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  • Eindhoven: pornografía para diseñadores y hedonistas

    Publicado originalmente en Guía Hedonista

    De los viajes hay que escribir en caliente, pero una vez aterrizado. Así uno todavía recuerda el impacto de no haberse encontrado ni un excremento de perro por la calle pese a la escasa presencia de trabajadores de la limpieza. Así, al contraste con las primeras horas en casa, uno se queda mirando al infinito al rememorar que ha sido incapaz de tomarse un café al que ponerle peros durante el viaje. Eso, o que ha tenido la sensación de ser uno de los no muchos turistas de la ciudad, algo que sin duda ayuda a creer que está conociendo verdaderamente el entorno real del sitio que visita. Y todo eso, en este caso tan reciente, en una ciudad que respira diseño, arquitectura y civismo por los cuatro costados. Un golpetazo de calidad de vida en el que, además, cabe la posibilidad de ser muy hedonista. Hablamos de Eindhoven.

    En lo que respecta al aspecto gastronómico, es difícil pasar por alto que en la quinta ciudad por población de Holanda hay una especie de embajada valenciana en la casa de Adrián Zarzo. O en sus casas, mejor dicho: Zarzo, Valenzia o Bodega. El primero es el que posee una Estrella Michelin, pero más allá del buque insignia, situado a los pechos del canal Dommel, Valenzia (Big Gourmand para Michelin) posee una terraza envidiable. Midiendo los tiempos, se puede atravesar la cocina fusión de base mediterránea de este local por menos de 40 euros. Y ese nivel de precio podemos encontrar en el muy recomendable Umami (Big Gourmand para Michelin), restaurante de cocina asiática moderna donde mariscos, pescados frescos y verduras (encurtidas o genialmente interpretadas) marcan la carta. 

    Cualquiera de los citados serviría para epatar al turista, pero la lista es extensísima y en las cotas más exigentes incluiría seguro el Wiesen o el De Karpendonkse Hoeve, ambos Estrella Michelin. El primero, muy cerca de una experiencia elitista en ambiente y presentación de platos de alta cocina; el segundo, algo más próximo a ideas tradicionales y la cocina clásica del entorno en una auténtica casa de campo de Eindhoven. Son ejemplos de un nivel gastronómico muy alto que, como ya nos comentó Zarzo en la conversación enlazada de hace unos meses, deriva de una alta cultura en lo que a la creación culinaria se refiere. Sin mencionar quedan hasta tres locales con dos Estrellas, pero no deja de ser una fotografía del nivel.

    Ruta hedonista

    Lo mejor de la Champions no son tanto todos esos jugadores, sino el segundo equipo y la cantera que tan próxima nos resulta en Guía Hedonista. Una ruta básica para un día cualquiera pasaría por salivar en este orden: desayuno en Lucifer, que además de unos sandwiches elaborados con la sabiduría del maligno, posee un cruasán con mantequilla y mermelada que se sitúa entre una de las cinco cosas que hay que vivir sí o sí en Eindhoven. El café, apasionante. El almuerzo le corresponde a una de las hamburguesas de Mr. Sister, solución para cualquier mediodía (ojo, comen entre las 12 y las 13h. Por suerte, casi todos los locales son non stop kitchen, pero si quieres compartir biorritmo, baste decir que a las 18h han cerrado todas las tiendas). Vegana y clásica, ideales. El aperitivo, para ir aproximándonos al espíritu diseñil de la ciduad, lo haríamos en el Cafe 100 Watt. La enésima fábrica reconvertida a micro market de artesanos contiene un delirio de craft beers y tapas a orillas del Dommel. Por último, la cena más desenfadada puede suceder en el Down Town Gourmet Market. De poke bowls a pizza pasando por sushi o cocina vietnamita. En este mercado gastronómico, si el tiempo acompaña, la noche sirve también para saciar distintos apetitos desde distintas afinidades.

    La ruta propuesta tiene muy en cuenta que la distancia entre todos los mencionados no superará los 500 metros. En algunos casos, como el de Lucifer y Mr. Sister, pared con pared. El tamaño de la ciudad es una delicia, pero más lo es todavía llegar en bici a otros polos de interés creativo en lo gastronómico. Como por ejemplo el que te lleva a la zona de Strijp-s, done en apenas unos metros encuentras el popular restaurante Radio Royaal –si todos son carne de Instagram, este es el entrecot–, Pastryclub o el sanote Ketelhuis. En apenas un área de 50 metros, donde los estudios de creadores se recrean en los espacios antiguamente ocupados para Philips para la construcción de equipos, heladerías, herbolarios, tiendas de vinos, salas de conciertos y hasta un restaurante indonesio conforman otro de los barrios de interés en Eindhoven.

    Diseño por un tubo (de Philips)

    Cuando uno pasa por la plaza del Ayuntamiento de Eindhoven y ve que todo el mobiliario urbano de la misma son dos instalaciones de skate, algún tipo de modernidad intuye. Porque no es solo que esas sean las únicas dos instalaciones; es que la plaza en sí es un gran espacio abierto en el que a lo largo del día –especialmente niños y muy jóvenes– practican con sus bicis, patines y patinetes. Y eso es lo que sucede, en tremendo contraste con la feria de las franquicias que es la plaza del ayuntamiento más propia. Pero no es una pose, porque Eindhoven tiene el skate park bajo techo más grande de Europa (en la quinta ciudad por población de un país con 17 millones de habitantes). Ese lugar es Area 51, donde el solo hecho de ver a tanta gente patinar ya le evade a uno hacia algún pensamiento imprevisto y creativo.

    Entre los tópicos de la ciudad se encuentra el que tiene que ver con su inminente Eindhoven Market Faire. La feria de creadores que rima con una realidad: es la ciudad con mayor número de patentes por habitante año tras año. Y eso tiene mucho que ver con Philips, porque si bien fue Edison quien se adjudicó el invento de la bombilla, en Europa fue la familia Philips quien la fabrico principalmente. No se quedaron ahí: el Museo Philips, situado ante unas majestuosas, modernas e interesantes facultades de diseño gráfico e industrial, muestra toda la historia del siglo XX a través de esos objetos cotidianos a los que llamamos electrodomésticos. Es una primera pista de una escalada de diseño que abarrota la ciudad, porque no es normal que en las decenas o centenas de oficinas vistas a través de las grandes cristaleras –muchísimo cristal; muchos meses en gris al año– la cantidad de mobiliario de alto diseño sea tan desmesurada.

    De hecho, en el apartado gastronómico el diseño parece de otra liga. La influencia constante por estándares de calidad altísimos en diseño impregna toda la ciudad. Y los ejemplos son como de ida y vuelta, pero con un polo de atracción particular en la fábrica, taller, estudio, tienda de muebles y souvenirs que tiene Piet Hein Eek. Este muy popular diseñador mantiene su base de operaciones en Eindhoven. Encargado de idear cada año –desde hace muchos– el restaurante del Salone del Mobile de Milano está allí trabajando mientras algunos empleados se encargan de dirigir las visitas. 

    A unos 5 minutos en bici del centro de Eindhoven, pocos lugares pueden ser más inspiradores para diseñadores, interioristas y arquitectos. Piet no solo tiene allí su estudio –cuando llegamos, como si de un anuncio se tratara, delineaba frente a su tecnígrafo rodeado de jóvenes diseñadores–: mantiene en su factoría dos espacios expositivos con artistas internacionales.

    Excursiones, parques y más café

     Los carriles bici no se acaban nunca, como pudimos comprobar hasta llegar al Van Gogh Bicycle Path: unos 500 metros de carril bici, a una hora andando del centro de Eindhoven, donde La noche estrellada (1889) aparece en la más absoluta oscuridad en el suelo de ese carril bici. Dos minutos antes de llegar, parece una locura haber llegado hasta el lugar –sin que los carriles bici hayan cesado en ningún momento–, pero luego, la experiencia nocturno de la pintura fluorescente y las formas vangoghianas dan sentido al viaje. Uno más que conviene hacer en bici, herramienta por la cual se consumen sus muchos museos y galerías de arte privada en apenas dos o tres días. Eso sí, entre los museos, por su situación y presencia arquitectónica externa, pero por su ambición expositiva interna, merece especialmente la pena destacar el Van Abbemuseum. Un museo de arte moderno y contemporáneo también impropio para 250.000 habitantes.

    Los futboleros también verán inserto el majestuoso Philip Stadium del PSV Eindhoven según lleguen del coqueto y eficaz aeropuerto, súper conectado con las grandes ciudades europeas. Más allá de su propio museo del fútbol, más allá del también sui generis Mu artspace, más merece la pena una visita a la Design huis (otra escuelita de diseño de puertas abiertas), un desayuno más en Meneer de Boer o un café en CoffeeLab (dicen que no de los mejores del mundo; sin duda, muy premiado). En bici, nada de todo esto ni de lo anterior, a más de 5 o 6 minutos. Y todo ello regado con un alto grado de hospitalidad y afabilidad, propio de una ciudad que, como decíamos, está muy lejos de sentir el temblor del turismo de masas. Ni siquiera su interesante catedral neogótica o el resto de emplazamientos religiosos tienen más población que la que profesa su credo.

    Eindhoven, ciudad que fue española durante décadas y por la que el todavía Imperio –o sus rescoldos– vertió su sangre, sufrió una auténtica devastación tras la Segunda Guerra Mundial. Por ello, en parte, el diseño de sus propias calles es de una racionalidad aplastante. Un diseño de fuera adentro de las casas que, en el 95% de los casos, no superan las dos alturas. Cada distrito parece repartirse un único rascacielos, siempre con usos hoteleros, hosteleros e incluso culturales. Por ese motivo, las ofertas de apartamentos vacaciones o vivienda compartida en la ciudad –salvo malas excepciones– resultan de lo más estimulantes para un urbanita. Hasta en eso se transpira calidad de vida que, por otro lado, sorprende en los precios de sus supermercados: pescado y carne, entre muchas otras cosas, son incluso algo más baratos que en España.

    Por todos estos motivos y muchos otros, por la facilidad de encontrar alojamiento a un precio muy competitivo y por la cantidad de enlaces de su aeropuerto, Eindhoven bien merece unos días. 

  • 50 años del sexo entre Anita Pallenberg y Keith Richards en València que decidió la carrera de los Stones

    Publicado originalmente en culturplaza.com

    VALÈNCIA. Marianne Faithfull dijo que fue Anita Pallenberg quien transformó a los Rolling Stones en un icono cultural, e incluso fue más allá: «Anita convirtió a los Stones en los Stones». La modelo, diseñadora, actriz y artista italiana murió el pasado mes de junio, 40 años después de que, tras una violenta relación con Brian Jones, la tensión sexual se desatara con otro de los miembros de la banda: Keith Richards. La escena sucedió entre naranjos, en València, según contó el autor de ‘Gimme Shelter’, ‘Brown Sugar’ o Satisfaction’ en su autobiografía Life. Ahora todas esas efemérides resuenan al coincidir con el paso de la banda por España en el que será eternamente considerado como ‘el último concierto’ (hasta nueva fecha).

    La llegada de Anita

    La vida de Pallenberg tenía mimbres suficientes como para dejar un legado frenético aunque a los 22 años no se hubiera cruzado con Jones. Políglota y capaz de manejarse en al menos cinco idiomas, en Roma ya se relacionaba con los artistas de los 60 entre los que se encontraban Cy TwomblyPier Paolo Pasolini o su propio novio, el pintor y collagista Mario Schifano. Poco tiempo después, sería diseñadora para The Factory, el emporio creciente de Andy Warhol.

    NADIE DUDA DE LA CRUCIALIDAD DE LA MODELO Y DISEÑADORA EN LA CARRERA DE LOS ROLLING STONES

    La carrera de los Rolling y de Anita ya era internacional cuando ella acudió de manera fortuita a un concierto de la banda en Múnich. El stone rubio que hablaba alemán y fumaba hachís fue el único que le interesó aquella noche, aunque allí también estuvieran Mick Jagger y Keith Richards: todos acabarían desfilando más adelante en su biografía y ella sería el ariete en gran medida de una liberación sexual y a través de las drogas que atravesaría a la banda. Aquel sólo fue el principio de una relación violenta y desagradable con Jones, marcada por la inestabilidad del músico, asmático e hipocondríaco.

    Jones

    Jones fue el menos definido de los Stones fundadores del grupo, junto a los citados e Ian Stewart (el único que no pasaría por los brazos de Pallenberg). Su historia en torno a la banda está llena de controversia, porque al igual que para muchos es el verso más libre y quien les incita a explorar sonidos alejados del patrón rock en discos como Aftermath (1966), también fue el único en desarrollar una banda sonora para una película –Mord und Totschlag, protagonizada por Pallenberg– o grabar en solitario o con músicos marroquíes en su cortísima vida, con el dudoso honor de ser miembro del Club de los 27. Y todo ello a la vez que no figura como compositor de ninguna de las canciones de sus satánicas majestades (heterónimo que se deriva de otro disco donde nadie duda que aportó y mucho como multiinstrumentista).

    La relación con Pallenberg no sirvió precisamente para que asentara todas sus dudas. Según describe Richards en su autobiografía Life, el mismo año de Aftermath Jones se rompió la mano al intentar golpearla. Ella esquivó el puñetazo y la muñeca del guitarrista acabó quebrándose contra el marco metálico de una ventana: «seguramente no todo el mundo sabe que Anita había hecho mucho deporte de niña […]. Brian no era rival para ella, ni en lo físico ni en términos de ingenio. Ella siempre tuvo el control de la situación y él siempre fue el segundón. Al principio al menos, las pataletas de Brian le parecían a Anita bastante divertidas, pero habían ido perdiendo la gracia a medida que se volvían peligrosas». Los tres viajaron y compartieron no pocas experiencias, pero el trío se iba a decantar por una combinación par distinta a la original.

    Richards

    Ninguno de los implicados duda de la crucialidad de la modelo y diseñadora en la carrera de los Rolling, a la que la crítica musical redujo a ‘novia de los Stones’. Hace ahora 40 años, Anita Pallenberg inició un descenso por la vida de tres de sus componentes que nadie duda fue determinante para su futuro. La situación con Jones era insostenible y, tras una redada en casa de Richards por un asunto de drogas, los tres y una amiga de la modelo decidieron huir a Marruecos para pasar un tiempo alejados del foco (y seguir consumiendo). Así se despedía el pirata de su madre avisándole de la huida:

    «Querida mamá: perdona que no te llamara antes de marcharme, pero seguro que tengo los teléfonos pinchados. Ya verás como todo sale bien al final, no te preocupes. Por aquí todo es genial, te mando una carta cuando lleguemos a destino. Un beso grande. Tu hijo Keef El Fugitivo».Pallenberg y Richards

    Primero tomaron un vuelo a París. Allí les esperaba un amigo del grupo que había ‘bajado’ el Bentley Blue Lena de Richards hasta la capital francesa. Los cinco iniciaron el descenso en coche en dirección a Marruecos. Richards era el dj oficial en un vehículo de gran lujo tenía un plato para reproducir discos de 45 rpm: «Anita dice que claramente estaba escogiendo las canciones para comunicarme con ella […]. Pasa con todas las canciones: puedes darle el significado que te convenga». Jones no paró de quejarse durante el trayecto, aunque según Richards, en materia de salud «con él no sabías lo que era real y lo que no». La cosa pintaba tan mal que resultó tener razón por una vez: aquejado de neumonía, se quedó ingresado en Toulouse y el resto decidió seguir la ruta –no sin su enfado– a la espera de que él cogiera un vuelo y se incorporase en unos días a su estancia en Marrakech.

    «RECUERDO EL OLOR DE LOS NARANJOS EN VALÈNCIA. CUANDO TE ACUESTAS POR PRIMERA VEZ CON ANITA PALLENBERG RECUERDAS ESAS COSAS»

    Richards asegura en Life que Jones le dejó el mandato a Deborah de evitar que hubiera contacto entre Anita y el guitarrista compositor de los Stones. Sin embargo, tras su paso por un tablao flamenco de las Ramblas de Barcelona y llamando la atención con aquel precioso Blue Lena, todos dieron con sus huesos en comisaría y pasaron una noche de perros en la capital catalana. Deborah se hartó y aquel viaje –que bien podría inspirar una road movie– siguió con tan solo dos ocupantes en la parte de atrás del Bentley: Anita y Keith. 

    València


    «Nunca en mi vida he dado el primer paso para enrollarme con una mujer, simplemente no sé cómo hacerlo», describe Richards. «Anita movió ficha. Yo no podía entrarle a la chica de mi amigo, incluso a pesar de que éste se hubiera convertido en un cretino. Anita además era muy guapa, cada vez estábamos más unidos y, de repente, sin la supervisión de su chico, fue la que tuvo los huevos de decir ¡al carajo todo! En el asiento de atrás de aquel Bentley, en algún lugar entre Barcelona y València, Anita y yo nos miramos y la presión era tan bestial que sin previo aviso se puso a hacerme una mamada. La presión se disipó (¡puf!) y de repente estábamos juntos». Era 1967.

    Cuenta Richards que «era febrero y en España ya había llegado la primavera», pero abunda en la componente valenciana del momento: «cuando llegamos a València, ‘era verano’», se refiere al cambio en la climatología para un británico como él. «Recuerdo el olor de los naranjos en València. Cuando te acuestas por primera vez con Anita Pallenberg recuerdas esas cosas«. Tras el suceso de los asientos traseros del Bentley entre naranjos, decidieron hacer noche en València en un hotel desconocido en el que se registraron como los condes de Zigenpuss: «esa fue la primera vez que hice el amor con Anita».

    Jagger

    La relación dinamitó a la banda. Jones, notablemente desequilibrado y afectado por su manejo de las drogas y su salud, acabó fuera del grupo dos años después, falleciendo posteriormente mientras nadaba al sufrir uno de sus ataques de asma. Richards y Pallenberg iniciaron una larga relación como pareja (12 años), fruto de la cual nacieron tres hijos, aunque Tara, la tercera, no llegó a sobrevivir. Jagger, en un ataque de celos irreversible tras descubrir que Faithfull se había acostado con Richards antes de iniciar su noviazgo, insertó una escena de sexo en la película Performance que estaba rodando. Así le devolvió ‘la jugada’ a Richards y el cruce de relaciones en todas direcciones ha generado todo tipo de consecuencias en la relación entre ambos desde entonces. De hecho, Life, publicado en 2010, es una agria y extensa descripción de la agria relación entre ambos: Richards incluso llamará a Jagger «Su Majestad Pene Corto».

    Pallenberg

    MEDIO SIGLO DESPUÉS DE QUE HICIERA QUE TODO SALTARA POR LOS AIRES ENTRE EL OLOR DE LOS NARANJOS AL FINAL DEL INVIERNO DE 1967, PALLENBERG FALLECÍA ESTE VERANO

    Pero entre todos ellos, a lo sumo inserta como «el sexto miembro de los Stones», Pallenberg fue quien cogió el mando de todas aquellas relaciones en muy distintos momentos. Más allá de los problemas con las drogas que le acompañaron durante toda la vida –padeció hepatitis C y tuvo distintas intervenciones quirúrgicas aquejada de problemas físicos–, la hija de la diplomática de carrera Paula Pallenberg generó una imagen de mujer libre. Libre desde la sexualidad y desde el uso de la propia imagen (estilo rockero pero glamouroso, minishorts, pieles, botas de cowboy…), la diseñadora y artista fue esencial en la conexión de los Stones con el Swinging London y la exploración de sus miembros con según qué sustancias. Especialmente, la heroína.

    Allan Klein, manager de los Stones, ya dijo que la influencia de Pallenberg había sido total en ellos. Y lo fue porque aquella mujer llegó al grupo cuando ya había vivido la Dolce Vita con Federico Fellini a sus apenas 20 años, ya había iniciado sus relaciones con el citado Warhol y conocía a todo el entramado artístico londinense de los sesenta. De hecho, su figura se desvaneció a partir de la relación estable con Richards. Muy poco antes de que llegaran sus hijos, Pallenberg participó en Barbarella (Roger Vadim, 1968), Dillinger ha muerto (Marco Ferreri, 1968)y la citada película Mord un Totschlag (Volker Schlöndorff, 1967), un thriller del que salió especialmente bien parada por su trabajo.

    Medio siglo después de que hiciera que todo saltara por los aires entre el olor de los naranjos al final del invierno de 1967, Pallenberg fallecía este verano. Inspiró todo tipo de mensajes propios y cruzados en las canciones y en la evolución de la banda, incluso después de desorbitarse de aquel núcleo diabólico de sexo cruzado. Pasó sus últimos años entre Chelsea y la casa de Richards en Ocho Ríos (Jamaica), donde mantuvo una invisibilidad todavía no restituida. Él mismo la definió en Life como «una valquiria, quien decide quién muere en la batalla».

  • Gervasio Sánchez: «El periodismo ha dejado de vigilar al poder para convertirse en su mejor aliado»

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    Aunque lleva 31 años en la profesión, Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959) es “periodista desde la cuna” y lo será “hasta la tumba”. Así se define a sí mismo, en mitad de una conversación acerca de los ejes fundamentales que conectan tres décadas de fotoperiodismo al más alto nivel, cruzando el mundo con el foco puesto en el peor momento de la historia de la humanidad en lo que se refiere a conflictos bélicos: “a principios de año ACNUR advirtió que este era el año con el mayor número de refugiados de la historia, incluyendo los momentos posteriores a la Segunda Guerra Mundial”. De los 13 millones de desplazados de 1945 a 1948 a los 15 millones actuales, aunque “estos son temas que no interesan a los directores de los medios de comunicación”.

    Sin fisuras, Sánchez mantiene una mirada punzante tras presentar ante esos mismos medios -de los que participa y a los que fiscaliza con su crítica constante- la cruda ‘Mujeres. Afganistán’. Esta exposición, que se abre ahora en el Centre Cutural la Nau de Valencia, muestra la violencia endémica y estructural del país asiático a través de su fotografía y de los textos de Mònica Bernabé, la única periodista española que informa permanentemente desde Afganistán. La exposición es, en esencia, un relato periodístico rico, sorprendente y capaz de provocar la reflexión cada vez más difícil de surgir a través de la prensa, la radio o la televisión. Los días 29 y 30 de septiembre, Sánchez y Bernabé viajarán hasta Valencia para realizar unas visitas guiadas.

    Las visitas, de hecho, son un pequeño ejemplo del compromiso que Sánchez mantiene con las personas y lugares que fotografía, de los que escribe La exposición es el último de los peldaños alcanzados por él en su labor como informador, de una honestidad brutal que no ejerce como virtud, sino como actitud desde que se iniciara en el relato de guerra en América Latina a finales de los años 80. Ha publicado sus fotos y artículos para el Heraldo de Aragón, La Vanguardia, Tiempo y el servicio en español de la BBC, además colaborar con la Cadena SER. Ha “olido la guerra”, como él mismo dice, en Irak, Yugoslavia, Afganistán, Angola, Camboya o Sierra Leona, entre otros países. Ha publicado una docena de libros, expuesto su trabajo en diversas ocasiones y recibido una extensa lista de reconocimientos entre los que quizá destacan el reconocimiento de la UNESCO a su labor o el Ortega y Gasset de fotoperiodismo en 2009.

    Precisamente, fue en aquella ocasión cuando Sánchez, en presencia de las altas instituciones del Estado, realizó un brutal discurso de apenas cuatro minutos que finalizaba así: “Yo también tengo un sueño [tras mencionar a Martin Luther King]: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte”. La industria armamentística es la primera de las cuestiones transversales a cualquier guerra sobre las que Sánchez reflexionó la pasada semana para Valencia Plaza, tratando de conectar percepciones y las complejas realidades vividas a lo largo de 30 años de trabajo, saltando de un conflicto bélico a otro.

    Y, de repente, los refugiados. La convulsión siria para Europa

    “No es la primera vez que hay un desplazamiento de refugiados tan grande como el de Siria. Por ejemplo, ya hubo millones de desplazados en Irak durante la primera gran guerra o en los años 80 en Afganistán tras la invasión soviética, su guerra civil y la llegada de los talibanes. La diferencia con los refugiados sirios es que, por proximidad o posibilidades, han llegado hasta Europa. Cuando tenemos la china en el zapato, entonces ‘nos molesta’. Los europeos hemos llegado a un punto de hipocresía, de cinismo y de egoísmo por el que muy pocas veces nos interesan los conflictos armados que ‘no nos tocan’. Ha ocurrido siempre, pero ahora están en Europa y entre ellos no solo hay sirios; hay iraquíes, kurdos, afganos, eritreos, iraníes, etíopes, centroafricanos…

    ¿DÓNDE ESTABAN LOS GOBIERNOS EUROPEOS? ¿DÓNDE ESTABAN LOS FUNCIONARIOS DE LA UNIÓN EUROPEA? ¿DÓNDE ESTABAN LOS ESPECIALISTAS EN MIGRACIÓN?

    “En julio estaba Sarajevo y me vino a entrevistar una persona que me advirtió que, a su paso por Belgrado, había visto la estación de trenes abarrotada de sirios. Era el 9 de julio. ¿Dónde estaban los gobiernos europeos? ¿Dónde estaban los funcionarios de la Unión Europea? ¿Dónde estaban los especialistas en migración? ¿Dónde estaban los asesores que cobran una millonada por, a menudo, no hacer su trabajo? Estaban de vacaciones y no han empezado a tomarse las cosas en serio hasta que no han vuelto de ellas. Estamos asistiendo a una situación europea vergonzosa en la que hemos llegado al extremo de buscar chivos expiatorios, como lo hacemos con Hungría, aunque haya actuado de una forma torpe y prepotente”.

    La industria armamentística: mutis mediático

    “Desde la famosa foto del niño ahogado me han hecho una treintena de entrevistas. Aunque en todas he hablado de la industria armamentística, solamente ha habido declaraciones sobre ello cuando la entrevista ha sido en directo. Lo he incluido, deliberadamente. Por ejemplo, Julia Otero me hizo una entrevista muy bonita de siete minutos, en directo, donde recordé que el negocio de la muerte lo hacen las principales potencias europeas, porque el mercado de armas ligeras más importante del mundo es el europeo. Y luego están países como Estados Unidos, China o Rusia, que son los grandes negociantes de la muerte, pero de esto no se habla. Mientras las grandes potencias económicas dominen el mercado de las armas, no hay nada que hacer”.

    «CUANDO LOS NIÑOS SOLDADO DE SIERRA LEONA HABLABAN DE USAR A LAS MUJERES SE REFERÍAN A VIOLARLAS. BUENO, PUES JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO ‘USABA’ EN ESE SENTIDO LA PALABRA PAZ»

    “Para que el mercado continúe, tiene que haber conflictos abiertos y eso es algo de lo que no se quiere hablar nunca en lo medios. Tampoco en España, que es una potencia mundial. Lo digo siempre: en este país durante el gobierno de Zapatero se sextuplicó el negocio armamentístico. Y luego él iba dando lecciones de pacifismo… Cuando los niños soldado de Sierra Leona hablaban de usar a las mujeres se referían a violarlas. Bueno, pues José Luis Rodríguez Zapatero ‘usaba’ en ese sentido la palabra paz. Los negocios con armas más alucinantes que se han hecho nunca en este país se han hecho bajo mandato socialista. Ahora con Rajoy hemos pasado de 2.400 a 3.900 millones de euros en venta de armas, algo que hace conectar a Rajoy y Zapatero como aliados de los boyantes negocios de la muerte, por eso nunca se habla del tema en la prensa proPP o proPSOE”.

    “Hay un vínculo directo entre el mayor negocio de armas de la historia y la cifra récord de refugiados. Es la situación más dantesca de la historia, con guerras que duran décadas como en Afganistán o dictaduras apoyadas por Estados Unidos como la de la familia Al Asad en Siria. Las armas se venden deliberadamente a países en conflictos abiertos o a países que pueden triangularlas; es decir, revenderlas a esos países. Es algo de lo más grave y frente a lo que Europa actúa de una forma hipócrita”.

    “Si no se habla de esto en los medios es por la relación que hay entre medios y bancos. Las guerras benefician a la industria armamentística, y no me meto con quien trabaja en esas empresas, pero esto ocurre porque hay bancos que financian esos negocios. ¿Cuál es el banco que financia el mayor volumen de producciones de armas? El Banco Santander. Son los que ponen ‘la pasta’ en los medios, pagan la publicidad y algunos incluso son propietarios de esas empresas de comunicación. Esto sucede porque en las pirámides de mando de los medios de comunicación hay cada vez más pusilánimes. Colocan a personas cada vez más cobardes ante este tipo de situaciones. Y lo digo por la inmensa mayoría de los medios, no por uno en concreto”.

    Los niños de la guerra

    “A los niños no les he dedicado más tiempo que a otros afectados por las guerras, pero es que están ahí en medio. Son parte del conflicto. Uno de cada cinco muertos en Sarajevo era niño. Son los que se ahogan ahora por miles en el mediterráneo, los que mueren por cólera en África… como cuando estábamos en Ruanda que morían centenares cada día. Están detrás de las minas y de los conflictos como las desapariciones forzosas”.

    “Un niño sirio dijo hace poco, cayéndose de sueño, que ni se le abrían los ojos, <<no queremos irnos de Siria. Acaben con la guerra y volveremos al país>>. En Occidente hay que dejarse de tanta parafernalia y escuchar a las personas. Nadie se gasta miles de euros en pagar a la mafia porque sí. Huyen de una muerte segura. Huyen de situaciones que ocupan a generaciones enteras. Sus abuelos eran pobres. Sus padres eran pobres. Ellos no quieren eso para sus hijos. ¿Es tan difícil de entender? ¿Tenemos la cabeza tan dura? ¿No podemos ponernos en el lugar de los demás? ¿No sabemos que los españoles se fueron a la inmigración hace 60 años porque aquí había un país de mierda? Hay que tener empatía con las victimas ya y no abordar las conversaciones con respecto a este tema como si estuvieramos en una taberna”

    Las mujeres y la guerra

    «LA MUJER NO ES DISTINTA AL HOMBRE EN ESE SENTIDO, QUE ES UN ANIMAL SALVAJE QUE CUANDO TODO SE DESMORONA SE CONVIERTE EN UN CRIMINAL»

    “La mujer juega en la guerra, en el conflicto armado en sí, un papel secundario. Hay mujeres combatienes, por supuesto. Las he conocido y a las que les gusta, les gusta matar, eso tengo por seguro. Porque ser mujer no significa que no te guste matar. Basta recordar el papel de las guardianas nazis en los campos de concentración, su mano tras la muerte o las violaciones. La mujer no es distinta al hombre en ese sentido, que es un animal salvaje que cuando todo se desmorona se convierte en un criminal. Es difícil, casi imposible, encontrar el hombre valiente. Este es uno de los aspectos más dramáticos de mi vida profesional: he conocido a muy poca gente que muera por no matar. La inmensa mayoría mata por no morir. Y en eso no hay distinción de sexos. A veces se piensa que si la mujer tuviera más poder militar sería mejor. Eso no se puede demostrar. En la cárcel de Abu Gharib la directora era una mujer. Las torturas más brutales se hacían bajo las consignas de una mujer».

    La guerra en manos de los periodistas

    “Siempre ha habido periodistas y fotoperiodistas que han hecho decente e indecentemente su trabajo. Por suerte, la inmensa mayoría lo hace bien, pero pasa también en esa pirámide de pusilánimes en los medios de comunicación que se permite el mal periodismo. Es cierto que hay muchos que se callan ante basuras. Es verdad. Que no reivindican a un compañero cuando hay algo grave en su contra. Sí, hay cobardía. Pero el problema es que hay un 5%, por decir una cifra, que ha destrozado esta profesión velando por intereses empresariales. Personas amorales e inmorales, que se cargan la profesión. Son los que, cuando han recibido durante los últimos meses reportajes sobre Siria, han decidido que no había espacio no había espacio ni tiempo para ello”.

    SOBRE LOS TERTULIANOS QUE LLENARON HORAS DE TELEVISIÓN Y RADIO CON SUS IMPRESIONES ACERCA DE LA IMAGEN DEL NIÑO SIRIO AHOGADO EN EL MEDITERRÁNEO: «SE TENDRÍAN QUE HABER CALLADO. HUBIERA SIDO MÁS VALIENTE NO HABLAR» 

    Y luego está el efecto tras la imagen del niño ahogado. Una orgía. Es impresionante como todos los tertulianos y los columnistas, que no tienen ni idea de a qué huele la guerra, hacen un concurso de a ver quién hacía la prosa más ingeniosa, mirándose a su ombligo. Es vergonzoso. Se tendrían que haber callado. Hubiera sido más valiente no hablar. Si te lo pide tu redactor jefe decir, <<no lo controlo>>. Ha sido vergonzoso… todos hablando, con ese compadreo del dolor que causa vergüenza ajena. ¿Qué pasa, que no se habían podido imaginar cómo se ahoga un niño? Hay decenas de imágenes de niños ahogados en Internet del conflicto sirio. Ahora, nuevas y previas. Así que estos periodistas entran en un obsceno mercadeo de la muerte para regalar postales reflexivas, cínicas. Y nadie por supuesto no ha hablado del mercado de armas. Todos estos listos no ha culpado a ninguno de los gobiernos españoles o europeos. ¿De qué vamos? ¿A qué jugamos? Es un show vomitivo en el que te quieren dar lecciones de moral y montan un circo para decirte por qué han metido o no a meter una foto en portada. Diarios como ABC que hacen portadas vergonzosas, como la de llamar proetarra a Eduardo Madina, dicen que no publican la foto en portada para no herir sensibilidades”.

    Me pregunto dónde está la actitud crítica del ciudadano medio. No se entera que la gente cuando se ahoga a veces a parece descuartizada por las alimañas. Troceados, sí. ¿La gente no se lo imagina? El niño que apareció ahogado, el de la popular foto, lo hizo unos minutos después de ahogarse. Estaba ‘en pefecto estado de revista’ y por eso se publicó tanto. Pienso en esa difusión y en su familia… en el padre. Si estuviera con él le diría, ‘se que has dicho que solo te queda morir, pero piensa en positivo: gracias a la muerte de tu hijo, en vez de entrar 40.000 van a entrar 160.000 personas a este continente de mierda”.

    Se ha creado una entente entre los poderes mediáticos, los poderes políticos y los poderes económicos que es lamentable. El periodismo ha dejado de vigilar al poder para convertirse en su mejor aliado. Se dedica a mostrar el mundo que los políticos quieren que se muestre”.

    El papel de la cooperación internacional y las ONG

    “Vivimos en un mundo mediático en el que para conseguir una subvención hay que tener cierto amigo. Las ONG a veces se confunden y creen que lo mejor es el impacto rápido, pero las que triunfan son las que tienen una trayectoria e, incluso cometiendo errores. Algunas, si rascas, entre las más prestigiosas, han cometido errores punibles e incluso tienen sus guerras internas por escalar en su jerarquía, pero no podemos ver el problema en aquellos que se dedican a poner tiritas a la guerra. Es lo que hacen estar organizaciones, donde hay muchos arribistas, y sin ellas sería peor la sangría. Los que tienen un papel fundamental en todo esto, para poner soluciones, son los ejércitos: ellos pueden montar grandes campamentos en poco tiempo, recoger a la gente en el Mediterráneo, preparar una comida para 1.000 o 2.000 personas y dejar de hacer maniobras absurdas o no hacer nada en frente del conflicto”.

    El papel de la justicia internacional

    “El sistema de justicia internacional no puede funcionar porque son los Estados los que impiden que funcione. De hecho, falta mucha gente, muchas manos, para que ese decorado pueda funcionar. Y hay mucha gente a la que juzgar. En Afganistán, por ejemplo, los compañeros de gobierno de Karzai son auténticos criminales de guerra y no están juzgados. ¿Qué pasó con lo sucedido en Ruanda? ¿Y en Bosnia? Los gobiernos han de aceptar que tienen una responsabilidad en que los juicios se eternicen. Porque los políticos miran para otro lado cuando son conscientes de que su indecisión provoca muertes, de que intervenir sin un proyecto de transición, como en Irak, solo provoca muertes y caos”.

    “Los gobiernos son responsables. Ahí están las multinacionales europeas o americanas que provocan que los gobiernos africanos se corrompan. Hay que legislar, porque Repsol, Telefónica o Endesa son de capital español, o los grandes bancos, y cuando alguno se sienta en Angola o en la República Centroafricana y las leyes de su país no impiden que se corrompa a esa gente, se está generando un grave problema internacional”.

  • Coche compartido Madrid-Valencia: el AVE tiene alternativa

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    MADRID. Durante los 12 primeros meses de funcionamiento del AVE Madrid-Valencia (diciembre de 2010 a diciembre de 2011), el número de viajerosse multiplicó por la vía ferroviaria en una proporción cercana a la de los panes y los peces en la leyenda de Betsaida.

    Si el anterior servicio Alaris transportaba unos 720.000 pasajeros al año en esta ruta, el AVE consiguió transportar a 1,9 millones de viajeros en su primer ejercicio, que sumados a los 141.000 de la alternativa ferroviaria Alvia, dan una cifra redonda con ánimo de titular.

    El impecable giro del negocio viene heredado de los viajes en avión y en coche por esta línea, que se han reducido un 55 y un 25 por ciento, respectivamente, según Renfe. Pero fuera de la excelente mejora en la cuota de mercado del Corredor ferroviario Madrid-Valencia han quedado por el camino aquellos viajeros del servicio público capaces de invertir hasta 60 euros por un trayecto de ida y vuelta.

    QUIÉN VIAJE EN EL AVE MADRID-VALENCIA

    Haciendo caso a los estudios de Renfe, el viajero tipo del AVE Madrid-Valencia es un hombre (61%) con una edad media de 44 años. Además, tiene estudios universitarios (72%) y utiliza este medio al menos una vez cada 15 días (40%). En el mejor de los casos, haciendo una media de horarios y ofertas online, el viajero de clase ‘Turista’ está dispuesto a pagar unos 90 euros por su ‘ida y vuelta’, mientras que el viajero de clase ‘Business’ paga unos 130 por el mismo servicio.

    Con la excepción de los puntuales descuentos por temporada (destacan, sobre todo, durante Navidad) o a 40/50 días vista en el calendario (como premio a la disciplina de agenda y reuniones), muchos viajeros desestiman la opción ferroviaria para esta ruta, siendo la carretera y el avión por este orden las alternativas al nuevo establishment del tren entre ambas ciudades.

    COMPARTIR COCHE: LA ALTERNATIVA POR CARRETERA ENTRE VALENCIA Y MADRID

    Sin la necesidad de hacer grandes números para comprender que la caída continuida durante los últimos tres años en el número de pasajeros que realizan esta ruta aérea entre Madrid, Valencia y Alicante nos dan un cociente total de menor número de viajes en la ruta, hay un buen número de viajeros que siguen realizando esta conexión entre ambas Comunidades por vías alternativas.

    En carretera, sin olvidar el servicio de autocar que ofrecen empresas como AlsaAvanzabus y otras compañías, con una media de 45 á 60 euros por ida y vuelta según la clase de asiento y empresa, el coche compartido ha explotado definitivamente la opción del viaje low cost y ecológico entre Madrid y Valencia. Internet es -también en este caso- la herramienta clave para que conductores y viajeros compartan sus posibilidades.

    CÓMO FUNCIONA EL COCHE COMPARTIDO ENTRE MADRID Y VALENCIA

    Las empresas que ofrecen servicios para compartir coche basan su estructura en una red social online. Las dos compañías con mayor número de usuarios registrados y activos en España son BlaBlaCar (antes Comuto) y Amovens. A través de sus plataformas online los usuarios ‘conductores’ ofrecen el trayecto, en el que además de la fecha y hora del viaje se fijan el precio y unas condiciones básicas, como por ejemplo si pueden viajar animales en el coche, si se puede fumar e incluso si habrá música de ambiente.

    Buena parte del éxito de estas iniciativas para compartir coche reside tras el viaje. Los pasajeros y el conductor se valoran dentro de la red social online a través de la que hayan realizado el trayecto. Los puntos positivos, los comentarios y las valoraciones son esenciales para que los conductores elijan entre los pasajeros, pero sobre todo para que los pasajeros elijan a su conductor entre las variables de comodidad, horario, precio y coche.  

    Con respecto a las rutas, cualquier usuario que acceda a cualquier plataforma para compartir coche online verá que la oferta es prácticamente infinita. Desde tramos cortos en provincias, entradas en ciudad grandes a primera hora de la mañana o largas distancias.

    EL ÉXITO DEL COCHE COMPARTIDO VALENCIA-MADRID EN CIFRAS 

    La Comunidad Valenciana es en ambas redes la que mayor número de usuarios tiene proporcionalmente en España. En BlaBlaCar casi el 25% de los usuarios de su red son valencianos (6.000), que sumados al 35% que suponen los viajeros de Madrid dan un total de 15.000 registrados activos en esta red con esta ruta entre sus posibilidades.

    En BlaBlaCar, desde hace 3 meses, la ruta más utilizada de España es Madrid-Valencia, seguida en este orden por Alicante-Valencia, Alicante-Madrid y Alicante-Elche. Momento idóneo para recordar que la gasolina más cara de España está en la Comunidad Valenciana por la carga de tasas autonómicas.

    Por su parte, en Amovens, sólo en lo que va de año, han multiplicado por cuatro el número de usuarios registrados en ambas ciudades y por cinco el número de trayectos de la ruta (BlaBlaCar ha tenido un aumento prácticamente calcado durante 2011). Para hacernos una idea del tráfico que genera esta iniciativa del coche compartido entre ambas ciudades, en la red Amovens existen en este momento 200 ofertas de viaje entre Madrid y Valencia para los próximos días. Con una media de cuatro pasajeros por coche, sólo esta comunidad moverá a corto plazo a 800 viajeros entre ambas ciudades. 

    Pero la cifra más importante y que determina el aumento de la actividad en este tipo de iniciativas, cuya tradición en algunos países de Europa como Alemania u Holanda viene desde los años 60, es el precio del trayecto. Variable según la ruta, en la más utilizada, Madrid-Valencia, tiene unos 15€ de media. Un precio que el viajero abona al conductor previamente o durante el trayecto y que está pactado en el momento de la reserva de la plaza.

    EL VALOR ECOLÓGICO Y ECONÓMICO DE COMPARTIR COCHE 

    En España cada día se quedan vacíos 160 millones de asientos en trayectos en coche de todo tipo. Si un 2% de estos asientos se compartieran se dejarían de emitir 3.500 millones de toneladas de CO2 (el coche sigue siendo el principal emisor de este gas a la atmósfera) y se ahorrarían 2 millones de euros en gasoleos.

    Cierto es que menos CO2 y menor gasto en combustible fósil provoca el AVE. El inconveniente es que no es accesible para todos los bolsillos, y no por eso, como está quedando demostrado, una parte de los valencianos y los madrileños se van a dejar de mover.