas no incluidas en la categoría de Google. Por ello, además de las suculentas áreas temáticas para generar visitas, entraban en liza otros contenidos recurrentes y esculpidos en SEO: el tiempo, los deportes, los directos de fútbol, los sucesos, los programas de televisión, el cine online…

    Google ha ido ‘pillando’ los trucos y mejorando su algoritmo. Las triquiñuelas que antes funcionaban para generar clicks a partir de Google News ya no sirven y los principales beneficiados de los cambios en el PageRank (el ranking interno de Google sobre los medios) han sido precisamente las grandes compañías editoriales. Pero en España esto no era suficiente. La carrera -¿o la guerra?- por las visitas ha llevado a medios de gran prestigio a volcar íntegramente sus contenidos en papel en sus webs, hecho que sucede a día de hoy. Hecho, por cierto, sin el menor sentido comercial. La razón es la de acumular mayor contenido inédito y evitar ‘fusilamientos’ de información. Y gustar cada día más a Google (PageRank de nuevo), claro.

    Sin embargo, esta aceptación del universo Google más monopolístico se compaginaba con la redacción de una ley que ha acabado por tumbar el sistema. Y lo más grave para los medios, que pretendían que España fuera una excepción y provocara un pago por agregadores de contenido para paliar su déficit comercial, es que ahora van a perder la gallina de los huevos de oro: el tráfico en español que les ha llegado históricamente y hasta el próximo martes 16 desde los países hispanohablantes. No solo desde estos, también desde todos aquellos lugares en los que una búsqueda se hace en español.

    Ese es el particular drama que se avecina para los grandes medios, unido a un tráfico base muy importante desde España. También es la principal diferencia para con ValenciaPlaza.com de todos estos y lo que, más que un rumor, una constante de reuniones en algunas de las redacciones, va a suponer despidos a partir del próximo mes de enero.

    EN DEFENSA DE QUIÉN

    La estrategia de los medios afiliados a AEDE (en los que las grandes cabeceras de España tienen todo el peso) se ha vuelto en contra de ellos más allá incluso de lo que puede afectar a su tráfico: la opinión pública parece haberse dado cuenta de que ahora cuando busque alguna información vinculada a la actualidad, la herramienta más eficaz del mundo no estará disponible. Y esto ha provocado una defensa desaforada de una empresa cuyas prácticas monopolísticas han sido sancionadas por la Unión Europea, entre otros, y que deja mucho que desear en este sentido.

    La defensa ahora de Google News es precisamente la defensa de un modelo de búsquedas vinculadas a los medios de comunicación creado por una empresa privada. Internet le precedía y le precedían otros sistemas de búsqueda. Los diarios precedían a Internet y… ¿a quién precede el derecho y uso de la información?

    En el citado 1998, Google se adelantaba 15 años al tiempo con un diseño ‘monopágina’ que ofrecía el servicio a un solo golpe de vista. Sin embargo, no era esta su principal virtud frente a sus competidores: el motor de búsqueda de la compañía estadounidense conseguía resultados rápidos y -sobre todo- satisfactorios para el usuario. ¿Pero cómo obtenerlos?

    Googlebot, el famoso y cambiante algoritmo de Google con el apodo de ‘la araña’, rastrea Internet desde su origen con miles de trabajadores implicados en ofrecer el mejor resultado posible al usuario. ¿Pero cómo? La fórmula de la Coca Cola del siglo XXI no se revela. ¿Y por qué? Porque si los jugadores (todos los que publican algo en la red) conocen las reglas del juego, no hay juego. ¿Y para qué? Pues porque haber creado la mejor herramienta para encontrar una aguja en el pajar de todos los tiempos es tanto como apoderarse del ‘tráfico’ de Internet. ¿Y qué significa ser el líder mundial del ‘tráfico’ online? Significa ser el contenedor más interesante para publicitarse a nivel global. O sea, ingresos por ordenar y mostrar de forma efectiva lo que otros crean.

    Ese es el otro gran conflicto, el beneficio de Google por haber creado un sistema cada vez más potente y que, en efecto, genera los mejores resultados frente a sus competidores. Ha creado otros servicios anexos y los ha puesto a su favor en estas búsquedas (desde YouTube a Google+), pero al fin y al cabo es el más usado en España a una distancia insalvable para el primero de sus perseguidores.

    Y aun un conflicto más en el caso de España: una red de grandes medios de comunicación dependientes de planificaciones públicas, de cánones privados y de cualquier otro salvoconducto que no pase por mejorar la comercialización de sus productos. Cuesta creer que esta ley aprobada en tiempo récord por parte de un Gobierno que encara un año de múltiple cita electoral no tenga nada que ver con la estrecha relación de las partes. Y aquí, de vuelta al punto de partida y la calidad democrática a partir de esta mancha en las libertades de acceso a la información. Porque cabe entender que, pese al valor periodístico que nadie discute, antes que la creación de cualquier contenido existe un marco que no limita su acceso.

  • ¿Puede Valencia ser ‘Happy’?

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Pongamos que es martes. Pongamos que un grupo de personas ha grabado un vídeo en la ciudad de Valencia. Pongamos que el vídeo está inspirado en un movimiento comercial (discográfico en este caso) y que, sin ánimo de lucro por parte de sus continuadores, es subido a YouTube el domingo en busca de visitas. En menos de 48 horas consigue unas 20.000 reproducciones. El objetivo del clip: «Contar que aquí también hay gente que es feliz», me dice Víctor Arroyo Melis. He conseguido su teléfono haciendo algunas llamadas y, pese al atropello matutino, sigue entusiasmado con lo que está pasando.

    EL ORIGEN DE LA PUBLICACIÓN

    Analizo lo que hay: un street video, gente aparentemente espontánea bailando música de Pharrell Williams y una causa bastante ‘blanca’. Compruebo en YouTube que existen casi tantos vídeos como ciudades tiene Occidente. Compruebo que quizá haya tantos o más en Oriente. El del ‘cap i casal’ repasa como una letanía los sitios más típicos de la ciudad. No hay pérdida ni sorpresa, excepto por la forma en la que los personajes filmados bailan. Deshinibidos, alegres, y encima ¡hasta parecen gente de lo más normal! El uso de la steadycam es bastante bastante bueno.

    Compruebo que el crecimiento de visitas sigue. Miro la cuenta en YouTube de Turismo Valencia, una Fundación privada ambién] sin ánimo de lucro que reúne al Ayuntamiento de Valencia, Feria, Cámara de Comercio, Confederación Empresarial Valenciana y los principales empresarios locales del sector. Ni sumando todos su vídeos han conseguido un impacto similar en esta plataforma. Y estamos hablando de un equipo de trabajo dedicado -entre muchas otras cosas- a conseguir este tipo de ‘resultados’.

    Pido la venia para publicar el tema. Quiero enfrentar la actividad del viral con la de los organismos encargados de promocionar el turismo de la ciudad en Internet, y así lo acabamos contando. Lo hacemos también porque ningún otro medio ha reparado en ello a esa primera hora de la mañana, porque el lector merece historias exclusivas, distintas y sobre lo más próximo. Contactar con el responsable del asunto no cuesta mucho, como he dicho. La noticia es, desde su lanzamiento, la más leída del día en ValenciaPlaza.com.

    Al rato compruebo una vez más que, afortunadamente, el nuestro no es el único criterio editorial. Hay otros. Algunos son del tipo: capturo el vídeo + lo meto en mi propio sistema de vídeos + le inserto una publi de 20 segundos + monetizo el arreón de visitas. Repito el mensaje, sí, pero el contador de la publi emitida suma y sigue. Supongo que cuentan con que la difusión evitará que a los chavales se les ocurra sentirse utilizados para la recaudación. ¡Todo sea por la difusión (y las visitas)!

    DURANTE LA MAÑANA: 20.000 REPRODUCCIONES

    El vídeo ya tenía un camino ascendente antes de que ningún altavoz se parase a multiplicar su impacto, pero en contacto con los medios desata tres sensibilidades que se dejan notar en las redes sociales: una, la de felicitación, viralización y apoyo. Traducido en mensajes recibidos en el Facebook de Valencia Plaza puede resumirse en «¡cómo mola!»; la segunda reacción es justo la contraria,  que traducida en mensajes con mención al Twitter de Valencia Plaza es algo así como: #Gomitiu, «Òstia q dur» o «açò es precís?»; la tercera y que no me atrevo a descartar es la de la indiferencia, que la historia nos ha venido a demostrar que es la posición mayoritaria ante cualquier movimiento mental.

    Mientras trato de seguir con diez o doce tareas más y a la vez, no puedo evitar leer reacciones. En el muro de Valencia Plaza en Facebook me encuentro una sorpresa importante: un usuario invita a los autores del vídeo a firmarlo como «Nuevas Generaciones católicas de Valencia». El usuario está bien informado porque el mismo Arroyo Melis con el que había hablado un par de horas antes contesta rápidamente en el mismo espacio: «un 95% de los que aparecen en el vídeo somos católicos!! solo que me ha faltado decirlo en el artículo», y cierra con emoticono sonriente.

    Quizá no lo dijo porque a mí no se me ocurrió conectar el vídeo con ninguna creencia religiosa. Quizá se me pasó por alto porque sonando Pharrell Williams de fondo mientras preparaba las preguntas en mi cabeza seguían vivas las letras de los los geniales N*E*R*D, que con Williams al frente, diseñaban sus portadas a sabiendas de que el sello de ‘Parental Advisory’ no se lo iban a poder ahorrar. Aun así, trato de analizar: ¿era crucial esta información? ¿Se enrarece así el mensaje del vídeo? ¿Cambia su finalidad? ¿Se detiene su efecto viral? El usuario que reclamaba la firma les felicita por su «labor de difusión, en eso sois expertos e impecables». Acto seguido califica el mensaje del vídeo, respetuosamente, como «buenrrollista acrítico absolutamente alejado de la actual realidad social«.

    EL FUEGO CRUZADO DE LA TARDE: 25.000 REPRODUCCIONES

    El clip pasa a ser objeto de crítica y debate. Entre amigos de Facebook encuentro celebraciones y escupitajos, signos de exclamación e insultos. Algunos bastante duros. De los silenciosos no sé nada y a media tarde, sintiéndome algo cobarde, acabo refugiándome con ellos mientras empiezo a escribir este artículo. Veo a la gente comentar los aspectos técnicos del vídeo y la cosa se eleva a debate sobre el objetivo del mismo y el reflejo que da sobre la ciudad: «mostráis la Valencia que queréis que se vea». Los ofendidos, indignados, repiten aquí y allá: «vergüenza ajena». Los happies, a lo suyo: más exclamaciones y caritas sonrientes.

    Leo referencias al ERE de Coca Cola, a Freud, a los familiares que han tenido que emigrar de la ciudad al límite de sus posibilidades personales… ¡quién dijo que Valencia era ‘happy? Les siguen citas a Gürtel, «está lejos de la situación que estamos viviendo» y un especial (y habitual) desprecio por la Ciudad de las Artes y las Ciencias como símbolo de todos los males que afectan al sistema económico local y tal. Recordando enganchones similares, acabo por aceptar que el fuego cruzado durará días.

    Me sigo haciendo preguntas: ¿esta gente (por el grupo 2) sabrá que el lindy hop es una corriente creciente de baile en Valencia? ¿Y si les ve haciendo de las suyas por la calle… se lía? Al rato veo que los del grupo 1 empiezan a contestar sacando las uñas: «siempre mezclando la política con todo lo demás», «amargaos», «q quereis ver dnd no lo hay?». Les leo y me pregunto también ¿Será evasión en tarifa plana o, quizá, será un rato divertido, inocente y con ganas de decir ‘me cago en to’ lo malo’?

    AL CIERRE: 40.000 REPRODUCCIONES

    ¿Valencia puede ser ‘Happy’ a día de hoy? Lo que queda claro es que gritarlo, como alguien que se libera ante su vaivén diario (con más arena que cal), no sale gratis. Pesa y mucho el mensaje en esta sociedad valenciana, más dolorida y enrabietada de lo que desde luego el vídeo pudiera contar. Tengo claro que no era precisamente eso lo que quería contar el vídeo y estoy seguro de que no es una cortina de humo orquestada por nadie al volante (¿hay alguien al volante?). El vídeo cuesta de digerir por muchos; la línea que separa el buen vivir del buen hacer es tan fina que resulta demasiado sensible a día de hoy para un grupo notable de valencianos.

    A otro nivel sigue quedando el rebatible concepto de la felicidad, la búsqueda infructuosa jaleada por el sistema capitalista y un debate postmoderno que se me escapa. Aun a riesgo de despertar suspicacias por la vía del optimismo, lo que sí me atrevo a asegurar es que hay más gente dispuesta a levantar la voz contra lo que no funciona. Mucha más que hace cinco años, seguro. Y no son solo las herramientas digitales. O no solo. Pero ahora vendrán los que pueden decirme llenos de razón que eso no significa que se vaya a producir el esperado cambio. El cambio tiene mucho de ‘acting’ y como cronistas del ‘acting’, por el momento, nos queda recoger lo que se va sembrando.

    Por cierto, opciones de vídeos turísticos sobre la ciudad y su entorno hay unos cuantos, pero aprovecho este espacio personal para destacar el que a mí más me gusta. Una delicia total y que envío cuando quiero contarle a alguien dónde vivo.

    ☊ Òscar Briz – València tensa