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  • Mala Rodríguez: “Las gitanas son las primeras mujeres feministas que conocí”

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    Mala Rodríguez es, como pocos artistas, consciente de su poder. La distancia con el resto de nombres que podrían alinearse con esa idea es no haber dudado nunca de ello. Sin titubeos, incluso desde antes de que se posicionara para siempre con todo Lujo ibérico (2000), la libertad creativa y de movimientos ha sido una de sus señas. Poderosa, libre y frontal, se ha manejado sin tutelas durante cinco álbumes y dos décadas. Una montaña de versos y seguidores detrás de carteles cada vez más grandes, cada vez más lejos aunque no por ello –ni por suerte– menos sola como referencia de las raperas sobre el escenario. Al menos, en lo más alto del póster. 

    Con global naturalidad, ‘la reina’ mantiene su trono hasta el día de hoy en America Latina, España y parte de Europa. Ubicua, la estrella surgida de la fértil escena sevillana de hip hop a finales de los 90 ha encadenado años de gira después del visceral Bruja (2013). Un disco desde las entrañas pero lleno de alegrías en lo profesional que ha compaginado con sus incontables colaboraciones. En los últimos meses, desde un hit masivo con Juan Magan al interesante feat. junto al dúo cubano-francés Ibeyi. Una producción a la que hace tan solo unos días, al fin, anunció la incorporación de un nuevo single propio: ‘Gitanas’. Una canción en la que el movimiento #MeToo y su habitual perspectiva social se suma a la marea feminista que promete cambiar de una vez por todas el mundo por un lugar más justo.

    La canción se estrenará el próximo 6 de julio, tan solo un día antes de su participación en el Music Port Fest del Port de Sagunt. Aprovechamos la excusa de su paso por València y del anuncio del nuevo material propio para hablar con María Rodríguez (Jerez de la Frontera, 1979).

    -Has anunciado el lanzamiento del single ‘Gitanas’ a través de las redes sociales y hace cinco años que no publicas material nuevo propio (Bruja, 2013). ¿Te está costando más escribir o encontrar sonidos para publicar un nuevo álbum?
    -Es que no soy muy consciente del tiempo que pasa. El concepto del tiempo es un poco raro para mí. Me dices que han pasado cinco años y pienso, ¿pero qué día es hoy? Porque lo que sí sé es que no he parado de hacer cosas. He hecho un montón de cosas desde Bruja y escribo igual de a menudo, actúo y he hecho colaboraciones. Ahora lo que ha sucedido es que he visto que tenía bastante material, que justo estábamos en Los Angeles y estaba rodeada de las personas que propiciaban que grabásemos.

    -¿Has dado con el sonido?
    -Es que… ¡totalmente! Porque la estábamos probando con un rollo más cañero, con una onda electrónica y, de repente, probamos con un beat de un tipo de Miami, que es barbero en realidad y…. ¡arggh! [da un grito de emoción]. No sé cómo explicarte ese momento en el que tienes una letra y una canción en la cabeza y dices, ‘esto era’. Ese era el sonido que buscaba… después que encontré la base pedí unos arreglos a un amigo Amir Jonh para que introdujera la guitarra flamenca y ahí está.

    -Precisamente, estando en Los Angeles participaste de las macromanifestaciones del #MeToo y el mensaje que acompaña a ‘Gitanas’ es #quiénmeprotege. ¿La canción tiene que ver con tu perspectiva de género?
    -Por supuesto tiene que ver conmigo. Es como lo siento. Y ahora por fin estamos saliendo a la calle. Cuando empecé a escribirla no estábamos saliendo a la calle y me daba miedo no saber explicar bien la idea que tenía en la cabeza. Ahora ya no tengo que explicarlo. Estamos al fin conectadas y esto solo acaba de empezar.

    -Intuyo que por tus relaciones familiares y personales no es cualquier cosa titular a un tema ‘Gitanas’ y hablar de estas mujeres.
    -La gitana es pasional es guerrera es valiente, ya estoy cansada de tanto estereotipo y tanto cliché. Es… [hace un silencio para encontrar las palabras] las primeras feministas que yo vi a mi alrededor fueron las gitanas… las ves trabajar fuera de casa, criar a sus hijos… crianza natural, de la que ahora se habla tanto… son un ejemplo y ya es hora de darles el lugar y el respeto que se merecen. Este país le debe mucho al pueblo gitano. Andalucía lo sabe.

    -Una historia que has vivido de cerca.
    -Mi madre no es gitana, pero yo tengo un profundo amor por la cultura, la aprecio y la valoro, la siento porque viene de un lugar puro… seré bastarda, pero aprecio lo verdadero y siento un respeto muy grande. Hoy en día la gente se conforma con cosas huecas y es una pena.

    -¿La industria discográfica es especialmente machista? ¿Cómo ha sido tu (larga) experiencia?
    -Yo he creado mi propio universo. Mi entorno. No he sentido un mayor enfrentamiento que el que tiene cualquier mujer en otro sector. Se acusa a la industria musical de ser especialmente machista, pero no creo que lo sea más o por encima de otras. A veces veo tanto o más machismo en muchas mujeres, porque nos han condicionado y, sin pensarlo, nos encontramos diciendo su discurso. Nos ha faltado educación. Nos ha faltado despertar antes, reconocer las cosas que son injustas y que van más allá de la etiqueta. Algo tan sencillo como ser respetuoso y ver en las personas el respeto que se merecen y las oportunidades que se merecen. Las mismas, los mismos derechos, pero la educación no nos deja. Partiendo de la base de que la educación ya nos inculca que seamos egoístas…

    -Más allá de ‘Gitanas’, ¿hasta qué punto te has visto apelada por el movimiento #MeToo?
    -En cada una de las manifestaciones en las que he participado he podido sentir, como cualquier otra chica, que no estaba sola. Eso nos ha faltado mucho. Esa fuerza de mirarte alrededor de las injusticias más cotidianas y decir, joder, que no estoy sola. Para mí ese es el mensaje de ‘Gitanas’: no estás sola. No estamos solas. Y es algo que hemos sentido la mayoría desde pequeñas. Porque no nos vemos en las películas, no nos vemos en los libros, en las series, en la música… por qué no estábamos diciendo nuestras cosas. Cuando escuchaba flamenco, siempre pensaba: ‘¿dónde están las letras de las mujeres?’. Donde están todas esas cosas que soy, que nos rodean, ¡que son reales!

    -Has dicho muchas veces que la censura que más te preocupa es la autocensura. De hecho, has cantado sobre ello. ¿Qué opinas sobre la decisión de encarcelar a Valtonyc?
    -Es absurdo… Pero mira, mi opinión es que te la estás jugando. ¿Qué te creías, que esto era jauja? Esto no es jauja. Esto es lo que es. Sabemos donde estamos desde hace rato. Esto es solo una prueba de la realidad y el tiempo en el que vivimos. Pero te digo, que desde hace tiempo, ¿eh? Que la persecución a Fermín [Muguruza] o la condena contra el cantante de Def Con Dos [César Augusto Montaña] no es nueva.

    -O sea, que no te sorprende.
    -Pues no. Sorprenderme, no. Sabes lo que estás haciendo. Hemos visto los palos que nos han dado en el 15-m. Hemos visto los palos en Cataluña [Rodríguez tiene su base operativa en Barcelona]. No me sorprende.

    -Lo das por establecido, pero precisamente te preguntaba por la autocensura que puede generar. ¿Te preocupa?
    -[El videoclip ‘La niña’ fue censurado en 2003 por la mayoría de televisiones en España]. Ya hemos dicho que a mí la autocensura es lo que más me preocupa, pero hay que saber dónde estás y jugar con el lenguaje. Si digo que /Todo tiene un final, como la monarquía/, lo que hago es dar mi punto de vista explícito aportando una idea más abierta. Que va de eso. Por pensar en ejemplos de fuera, ¿cuántas canciones se han escrito en Cuba contando aquello que no se podía contar? Eso hasta amplifica el mensaje. Y que no parezca que estoy ni de coña a favor de un sistema represivo, pero trato de ver el lado positivo en todo. Gracias a este tipo de presiones lo que sinceramente espero es que la gente no se autocensure, sino que se estimule a escribir más y ese mensaje cale más. La condena no me sorprende. Es propia del lugar donde vivimos. De momento.

    -Lo que ya no sorprende es que tu nombre sea una constante en festivales de América Latina o Estados Unidos (días después del Music Port Fest actuará en el LAMC de Brooklyn, Nueva York). Y son muchos artistas españoles los que intentan mantener esa relación de ida y vuelta. ¿Por qué a la Mala le ha funcionado tan bien?
    -No lo sé, no lo sé… Esa es la verdad. Es cierto que tengo una relación de amor constante con muchos países de América. Colombia, México, Chile, Argentina… llevo visitándolos desde hace mucho rato. ¿Por qué? No lo sé. Sé que cuando estoy allí, con la gente, me ha influido mucho haber escuchado tanta música suya de todo tipo, tradicional o de cantautores que me ponía mi tío… También es cierto que tengo una inquietud constante, que quiero tener conocimientos de su cultura y que lo siento como parte mía. En ningún momento, desde hace mucho, me siento en cualquiera de estos sitios ajena. Lo disfruto y lo saboreo siempre, cada vez, y me he sentido constantemente invitada a compartir esos mercados. Ellos son muy respetuosos con lo que hago y yo con ellos. 

    -Incluso, esos lugares han ejercido de influencia. ¿Con cuáles has tenido más relación últimamente?
    -Estoy malacostumbrada en el buen sentido y hemos vivido cosas increíbles a un lado y a otro. Además, en los últimos años he podido ver cómo ha ido cambiando la escena y la sociedad en México o Chile Están viviendo cosas hermosas y disfruto de ver cómo todo está tan vivo. Hay artistas tremendos haciendo cosas flipantes, verdaderamente originales. América latina se ha convertido en un estímulo musical para mí también.

  • Pino Sagliocco: «La búsqueda de una rentabilidad inmediata ha hecho inestable a la industria musical»

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    Pino Sagliocco llegó a España con apenas 18 años. Franco acababa de fallecer y el mundo de la cultura se agitaba pese a la incertidumbre del momento para el país. Era el caldo de cultivo de una década, la de los 80, en la que el actual presidente de la multinacional Live Nation acabaría por convertirse en el principal vehículo para que las giras de AC/DC, Lenny Kravitz, Madonna, Björk, U2 o tantos otros tuvieran parada en España. A veces, como en el caso de Michael Jackson, como único ‘puerto europeo’ en algunas giras mundiales y, en gran medida, a partir del trabajo de este italiano del sur cuya casa en Ibiza ha sido el escenario de noches de vino y conversación con personajes trascendentales del siglo XX como Frank Zappa.

    The Rolling Stones, Prince, Beyoncé, Lady Gaga o Coldplay son solo algunos de los 280 artistas que trabajan en exclusiva para la empresa líder en la promoción de conciertos internacionales. Sin embargo, la visión de Sagliocco y de la derivada española de esta compañía de referencia para la industria musical es una visión con los pies en la tierra, en la que existe una clara consciencia de cómo la música llega hasta las personas: «actualmente lo más parecido a un CD que hay es una lista de reproducción de Spotify. Se escuchan las canciones sueltas», destaca a ValenciaPlaza.com al otro lado del teléfono.

    Esta es la última estación de un cambio de paradigma total. Desde que The Beatles lanzaran en 1967 el que se considera el primer gran álbum conceptual del pop, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, la industria adjunta a esta realidad cultural ha perdido la intención conceptual para ganar «la experiencia del momento. Ahora los Dj’s son las auténticas estrellas de rock y la inversión es en la de crear una gran experiencia colectiva, en la que cada vez más tiene más valor el entorno en el que está sucediendo la música». Sagliocco incluso vincula esto a los festivales, sobre los que cree que hay «un poco de burbuja», pero «suponen una oferta inmejorable para el público ya que puede ver a diferentes artistas por el precio que tendría uno solo de ellos».

    Mencionado Zappa, hay que ver la mano de Sagliocco tras conciertos de Bob Marley en España pero también provocando la unión de Mercury con Montserrat Caballé que acabaría suponiendo la creación de ‘Barcelona’, el imborrable himno de los Juegos Olímpicos de 1992 en la Ciudad Condal, donde este gran promotor tiene residencia. Esto da una idea de cómo esta parte del negocio ha resultado mucho menos acomplejada a la hora de adaptarse a las tendencias. En esta misma ciudad dirige dos proyectos para este próximo mes de julio con apenas unos días de diferencia: el Barcelona Beach Festival, con tótems de la electrónica en un solo cartel como David Guetta o Martin Garrix, y el Hard Rock Rising, en el que pone en marcha la idea que -asegura- más le motiva en este momento: «que personas de distintas generaciones como yo y mi hijo podamos compartir en un festival como este el directo de Robbie Williams o el de Avicii».

    Los nombres propios son una constante en la conversación, pero no solo de los grandes artistas. La relación de Sagliocco ha sido en gran medida con los grandes managers de bandas, como Marcel Graham en el caso de Jackson. No obstante, apunta a que este ámbito se ha enrarecido durante los últimos años: «ahora el artista alrededor no tiene a un manager a la antigua usanza, esa persona que se encargaba de todo y que era un miembro más de la banda, pero de verdad. Ahora hay business manager, abogados… y todos estos profesionales mandan mucho sobre el artista, toman decisiones importantes y son el punto de partida de una búsqueda de rentabilidad inmediata, algo que ha hecho más inestable a la música [en el sentido de la industria musical]». Y apostilla: «lo más importante alrededor de la carrera de un artista, casi siempre, es de quién se ha rodeado, quién arropa y gestiona todo lo que rodea a estas personas». Sagliocco desarrolla esta idea revisando sus rutinas productivas actuales:

    -«Antes la relación con los artistas y con los managers era directa. Confiaban en ti, con nombre y apellidos, y la razón era que todos éramos parte de un todo, de un mismo entourage (séquito) por así decirlo y nos cuidábamos. Pero ese cordón umbilical se acabó. Ahora todo está detrás de 50.000 mails diarios, cuando puedo decir que he vivido un mundo del rock global en el que antes todo funcionaba por el cara a cara».

    La deformación profesional le ha hecho estar pegado músicos de masas como Frank Sinatra, Kylie Minogue, Elton John, Metallica Luis Miguel, Sting, Björk o Iron Maiden, pero en esa cintura que se reconoce al ver cómo ha estado a todos los grandes cambios estilísticos, ahora es el momento de los grandes disc-jockeys. A estos les augura sin titubeo una carrera a largo plazo, aunque cree que «de la relacion con artistas de rock y productores de música pop es de donde saldrá algo más interesante». Reconoce que de alguna forma la electrónica como tal puede estar «trillada» y esa es la fórmula, la de la sinergia con el mundo de la música rock y pop, la que ha de generar relaciones duraderas. Relaciones en las que Sagliocco asegura que ambos bandos «se entienden» y ya lo hizo funcionar en el festival Ibiza 1, 2, 3 donde pudimos ver un versus entre Dj’s y músicos como Elton John o Lenny Kravitz. «El futuro es un viaje conjunto entre ambas partes».

    En la electrónica, a la que ha estado vinculado desde que promocionara giras como las de Jean Michel Jarre («para mí, el padre de la electrónica»), ha encontrado también otro estímulo del mercado que habla de la preponderante posición de los Dj’s en las listas de éxitos:

    -¿Hay algo de cierto en que es el propio mercado y la necesidad de evitar riesgos la que ha llevado a que las carreras de Dj’s, habitualmente un solo artista con un equipo reducido, ha sobreponerse a las de las bandas de rock?
    -La estrella es la estrella, y eso no cambia, pero es más fácil gestionar a una persona que a cinco a la vez. Al menos en apariencia. El problema quizá esté en los egos, por que el éxito es un animal muy difícil de controlar y lo importante es controlarlo y hacer un camino de largo recorrido.

    Aun así, Sagliocco destaca que «hay menos artistas que llenen estadios. Si te das cuenta, volvemos a contar con AC/DC para ello y en el cambio generacional no hay tantos David Guetta». Son menos, pero también con otros canales de comunicación: «este es otro ámbito que se ha dado la vuelta y en muy poco tiempo. Hay casos como el de Imagine Dragons o Muse que también pueden llenar un estadio de fútbol y cuya comunicación no tiene nada que ver con las estrategias que antes trabajábamos, como hacer televisión, prensa, radio… es el ámbito de las redes sociales y el final de la radio fórmula. Ahora los canales son amplios, dispersos y cambiantes. Es algo con una influencia brutal y que se escapa de las manos».

    Del nuevo escenario, no obstante, Sagliocco si empieza a hacer lecturas propias del actual momento como diferenciado. Una lectura, por cierto, que combina la influencia de las redes sociales, la llegada de los Dj’s como nuevas estrellas del star system y algo de la nueva economía mercado, menos voraz quizá por las nuevas circunstancias: «algo sí ha cambiado porque no se mueve tanto dinero. Todo el mundo opina y el público está fragmentado, así que el artista tiene también otra realidad y otra percepción de su trabajo: entiende que lo que hace es una plataforma excelente para transmitir, para comunicar y está más conectado que nunca a las personas. Eso ha cambiado también el perfil y redunda en la idea de que la experiencia del concierto, el momento, está en su momento más álgido».

  • Dos firmas valencianas impulsan un festival de ‘rockumentales’ en Estados Unidos

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    En 1533 Hernán Cortés llegó hasta la actual California en busca de unos españoles amotinados. Cada uno de los exploradores que llegaron después trató de pasar a la historia bautizando lo que durante años se creyó que era una isla, pero es a Cortés -o a sus marineros- a quien se le atribuye el topónimo. Luego llegaría la creencia extendida hasta nuestros días de que el nombre surgía de los vocablos ‘cálida’ y ‘fórnax’, aunque fue el historiador Edward Everett Hale el que demostró en el siglo XIX que el nombre surgió de una secuela literaria, Las Sergas de Esplandián (Garci Ordóñez de Montalbo, 1510) del que aseguran fue el best seller del siglo XV, Amadis de Gaula.España perdió California a manos de los rusos por el norte y de los argentinos por el sur, pero cinco siglos más tarde la lengua y la cultura parece haber sido reconquistada. El último de no pocos casos de éxito es el de las cuatro empresas ‘valencianas’ que impulsan el próximo 11 y 12 de septiembre Rock&Doc, la primera edición de un festival de ‘rockumentales’ latinoamericanos. El rockumental, término que se utiliza para aglutinar a los documentales de música, sigue su particular y creciente interés entre melómanos y cinéfilos, pero instalará uno de los focos más importantes a nivel internacional acerca de los artistas de este origen.

    Las empresas Absolute Beginners y Boiling Braing situadas en Valencia y las establecidas en Los Angeles, Quixote (del también valenciano Guillermo Escalona) y 700g (todas unidas bajo el nombre Laboratorio Cultural Ultramarino), han logrado impulsar este Festival Latino de Documentales Musicales que además se celebrará en Los Angeles Theatre Center. Algunas de las películas más importantes del género estrenadas durante los últimos años, como The extraordinary ordinary life of Jose GonzalezSalicomaníaVega: Tu voz entre otras milEl símbolo y el cuate Paco de Lucía: La búsqueda. Esta última, realizada por el hijo del maestro Curro Sánchez, será presentada en el festival, en un país y una ciudad en la que el propio guitarrista cosechó éxitos durante décadas.

    La Panda Producciones, un colectivo de profesionales del audiovisual que ha participado en las recientes producciones de ficción 10.000kms y Open Windows completa el engranaje empresarial con un equipo ambicioso que pretende establecerse en Los Angeles para crear un evento destacado para el género a nivel internacional. El programa completo ya está cerrado y se puede consultar a través de su web.

    El festival, que cuenta con la colaboración de organismos públicos como Consulado Español en Los AngelesICEXSpain Arts CulturePromexico, y otros organismos como Fundación SGAE, contará también con los conciertos de bandas latinas de referencia, como Sonsoles, Dirty Cali, Vispera o LABrownies, entre otros.

  • Leo Nascimento (Deezer): «En el mercado de la música online está todo por hacer»

    Publicado originalmente en Valenciaplaza.com

    El pasado sábado por la mañana dos músicos, David T. Ginzo y Juan Diego Gosálvez, se despertaron especialmente pronto si tenemos en cuenta que el viernes noche actuaron en Alicante. Lo hicieron para presentar el nuevo EP de Tuya, su banda, en Valencia, ante un público muy reducido y en un formato de entrevista abierta con sus seguidores. Por la noche volverían a actuar en la ciudad, en dELUXE Pop Club, pero el formato matinal formaba parte del ánimo de estos músicos por aumentar el número de experiencias y fomentar la proximidad con aquellos a los que les gusta la música que hacen

    Las canciones del nuevo trabajo, Mountains moving, se pueden escuchar gratis online, aunque también hayan sido editadas en un formato de microCD. Uno de los buques de ese negocio todavía emergente, el de la música en streaming, es Deezer. Con 35 millones de canciones disponibles y presente en 183 países, la compañía es la alternativa natural a Spotify. El servicio de origen sueco sigue siendo el más extendido, pero Deezer se adelantó en algunos países y ahora crece en España a partir de su alianza con la operadora Orange.

    La empresa tiene oficina en Barcelona, aunque esta solo es una de las 17 que mantiene en todo el mundo. De sus 200 empleados repartidos en estas instalaciones, 50 se dedican a generar contenidos editoriales, como prescriptores de música que selección listas y más listas para generar una experiencia más enriquecedora. Y así compiten desde 2012, año de la gran ronda de financiación en la que obtuvieron 130 millones de dólares.

    MÁS ALLÁ DE LA COMPETENCIA CON SPOTIFY

    «No nos preocupa en absoluto la competencia. Este mercado está todavía por explotar», responde Leo Nascimentocountry manager de Deezer en España que atiende a ValenciaPlaza.com tras una master class en la Berklee College of Music Valencia. «Es absurdo en este momento fijarnos Spotify. De hecho, yo me llevo muy bien con mi homónimo de Spotify en España y ambos creo que pensamos igual: el mercado todavía está por recorrer, porque todos los españoles pueden escuchar música gratis pero por el momento solo una minoría acude a nuestros servicios».

    Este Ingeniero Industrial dedicado al mundo de la música en el ámbito digital ha defendido proyectos de marketing y alianzas con Universal durante años. Entre otros, y con cierta sorpresa por su estancamiento, desarrolló el negocio de los politonos. No obstante, su fichaje por Deezer le lleva a creer que «la música en streaming ha llegado para quedarse. Cambiarán los dispositivos, pero el hecho de tener toda tu biblioteca de música ordenada y accesible en un buscador instantáneo ya no puede competir como servicio contra el formato físico».

    Eso sí, se alegra de la recuperación del vinilo y Nascimento hace su particular analogía: «lo que importa con la música es que el público está dispuesto a pagar algo más si hay un valor añadido. Puede ser el hecho de poseer un formato físico. En el caso de la música en streaming se paga por la comodidad de tener todo ordenado, accesible y en un formato de calidad y multi dispositivo». La suscripción premium a Deezer cuesta 9,99€ y además de su acuerdo con orange también se encuentra de forma ilimitada en dispositivos como el Samsung Galaxy S5.

    LA ALTERNATIVA DIRECTA A LA PIRATERÍA

    Nascimento habla del gran público, el acostumbrado hasta ahora a conseguir la música online por los caminos ilegales: «he visto a la piratería como un competidor dentro del mercado, aunque de forma figurada. Ha provocado que generemos mejores herramientas, más dinámicas y rápidas y, en definitiva, que sea absurdo que nos descarguemos la música cuando podemos tenerla online y offline, de calidad, en cualquier lugar a partir de los dispositivos».

    La realidad del mercado, en el sentido de competencia, es que Spotify cuenta con 60 millones de usuarios activos y de los que 15 son suscriptores. Mientras tanto, Deezer tiene 16 millones de usuarios activos y 6 son suscriptores. «Todas las plataformas estamos haciendo que crezca ese pastel. Cuando alcance a una población importante, ya nos pelearemos por repartirlo, pero aún queda mucho para eso».

    Por el momento, la empresa ha encontrado su particular Caballo de Troya para alcanzar público: alianzas con operadoras móviles. Pero eso no basta: «el negocio free es muy bonito, pero es una ruina para la industria. Los costes de las licencias para reproducir música en streaming son muy altos y todos los operadores trabajamos sobre márgenes muy estrechos. Por eso buscamos una conversión, de ahí este tipo de alianzas». Cabe destacar que Deezer tiene acuerdos con 2.000 sellos discográficos diferentes, una cifra contractualmente mareante, pero que cabe entender por la autoedición y autogestión de muchas bandas en la actualidad.

    En esa búsqueda de posicionamiento de marca, de aumentar el valor añadido, Deezer realiza acciones con artistas mainstream como David Bisbal, se deja querer por un público algo más indie trabajando con Lori Meyers, y también está presente de forma activa en festivales como el Primavera Sound y Sonar. De esta forma, involucra a los artistas, «que ya han aceptado que el futuro pasa por lo digital», y tocan directamente a un público al que van culturizando en este consumo.

    «La música es un commodity. La gente ya no se preocupa por cómo ha de tener acceso a ella, lo tiene a través de plataformas como Deezer. El salto es dar un valor añadido a ello. Por eso, los artistas entienden que ahora la producción musical es cada vez más un gancho que inicia una rueda de trabajo: giras, merchandising, sintonización [cuando la música forma parte de programas de televisión, series, películas, publicidad…], etcétera», apunta Nascimento.

    La clave, precisamente para los artistas, parece estar en la guía que se deriva de las analíticas de servicios como Deezer: «nosotros les ofrecemos un servicio de estadísticas en el que pueden ver cómo funcionan sus diferentes canciones, dónde está su público, qué edad tiene y otras variables. De esta forma, es más fácil hacer una estrategia para mejorar el éxito musical. Este es un valor diferencial de esta nueva realidad», destaca Nascimento.

    Esta es la parte todavía más compleja del nuevo engranaje: la influencia de la información para las bandas y a la vez las virtudes a la hora de no errar en las inversiones de producción. En una realidad, con el modo offline extendido en Deezer o Spotify, en la que la descarga parece accesoria, estas plataformas siguen invitadas a abrir mercado. Los ingresos en el mundo de la música, los que se cuantifican a partir de las empresas que publican sus resultados, han remitido una caída llegada desde Napster, en el año 2000, y lo ha hecho gracias a las suscripciones del entorno digital. Esa es la cara ascendente a la que, como apunta Nascimento, «nadie quiere darle la espalda».

  • Cuestión de caché: ¿cuánto cuesta contratar a tu banda favorita?

    Un estudio de periodismo de datos a través de una agencia de contratación universitaria vierte unas cifras interesantes para comprender el estado del mercado en 2014

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    En el espacio profesional de trabajo es bien conocido que las tallas de los cachés en la industria musical son un baile de cifras más o menos oculto que -algunos promotores dicen- se acaban pareciendo mucho a su precio final. El caché de un artista, no obstante, cambia notablemente teniendo en cuenta variables tan sencillas como si éste está de gira en el momento en el que se le requiere, si el emplazamiento puede incorporarse a una ruta ordenada de sus actuaciones (gira) en espacio y tiempo concreto, si los músicos que le acompañan están más o menos disponibles (así como sus técnicos en menor medida) o, por ejemplo, si quien contrata es una entidad sin ánimo de lucro, una institución pública o un macrofestival de capital privado y localizado en Tokio.

    Por las citadas variables y muchas otras, un caché fluctúa y así pues en el caso español el balanceo de precio es enorme entre una buena y una mala fecha (víspera de puente festivo, noche de Madrid-Barça, coincidente con un gran evento en la misma ciudad…), siendo un en un núcleo urbano pequeño o una gran ciudad, en invierno o en verano. Algunas bandas nacionales pasan de los 1.500 a los 6.000 en cuestión de meses, por no hablar de las que optan por el riesgo de la taquilla para subir por encima de esa cifra en los festivales multitudinarios. Otras que pueden tener un caché veraniego de entre 15.000 y 25.000 euros pueden llegar a dividir entre tres su presupuesto dependiendo de las diferentes razones profesionales y organizativas. Obviamente, la facilidad para romper el suelo de precio ha mejorado con la consolidación de la crisis de consumo en España.

    Por eso, la lista que publicó el pasado viernes el medio especializado en ‘periodismo de datos’ Priceconomics se ha de coger con pinzas a la hora de sondear cómo está el mercado para algunos artistas a nivel internacional. Si bien con muchos de ellos parece que la cifra encaja perfectamente, con otros cuesta creer el caché por alto o bajo según el caso. La muestra fue realizada a través de una agencia de intermediación estadounidense (Degy Entertainment) especializada en montar eventos musicales para universidades. En este sentido, las cifras podrían estar algo infladas, ya que las universidades de Estados Unidos son de capital privado y las que pueden tener acceso a través de una agencia de intermediación con artistas facturan anualmente cantidades notables en decenas o cientos de millones de dólares. En teoría, los presupuestos para este experimento deberían tener una propuesta al alza y en muchos casos se puede comprobar como esa horquilla es a veces de hasta un 40% de diferencia entre el precio más bajo y el más alto propuesto por el mismo artista.

    Aun así, teniendo en cuenta esta muestra y que solo se hizo la cata de precios por esta vía, el listado es exhaustivo, aunque hemos seleccionado algunos de los nombres más destacados para aproximar al lector hasta un conocimiento de los estadios por caché en el mercado de 2014. Por su precio conocido en anteriores campañas y por su estado actual de gira/rotación, indicamos con un asterisco (*) cuales de ellos difícilmente parecen corresponder con la realidad ya sea por mostrarse excesivamente baratos (<) o caros (­>):

    POR ENCIMA DEL MILLÓN DE DÓLARES, SIN PRECISAR

    Bon Jovi

    Madonna

    Bruce Springsteen

    Taylor Swift

    James Taylor (cabe recordar que estuvo en la Feria de Julio de Valencia en 2009)

    Justin Timberlake

    Justin Bieber

    EN CIENTOS DE MILES DE DÓLARES

    Adele, a partir de 750

    Coldplay, a partir de 750

    Lady Gaga, a partir de 750

    Mumford & Sons, 500-750

    Rihanna, 500-750

    Foo Fighters, a partir de 500 (*<)

    Green Day, a partir de 500

    Katy Perry, a partir de 500

    The Killers, a partir de 500

    Imagine Dragons, 400-600

    Kanye West, 400-600(*<)

    Maroon 5, 400-600

    King of Leon, 400-500

    Linkin Park, 400-500

    Alicia Keys, 350-500

    Pear Jam, 300-500

    Drake, 300-500

    Shakira, 300-500

    Stone Temple Pilots, 250-400

    Bruno Mars, 200-400 (*<)

    Fun., 200-400

    Smashing Pumpkies, 200-400 (*­>)

    50 Cent, 250-350

    LMFAO, 250

    Juanes, más de 200

    One Direction, 150-200 (*<)

    Lorde, 150-250 (*­>)

    Robin Thicke, 150-250

    Muse, a partir de 150 (*<)

    Arcade Fire, a partir de 150 (*<) – En la foto superior

    Calvin Harris, a partir de 150 (*<)

    Ellie Goulding, 100-200

    Steve Miller Band, 100-200

    Pharrell Williams, 150-300 (*<)

    Alanis Morrisette, 100-150

    Florence & The Machine, 100-150

    Fall Out Boy, 100-150

    Cee Lo Green, 100-150

    Ben Harper, 100-150

    Weezer, 100-150 (*<)

    Bob Dylan, 150-300 (*<)

    The Flaming Lips, 100-125

    Phoenix, a partir de 100 (*<)

    Jane’s Adiction, 100

    Morrisey, 100

    Queens of the Stone Age, 75-100

    ‘GANGAS’: POR DEBAJO DE 100.000 DÓLARES

    En decenas de miles de dólares

    Arctic Monkeys, 75-100 (*<)

    MGMT, entre 85 y 100

    Incubus, entre 80 y 120

    Lana del Rey, a partir de 75 (*<)

    Norah Jones, entre 50 y 75

    Steve Aoki, entre 50 y 75

    Feist, entre 50 y 60

    Creedence Clearwater, entre 50 y 60

    Cake, más de 50

    Bastille, entre 40 y 60

    Andrew Bird, entre 35 y 45

    The National, entre 30 y 40 (*<)

  • Daniel Alonso (Pony Bravo): «La industria es un atraso para la cultura»

    Publicado originalmente en Culturplaza.com

    VALENCIA. Pony Bravo han conseguido premios, caricias de la crítica y el reconocimiento del público pese a no estar sometidos a ningún contrato ni ser socios de SGAE. Con su acento andaluz por bandera, su estilo es una suerte de kraut andalusí, pasando por psicodelia y dejes de otras mezclas anteriores ya filtradas por la tradición del rock de los 70 en Andalucía. Hablamos con Daniel Alonso, cantante y teclados de la banda: 

    -¿Os habéis puesto a pensar ya en el tercer disco? ¿Hay fecha, canciones, letras, necesidad por grabarlo?
    -Todavía no hay fecha, pero ya estamos trabajando en las canciones nuevas. 

    -En vuestro proceso creativo, ¿cómo se ordenan concepto, música y letras? ¿Ha cambiado el sistema desde vuestros inicios?
    -El sistema no es fijo, va cambiando con los años, hay veces que aparece la idea primero, luego la letra, luego los arreglos, y otras veces se trabaja sobre arreglos. Intentamos que haya mucho material basado en improvisaciones de los cuatro en el local de ensayo.

    -En vuestras letras hay un espíritu crítico, casi desterrado de la música independiente, con una mayor cantidad de público afín a historias costumbristas como las de Manel o Russian Red. ¿En el tercer disco la cosa va a más u os apetece relajaos?
    -Lo ideal para nosotros con las letras es intentar no repetir las mismas fórmulas de siempre, porque en teoría la música debe evolucionar, lo grupos no deberíamos hacer siempre las mismas letras, aunque eso venda más. En realidad, se trata de intentar evolucionar. Con intentarlo vale, porque es muy difícil conseguir avances en música popular, pero un poco de riesgo nunca viene mal, es más respetuoso con el público ese enfoque de riesgo que directamente irse a las fórmulas. 

    -Se os atribuyen muchas inquietudes, más allá de las musicales. Si algún día lográis vivir de esto, ¿querréis dejar todo lo demás?
    -Lo ideal es seguir trabajando con más gente. Se aprenden y se viven más cosas. No es muy sano centrarse sólo en el trabajo de uno.

    -La ministra Ángeles González-Sinde ha aparecido ya en diferentes carteles promocionales de vuestros conciertos, en uno de ellos con un fotomontaje como si hubiera sido arrestada por la Policía. Ahora que le quedan dos telediarios, ¿continuaréis el mito u os adaptaréis a la/el que venga?
    -Vamos a seguir pensando que compartir cultura de forma legal en Internet es fundamental para que salgamos del embrutecimiento cultural poco a poco, y que el copyright clásico y toda la industria rancia que lleva detrás son un atraso. El político de turno que ocupe un cargo es lo de menos, creo. Lo importante es la idea.

    -Aprovechando las referencias místicas, ¿a qué músico español resucitaríais para llevarle a La Mina (estudio en el que han realizado todas su grabaciones)?
    -Hay muchos…, Poch de Derribos Arias, Jesús de la Rosa de Triana…, hay grandes músicos en nuestra historia. 

    -Defendéis como pocos la creación independiente. ¿Puede un grupo español independiente – de las majors – tener la inquietud de hacer ‘rock de estadio’?
    -No lo sé, supongo que algún grupo habrá con ese sueño, y en música no hay barreras, puede pasar de todo.

    -Pony Bravo es también Fiera. ¿Hizo falta crear una nueva ‘marca’ para clasificar otras inquietudes? Algunas canciones de Déjese Llevar (Fiera – El Rancho, 2010) parecen tener un origen musical próximo a la banda original.
    -Bueno. lo ideal en música es que no haya marcas. El mercado y el marketing son otra cosa, pero si que hizo falta crear Fiera para intentar sacar esas otra inquietudes. Lo del origen musical común también es cierto en ocasiones, y es normal porque somos los mismos y trabajamos juntos, pero al final Fiera es otro grupo, son las canciones de Pablo Peña, y parte de unas influencias e ideas musicales propias.

    -Sois copyleft. Quizá algunos de vuestros seguidores no sean conscientes de lo que esto puede suponer en una carrera emergente, pero ¿os habéis parado a pensar cuánto dinero ha ingresado SGAE en vuestro nombre?
    -Claro que lo hemos pensado, pero lo tenemos claro y vamos a seguir con el mismo enfoque.

    -Si pudierais borrar algo de lo bueno o de lo malo desde 2005 hasta hoy en vuestra carrera juntos, ¿qué sería?
    -Hay muchos errores en el día a día, pero tampoco se trata de borrarlos porque al final aprendes. Lo de siempre: intentamos no pensar mucho en eso, lo justo para solucionar lo que no funcione.

    -¿Alguna noche valenciana se ha quedado especialmente marcada en vuestra bitácora? ¿Qué sucedió?
    -Yo espero que esa noche sea la de hoy, durante el concierto.

    -Una respuesta rápida, sin pensar: ¿Valencia?
    -Betunizer.